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Una mujer con hipotermia sobrevivió tras estar seis horas en paro cardíaco

Su marido creyó que ella había muerto en una tormenta de nieve, pero los médicos la salvaron y casi no tiene secuelas.

Miércoles 18 de Diciembre de 2019

Audrey Mash fue llevada al hospital Vall d’Hebron, en Barcelona, con su cuerpo a 20,2 grados y su corazón sin latidos desde hacía tres horas. Su marido, Rohan Schoeman, estaba convencido de que había muerto. Ambos habían pasado un estupendo día de montaña hasta que irrumpió una tormenta de nieve, un verdadero infierno blanco. Ella no soportó el frío y quedó inconsciente en la nieve, sin signos vitales. Se hizo un operativo de rescate descomunal, aunque todos esperaban lo peor. Más de tres horas más tarde, la mujer estaba viva pero aún no sabían si podría recuperarse. Once días después, Audrey salió del hospital por sus propios medios y casi sin secuelas.

Audrey Mash, de 34 años y profesora de inglés (igual que su marido), estuvo más de seis horas y media con el corazón detenido. Según cuenta La Vanguardia, se trata del primer caso que se conoce de una persona que sobrevive a un paro cardíaco por hipotermia en la cadena montañosa de los Pirineos, que separa la península Ibérica del resto de Europa.

Rohan contó la traumática experiencia que vivieron en la altura de la montaña. En medio de la feroz tormenta, Audrey "empezó a comportarse de manera extraña", dijo. Recuerdó que su mujer dijo cosas sin sentido y luego se quedó quieta y callada, "sólo hacía ruidos. Nos quedamos un rato sentados en la nieve. Después quedó inconsciente".

"Sus ojos hicieron un movimiento como si rodaran y exhaló como un último suspiro. Intenté buscar su pulso y ver si respiraba pero no encontré nada, ningún signo de vida", dijo el hombre.

Después de una larga espera necesitaron tres helicópteros, cuatro ambulancias y unas cuarenta personas para que Audrey llegara a un hospital y fuera asistida.

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Y no solamente le salvaron la vida: no le queda ninguna secuela neurológica, aunque debe lidiar con falta de sensibilidad y de coordinación en los dedos de las manos que le impiden, por ejemplo, abrocharse el pantalón.

Tampoco recuerda nada de ese día en que prácticamente nació de nuevo.

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