Uruguay cuarto: perdió 3-2 con Alemania
El partido fue intenso y vibrante. Müller, Jansen y Khedira marcaron los goles germanos, Cavani y Forlán, los tantos uruguayos. Este último pegó un tiro en el travesaño y terminó el encuentro.

Lunes 12 de Julio de 2010

Port Elizabeth. - Dio gusto el partido por el tercer puesto entre Uruguay y Alemania, que ganaron los germanos por 3 a 2 luego de 90 minutos de fútbol vibrante. Müller abrió el marcador pero ahí nomás empató Cavani, en el segundo un golazo de Forlán puso en ventaja a los charrúas, aunque Jansen y Khedira sellaron el resultado definitivo y Alemania se alzó con el premio consuelo del Mundial de Sudáfrica.

El estadio Nelson Mandela Bay fue escenario de una “pequeña final” que cambió varias veces de mano y no pareció un choque entre equipos deprimidos por sus derrotas en semifinales. Tanto Forlán como Müller alcanzaron la marca de cinco tantos en el torneo, igualando la línea del español David Villa y el holandés Wesley Sneijder, quienes mañana se verán las caras en la final y lucharán mano a mano por el título de máximo artillero.

Con su victoria, Alemania repitió el tercer lugar obtenido en su propia casa en 2006, mientras que Uruguay no pudo cobrarse revancha de la caída ante idéntico rival en México 70, cuando también debió contentarse con el cuarto puesto.

El técnico uruguayo Oscar Tabárez puso hoy en el campo lo mejor que tenía, mientras que su colega alemán Joachim Löw decidió darle minutos de juego al portero Hans Joerg Butt, al lateral Dennis Aogo -debutantes absolutos en el Mundial, y a Cacau, que había jugado poco y nada. Por una gripe se quedó fuera el capitán Phillip Lahm y por un dolor en la espalda Miroslav Klose, quien no pudo igualar el récord de Ronaldo como máximo artillero en la historia de los mundiales.

Müller, candidato a ganar el premio al mejor jugador joven de Sudáfrica 2010, rompió el cero justo antes de los 20 minutos, cuando entró como un rayo por la espalda de los defensores para tocar de derecha a la red una pelota mal rechazada -quizá “efecto Jabulani” mediante- por el portero Fernando Muslera, tras un potente remate de Bastian Schweinsteiger.

De arranque hubo un partido frenético y caliente, que incluyó un gol anulado a Alemania, un cabezazo en el travesaño de Arne Friedrich, un par de amarillas para los europeos y un tiro libre de Forlán que se fue muy cerca. Hubo diez minutos de pausa en el campo, aunque no en las gradas, donde la gente se divertía haciendo la ola y los hinchas sudafricanos  abucheaban a Luis Suárez, demonizado tras su mano penal contra Ghana, cada vez que entraba en contacto con el balón.

Entonces llegó el 1-0 y el partido pareció ponerse a pedir de boca de una Alemania veloz y potente para el contraataque, como había dado sobradas muestras frente a Inglaterra y Argentina. Cuando no tuvo espacios para hacerlo, en lugar de goleada hubo derrota, en semis frente a España.

Pero Uruguay pronto echó un balde de agua fría sobre los hombres de Löw. A los 28', Diego Pérez quitó en gran forma tirándose a los pies de Schweinsteiger e inició una contra fulminante. Suárez lo vio llegar solo por izquierda a Cavani, y el hombre del Palermo tuvo su bautismo de gol tocando con justeza al segundo palo de Butt.

Todo como al principio y pronto hizo su aparición en escena un diluvio de corte marítimo en la ciudad portuaria. Por entonces Alemania buscaba más pero Uruguay defendía firme, con un gran actuación de Jorge Fucile, hoy sobre la banda derecha, y la voz de mando del capitán Diego Lugano en el centro.

Al regreso del intervalo, tras una breve presión inicial alemana, fueron los uruguayos quienes les doblaron el brazo a su rival. Primero Butt se lo sacó a Suárez y enseguida Forlán no perdonó, demostrando una vez más que le sobran recursos: Egidio Arévalo Ríos tiró una pared con Suárez por derecha y lanzó el centro. El delantero del Atlético Madrid, uno de los candidatos al Balón de Oro del Mundial, sacó una tijera de derecha y de sobrepique el balón se fue a la red, a los 51'.

Parecía que la balanza se inclinaba para los celestes, pero ya se sabe que Alemania tampoco se da por vencida. Y un nuevo error de Muslera, cinco minutos después, allanó el camino al empate: centro largo de Jerome Boateng, mala salida del portero, y cabezazo al gol de Jansen.

El partido se hizo decididamente de ida y vuelta y los espectadores agradecidos. Butt salvó luego dos veces, ante Suárez y Forlán. Alemania no llegaba con tanta claridad, pero metía miedo en las jugadas de pelota parada, en los centros, en la media distancia.

Y la tendencia se acentuó en el último cuarto de hora, con la lluvia de regreso. Tras un córner, en el que Muslera volvió a equivocarse, la pelota quedó dando vueltas en el área chica y Khedira cabeceó para el 3-2, a la postre definitivo.

Un Uruguay orgulloso y digno se lanzó en busca de la épica, pero esta vez no pudo ser: en el instante final, Forlán sacudió el travesaño de tiro libre y el árbitro mexicano Benito Archundia, de correcta labor, pitó el final. Alemania, el mejor equipo del Mundial hasta el partido con España, según el propio Tabárez, se quedó con el consuelo de la medalla de bronce. La celeste, con el respeto de todos.