Domingo 23 de Diciembre de 2007
Venezuela es un país bañado por el mar Caribe, lo que es sinónimo de aguas cálidas y cristalinas y las playas son perfectas para bañarse, bucear, o practicar deportes acuáticos en alguna de ellas, deportes como el windsurf o el kitesurf.
Venezuela tiene más de 4 mil kilómetros de litoral, de los que más de la mitad corresponden a espacios repletos de arena dorada, aguas cristalinas y abundante vegetación, son playas en su mayoría rodeadas de cocoteros y palmeras que le permiten al viajero sentirse como en el paraíso.
Este país se perfila como uno de los más prometedores destinos turísticos en la región del Caribe con una gran potencialidad de desarrollo, ya que cuenta con una amplia gama de atractivos naturales, gracias a su diversidad geográfica, lo que permite organizar productos turísticos que combinen llanos, playas, selvas y montañas; además de una riqueza cultural expresada en numerosas manifestaciones culturales, artísticas e intelectuales. Venezuela posee además una sólida infraestructura de servicios que propicia en gran medida el desarrollo del turismo, facilitando el acceso y permanencia del visitante, tales como cinco aeropuertos con facilidades para la recepción de vuelos internacionales; una amplia red vial; una planta hotelera cercana a los cuatrocientos hoteles turísticos de diversa clasificación y otros 1.600 establecimientos del tipo motel, hospedaje y posada, número aún limitado para la demanda creciente del turismo internacional.
En este sentido, el Estado venezolano promueve políticas que facilitan la inversión nacional y extranjera en proyectos turísticos y desarrollos hoteleros, lo que en breve ampliará esta oferta.
A la par, con el desarrollo del turismo de hotelería se ha ido incrementando las actividades turísticas relacionadas con el disfrute de la diversidad ambiental de nuestro territorio; es así como el turismo de aventura ha encontrado campo propicio para su desarrollo en las selvas de la Orinoquia, en las cordilleras andinas, en los caudalosos ríos e inmensas sabanas llaneras, las grandes extensiones de parques nacionales, algo más del 15 por ciento del territorio, las numerosas cuevas y fondos coralinos de las islas, se prestan igualmente para el desarrollo del turismo de aventura y científico.
Igualmente, la dinámica vida cosmopolita de Caracas, la riqueza patrimonial de otras ciudades y poblaciones del país unido a la gran variedad de manifestaciones culturales tradicionales, son condiciones que propician un turismo de tipo cultural.
Para todos los gustos
Pero Venezuela se destaca también por las extensas playas y los inmejorables servicios y diversos y alojamiento. En estos lugares, los hoteles y los apartamentos proliferan sobremanera.
Playas de Venezuela como la de El Yaque en isla Margarita o la de Los Roques en los Estados Federales son las más turísticas, pero al margen de las playas insulares, como las reseñadas anteriormente, el Estado de Aragua o Puerto de la Cruz también tienen sus pequeños paraísos para los amantes del mar, del sol, de las olas, de la comodidad y del relax y, sobretodo, del descanso.
En tanto la playa de Morrocoy se extiende por municipios como Tucatas, en el Estado de Falcón.
Es una extensa playa de arena dorada muy concurrida por turistas debido a las excelentes condiciones de este lugar, con playas de aguas cristalinas y tranquilas, esta última característica se la da el estar protegido por Los Roques y por el conjunto de islas de Nueva Esparta.
Playa Castilletes: linda con la frontera con Colombia. Es una hermosa playa rodeada de un entorno natural envidiable. Flora y fauna diversa, no muy concurrida, abundancia de manglares, son algunas de las características con las que cuenta esta playa.
Playa Quisiro: Se trata de una playa de arena dorada con más de tres kilómetros de largo donde poder disfrutar de sus servicios, con restaurantes, bares, chiringuitos, y una larga lista de comodidades.
Playa El Agua: aquí se encontrará con turistas de nacionalidad alemana, francesa, italiana que se han acercado a este hermoso lugar para disfrutar de su tranquilidad.