Un remisero santafesino subió al Puente Colgante y amenazó con tirarse
"Si no me dejan trabajar me tiro", exclamó Federico Mendoza, el remisero santafesino de 30 años que ayer se trepó a una de las antenas del puente colgante que atraviesa la laguna Setúbal y amenazó con arrojarse al vacío.

Martes 14 de Agosto de 2012

Santa Fe.— "Si no me dejan trabajar me tiro", exclamó Federico Mendoza, el remisero santafesino de 30 años que ayer se trepó a una de las antenas del puente colgante que atraviesa la laguna Setúbal y amenazó con arrojarse al vacío ante la angustiante vigilia de sus familiares y compañeros de trabajo.

La impactante modalidad de protesta tuvo en vilo a cientos de curiosos que se acercaron hasta la avenida Costanera, a orillas de la Setúbal, durante las 5 horas en las que Mendoza permaneció trepado al ícono de la capital provincial. Finalmente, entre los negociadores policiales que mantuvieron contacto mediante teléfono celular y dos compañeros que se treparon hasta la torre del puente lograron persuadir al chofer para que depusiera su actitud y bajara sano y salvo.

 

Historia de una lucha. "Estoy bien, pero cansado de trabajar en negro y de la explotación de los empresarios. Hace diez años que soy chofer, seis meses atrás me pude comprar mi propio auto para dejar de ser un esclavo y lo único que pido es que la Municipalidad nos deje trabajar, que no se olviden que nosotros somos los que los votamos", declaró Mendoza a los movileros, que transmitieron en vivo la protesta apenas descendió los 30 metros que separan la cinta asfáltica de una de las agujas del puente colgante.

Todo comenzó alrededor de las 10 cuando Mendoza, chofer de la cooperativa "El sol sale para todos" escaló una de las antenas del puente colgante y, asomado a una baranda, amenazó con arrojarse si no se acercaba el intendente José Corral o algún funcionario municipal.

Operativo. De inmediato la policía dispuso un operativo tendiente a disuadir al hombre, que visiblemente alterado hacía movimientos trepándose a caballito de las barandas laterales de la antena, mientras un grupo de colegas de la cooperativa, que al parecer no cuenta con autorización del municipio para funcionar, procedieron a cortar el aledaño puente Oroño que conecta esta ciudad con el túnel subfluvial en solidaridad con la audacia de Mendoza. Su esposa, quien junto a la madre del remisero también estuvieron presentes en el lugar, le rogaba desesperadamente a su pareja que bajara, aumentando el cuadro de dramatismo que impregnó la insólita protesta.

Autoridades municipales se entrevistaron cerca del mediodía con representantes de la cooperativa de remises. Ante la angustiante situación los funcionarios se comprometieron a "bajar los decibeles" con los choferes que denunciaron "agresivos" operativos de los que "han llegado a participar más de cien policías para secuestrar dos autos. Hoy observamos preocupación real de parte de los funcionarios municipales por la situación de Federico. Lo único que estamos reclamando es nuestra habilitación para poder trabajar", manifestó Roberto Medina, vocero de la cooperativa.