..

Un incendio destruyó todas las causas de la Fiscalía de la localidad de San Javier

Ataque a los archivos penales. El hecho fue intencional y está considerado por las autoridades como “el más grave atentado contra la Justicia de la provincia”. Ocurrió el domingo a la madrugada.

Martes 14 de Julio de 2015

Un incendio intencional ocasionó la destrucción total de los archivos penales que se tramitaban en la Fiscalía de la ciudad santafesina de San Javier. El hecho ocurrió el domingo a la madrugada, cuando delincuentes ingresaron al antiguo y céntrico edificio de Independencia al 2200, quemaron la documentación y robaron armas de fuego que estaban bajo custodia como pruebas de causas en curso. Para el fiscal general, Julio De Olazábal, se trata del “más grave atentado contra la Justicia de la provincia”.

El funcionario viajó ayer a la ciudad cabecera del departamento homónimo, ubicada a unos 340 kilómetros al nordeste de Rosario, para comprobar in situ la magnitud del incendio, que tiene una gravedad institucional extrema porque no sólo importa un ataque planificado al Ministerio Público sino que hará naufragar la mayoría de las 1.500 investigaciones que se llevaban adelante.

“Los daños han sido totales” había confirmado con anterioridad, la fiscal local Rosana Marcolín. Esa totalidad incluye los expedientes de las causas penales que se sustanciaban en esa unidad fiscal y que, evidentemente, alguien quiso borrar apelando, con éxito, a las llamas. Ni siquiera se salvó la computadora personal de la fiscal.

El ataque fue entre las 5.30 y las 6 de este domingo. “Un vecino sintió que entraba humo en su casa por lo que avisó a los bomberos”, relató la funcionaria. Para cuando éstos llegaron,  expedientes y muebles ardían consumiéndose sin remedio, y extinguir las llamas les llevó dos horas.

Accesible, y sin custodia. Al parecer a nadie había llamado antes la atención que en una ciudad como San Javier, con algo más de 16 mil habitantes, un edificio tan céntrico, en cuyo interior se almacenaban expedientes judiciales de inusitada importancia por estar directamente relacionados con la vida (y la muerte) o el patrimonio de los ciudadanos no sólo de la ciudad sino de la zona, no tuviera una custodia permanente. O, consecuentemente, que resultara tan fácil ingresar al edificio, cometer el ataque  y salir sin ser detectado.

En rigor, hasta ayer las autoridades presumían que pudo tratarse de una única persona que habría ingresado por los fondos del edificio y pudo haber incendiado los expedientes. La magnitud del daño causado por el fuego fue total lo que abonó la certeza de que fue intencional y que el autor, en el caso de que se comprobase que actuó en soledad, tuvo tiempo para completar su faena con eficacia.

Para la fiscal Marcolín fue “un profesional” quien hizo la tarea, lo que hace temer que pudiese tratarse de alguien ajeno a la comunidad sanjavierina pero que, en esta hipótesis, debería haber sido convocado por alguien afectado de algún modo por alguna investigación en curso cuya documentación se encontraba en la sede de la unidad fiscal.

“No era ninguna persona improvisada. El que hizo ésto ingresó por una puerta lateral, no por el frente. Trepó por un patio interno, cortó un enrejado que había allí con mucha precisión. Luego accedió a una ventana, la violentó y cuando ingresó rompió cerraduras de donde estaba la documentación. Con mucho esmero armó una pila con todos los sumarios y les prendió fuego”, detalló la funcionaria.

“Maniobra encubridora”. Para la fiscal existe certeza acerca del móvil del atentado: “Fue una maniobra encubridora con intenciones de frenar una investigación penal. No sabemos cuál, pero no hay dudas de eso”. En total, fueron tres ámbitos, tres oficinas en las que se hizo arder los expedientes y el ingreso de el o los autores lo lograron tras cortar las rejas.

Además los delincuentes se llevaron el disco rígido de la computadora de la fiscal, robaron numerosas armas de fuego que estaban bajo la custodia de la oficina fiscal como pruebas de las causas judiciales. “No pareciera que fue un hecho repentino. El acceso a computadoras y a datos específicos nos hace pensar que hay algo complejo en juego”, se alarmó ante la prensa De Olazábal.

Acompañado de Marcolín y el fiscal regional, Ricardo Fessia, De Olazábal habló con la prensa en el lugar del suceso. “Es un hecho de intimidación dirigido a la señora fiscal por el trabajo que lleva adelante correctamente, el hecho es muy grave no sólo por el daño material sino porque es un retroceso enorme, republicana y democráticamente porque la democracia no sólo es votar, es convivir y para ello hay que aplicar la ley igualitariamente para todos”, dijo.

 

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario