Viernes 29 de Enero de 2021
El futuro del trabajo en Argentina está en riesgo, y la solución no puede ser coyuntural, sino que debe ser estructural. Para ello, se deben diseñar políticas de Estado que den estabilidad a las fuerzas productivas, lo cual les permitirá generar no solo nuevos puestos de trabajo, sino mejorar los actuales.
Para un país como el nuestro, la inserción internacional es una herramienta clave, debido a que se ha profundizado el contexto de crisis económica y emergencia social. Dependiendo de qué caminos tomemos con respecto a los vínculos exteriores, variarán las ventajas y beneficios que esto nos producirá. Uno de los más esperados, tanto por los gobiernos como por el sector empresarial, es un mayor intercambio comercial y la llegada de inversiones productivas. Asimismo, desde el punto de vista de los trabajadores, en su sentido más amplio, se tiene una pretensión de mejorar su calidad de vida, tener mayores opciones y mejores empleos.
Desde la Fundación Nueva Generación Argentina (FNGA) no solo apoyamos esta visión del futuro del trabajo, sino que estamos trabajando para poder desarrollar una estrategia que la catalice, articulando proyectos que permitan implementarla.
Desde hace décadas, el Estado argentino se puede calificar como débil, endeudado, poco eficiente y hasta sonso. Es evidente que invierte sus recursos en asistir a gran parte de su población aunque esta política no le ha permitido dar una respuesta.
Actualmente, el avance de la industria 4.0 y la robótica resulta atemorizante por el desafío que significa para un país en el cual abunda la mano de obra poco calificada, lo cual es una situación bien conocida por los decisores, pero mal o poco ejecutada. Por ello, este reto debe ser abordado, por un lado, analizando propuestas como la de Gustavo Béliz, el Secretario de Asuntos Estratégicos del actual gobierno, que nos habla de “un nuevo contrato social tecnológico, capaz de conjugar esfuerzos de Estados inteligentes, actores privados dinámicos y una comunidad laboral y científica que articule más plenamente sus tareas"; y por el otro, replicando ejemplos exitosos, como es el caso de Toyota Argentina, que resolvió una controversia entre el avance de la robótica y la defensa de los puestos de trabajo, demostrando que lo que se perdería por la automatización se compensa en otras áreas gracias al aumento en la producción. Toyota, en diálogo permanente con los gremios, logró crear nuevos puestos de trabajo para reubicar a los trabajadores.
La FNGA, desde el programa "La Tecnología y el Futuro del Trabajo" articula diferentes actores nacionales e internacionales que, en parte, se ven reflejados en esta publicación:
- Sumamos empresarios, emprendedores e investigadores a los programas de MIT Solve Globales. Asimismo, queremos promover los programas Solve en nuestro país y/o región, y entrevistamos a Carlos Centeno, Líder de la Comunidad de Prosperidad Económica de MITSolve.
- Abordamos la problemática de la industria 4.0 articulando diferentes programas, uno de ellos apoyado por el Área Cultural de la Embajada de Estados Unidos, entre otros programas respaldados por organismos internacionales, el sector empresario y los medios de comunicación.
- Analizamos el Green New Deal, la propuesta de Joe Biden de crear 10 millones de puestos de trabajos verdes de última generación, para poder replicar sus beneficios a nuestra realidad.
- Sumamos la visión y experiencia de mujeres empresarias, nuestras estratégicas aliadas de OAME.
- Contamos con aportes de think tanks como el CARI, a través de su Secretario de Coordinación Institucional, Gustavo Martínez; y voces influyentes del sector académico, como Esteban Actis.
Por todo esto, invitamos a todos los que se quieran sumar a que pensemos, pero también a que hagamos juntos.