Uranga: presunta malversación de fondos en la gestión anterior
Uranga.— El presidente comunal de esta localidad, Luis Masini, intimó a su antecesora en el cargo, Elsa Tenaglia, a restituir el importe de un subsidio de 36 mil pesos que no se destinó a una obra de alumbrado público para el que fue gestionado ni tampoco rendido al gobierno provincial.

Martes 12 de Agosto de 2008

Uranga.— El presidente comunal de esta localidad, Luis Masini, intimó a su antecesora en el cargo, Elsa Tenaglia, a restituir el importe de un subsidio de 36 mil pesos que no se destinó a una obra de alumbrado público para el que fue gestionado ni tampoco rendido al gobierno provincial.

  Según el mandatario, ese dinero se habría usado para llevar el cableado de energía eléctrica hasta una chacra de Tenaglia, quien ya en enero fue denunciada por "desmanejo" financiero durante su gestión, finalizada el 10 de diciembre.

  "Estábamos gestionando en Santa Fe un aporte para construir 120 nichos en el cementerio y nos encontramos con que el subsidio por 36 mil pesos no se rindió. La obra a la que estaba destinado, no se hizo", aseguró Masini.

  Ante esto, el jefe comunal envió una carta documento a Tenaglia intimándola a restituir el importe "en el que la Comuna resulta perjudicada". El requerimiento, cumplido hace un mes y aún no respondido por la ex mandataria, es el paso previo a una denuncia judicial por la presunta comisión del delito de malversación de caudales públicos.

  "Investigamos el destino del dinero y, aparentemente, se desvió para hacer un cableado con postes para llevar energía eléctrica hasta la chacra de Tenaglia, que está a unos 1.500 metros del pueblo", indicó Masini, quien agregó: "En idéntica situación estaría otro subsidio por 25 mil pesos, del que no se sabe el destino que se le dio. Cuando asumimos, esa plata tampoco estaba; sólo recibimos deudas".

  Según Masini, "cuando llegamos a la comuna el 10 de diciembre no había un peso. pero en estos meses ya compramos un tractor, cubiertas para la maquinaria vial y estamos pagando deudas que nos dejaron".

  "Cada vez que abrimos los libros comunales, sostuvo, no sabemos con qué nos vamos a encontrar. Y esto no sólo perjudica a esta administración, sino a todo el pueblo".

  En enero, a poco de asumir el cargo, Masini denunció que el estado financiero era "calamitoso, dado que la comuna arroja un déficit estructural entre sus ingresos y egresos".

  "Todo esto, junto con una negligencia total en el cobro de los recursos del Estado, nos llevó a un pasivo difícil de afrontar", alertó entonces, Y sostuvo: "Todo revela un verdadero desmanejo financiero, donde se mezclaron los fondos y usados algunos de ellos en exceso, detrayéndolos de sus destinos, como las cloacas o los ingresos por el FAE, de los que derivan otras deudas reclamadas".