..

Un testigo clave identificó al principal implicado por la desaparición de Paula Perassi

El testimonio confirmó la presencia de la víctima, su amante y una tercera persona en Timbúes antes de desaparecer la joven. El esclarecimiento parece encaminarse.

Martes 22 de Marzo de 2016

Gabriel Strumia, el empresario puertense fuertemente implicado en la desaparición —hace cuatro años y medio— de la joven sanlorencina Paula Perassi, quedó más comprometido aún en el hecho luego de que, durante una rueda de reconocimiento cumplida en los Tribunales de San Lorenzo, un testigo clave lo señaló como el hombre que estuvo junto a Paula en un bar de Timbúes pocas horas antes de su desaparición, el 18 de septiembre de 2011.

Ante una consulta de La Capital, Adrián Ruiz, uno de los abogados de la familia Perassi, recordó que al comienzo de la investigación, los rastros seguidos por los perros llevaron a las fuerzas policiales al citado establecimiento de Timbúes, donde pocas horas antes de la desaparición se reunieron Paula Strumia y Antonio D. —"mano derecha" de Strumia—.

Los tres fueron vistos por el mozo del lugar, un joven entonces menor de edad, cuyo valioso testimonio fue tomado en esa ocasión con graves falencias de procedimiento —según Ruiz— en el aspecto de la protección, que produjeron temor en el testigo y fue luego sospechosamente desestimado por largo tiempo. "En esa época, nosotros ni éramos abogados de la causa", recordó Ruiz, quien además señaló que el mozo testigo está en condiciones de complicar seriamente la situación de Antonio D. —presunto "gestionador" de la práctica abortiva a Paula—, a quien conoce por ser ambos de la localidad.

La hipótesis de los abogados y los investigadores es que el encuentro en el bar fue para convencer a Paula de que abortara un embarazo en curso que era producto de una relación extramatrimonial con el empresario.

El mozo, en su declaración testimonial, siempre sostuvo que vio a Paula junto a un hombre "alto, grandote y de bigotes", lo que responde a las características del implicado. La rueda de reconocimiento se desarrolló ayer y las fuentes judiciales calificaron el resultado como "contundente" ya que el testigo no sólo señaló a Strumia inequívocamente sino que, además, captó que para confundir, el acusado llegó al sitio —donde se cumplimentó la medida— desprovisto del bigote que lo acompañó durante largos años.

La prueba obtenida por la Justicia fue requerida por los fiscales Donato Trotta y Román Moscetta y fue autorizada por el juez Juan José Tutau. El valor de este medida reside en que ubica a Strumia en un lugar clave y junto a las figuras centrales de la trama, que mantiene en vilo a la población de San Lorenzo y la zona.

Contradicción. Con sus dichos el mozo genera una severa contradicción para la coartada de Strumia, ya que ante la Justicia el empresario siempre negó que el encuentro en ese bar se haya producido.

El aporte del testigo —cuya identidad se mantiene en reserva— incluye también al chofer del empresario, Antonio D., a quien tanto la Fiscalía como la familia Perassi y los abogados que la patrocinan, Ruiz y José Ferrara, sostienen que es el eslabón que falta entre los procesados. Perros utilizados para la búsqueda del cuerpo marcaron una concentración de rastros en el auto de Antonio D., el que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo la noche en la que Paula desapareció.

Decisión. El reconocimiento positivo de Strumia por parte del mozo, llega mientras el juez Tutau debe definir si ordena la detención de los ocho procesados ya que, día atrás, la Corte Suprema de Justicia provincial revocó la resolución del juez Adolfo Prunotto Laborde, que en su momento los había liberado a todos.

Los procesados son el propio Strumia, empresario señalado como amante de Paula Perassi y sospechado como autor del homicidio; Roxana Michi, acusada de producir pruebas falsas y Mirtha Ruzñisky, domiciliada en Timbúes a quien se acusa de haber sido quien practicó el aborto fatal.

También están implicados los policías Gabriel Godoy, Aldo Gómez, María José Galtelli y su superior de la fuerza sanlorencina, Jorge Enrique Krenz, a quienes se los sindica como encubridores en calidad de coautores, y a Adolfo Daniel Puyol, ex jefe de la Agrupación Cuerpos de la UR XVII, procesado por el mismo delito, pero con el encuadre de autor. A cuatro años y medio de la desaparición, y a pesar de la búsqueda del Equipo Argentino de Antropología Forense, el cuerpo nunca fue hallado.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario