Turismo

Tierra de la felicidad

El Estado de Alagoas está repleto de atractivos naturales y culturales. Es conocido como el "Paraíso de las Aguas", porque de un lado, posee 230 kilómetros cuadrados de bellas playas paradisíacas, de arenas blancas contorneada por cocoteros, mar de aguas tibias y cristalinas con varias tonalidades de azul y verde y bellas piscinas naturales, formadas por arrecifes de corales.

Domingo 14 de Septiembre de 2008

El Estado de Alagoas está repleto de atractivos naturales y culturales. Es conocido como el "Paraíso de las Aguas", porque de un lado, posee 230 kilómetros cuadrados de bellas playas paradisíacas, de arenas blancas contorneada por cocoteros, mar de aguas tibias y cristalinas con varias tonalidades de azul y verde y bellas piscinas naturales, formadas por arrecifes de corales. Y del otro lado, son 240 kilómetros del río San Francisco. La función de su curso es recorrer bellezas y favorecer el desarrollo; costeando ciudades históricas, poblados, playas fluviales, atravesando sierras y cañones que son paredones esculpidos por el tiempo.

Alagoas posee 17 lagunas, de ahí el origen del nombre del Estado. En especial las grandiosas lagunas de Jequiá, Roteiro, Manguaba y Mundaú, donde está la isla de Santa Rita, la mayor isla lacustre del país.

El clima es tropical, con una media de 27º C, sol prácticamente todo el año. La ubicación es privilegiada geográficamente por estar en el nordeste de Brasil. La capital del Estado de Alagoas es Maceió, ubicada entre el litoral norte y el litoral sur. Es una de las más bellas ciudades del país. Aproximadamente con 900 mil habitantes, tuvo su origen proveniente de un ingenio de caña de azúcar, en el siglo XVIII. La construcción del puerto favoreció el comercio y el desarrollo de la ciudad. Los revitalizados barrios de Jaraguá y centro, preservan un conjunto arquitectónico, acervos y originalidad de una época retratando la historia de la ciudad.

La ciudad posee 15 playas, piscinas naturales, a dos kilómetros de la costa, donde pequeñas embarcaciones de velas coloridas transportan a sus visitantes para hacer maravillosos buceos. Completando el escenario, la laguna de Mundaú, exhibe diariamente un dorado atardecer. En sus aguas, barcos circulan entre la vegetación, canales e islas siguiendo en dirección al encuentro con el mar. La ciudad es típica por la infraestructura turística por ejemplo: un moderno aeropuerto internacional, puerto con terminal de pasajeros, Terminal de Omnibus con líneas regulares para todo Brasil, red hotelera de calidad, Centro Cultural y de exposiciones para grandes eventos, agencias de viajes, diversidad de restaurantes, centros de artesanos, etcétera.

El litoral norte posee una infraestructura turística, excelente red hotelera, destacándose las distinguidas posadas por su elegancia, que ofrecen servicios personalizados y gastronomía diversa. Area de gran biodiversidad marina, el mar es de un azul indescriptible, tranquilo y límpido, ideal para la práctica de deportes náuticos. Las playas de Sonho Verde, Carro Quebrado, Porto da Rua, Japaratinga se destacan por la extrema belleza. Los arrecifes están por todas partes formando piscinas naturales, como ejemplo, Paripueira, a 30 kilómetros de Maceió, donde se concentra el mayor número de piscinas, o en Maragogi, a 125 kilómetros, con bellísimas embarcaciones, con extensas franjas y variadas especies de corales.

El litoral sur, fue privilegiado por la naturaleza. Las mayores lagunas y ríos ofrecen escenarios únicos de pura belleza cuando apasionadamente se encuentran con el mar. El paseo en barco proporciona la visión de la diversidad del ecosistema de las lagunas: aldeas, islas, vegetación, manglares, entre otras.

Playas, cultura e historia

Las playas paradisíacas, muchas prácticamente intocadas, son conocidas internacionalmente, por ejemplo la playa del Francés, Barra de San Miguel, Gunga, Jequiá de la Praia, Pontal de Coruripe y Pontal de Peba. Gran parte protegida por paredones de arrecifes, vuelven tranquilas las aguas cristalinas del litoral rodeado de cocoteros.

Además de la belleza exuberante de todos los atractivos naturales y de la infraestructura de calidad, Alagoas ostenta cultura e historia, poblando el imaginario del visitante. Fue escenario de importantes acontecimientos, ocupando varias páginas de la historia del país. El ejemplo de la Proclamación de la República, de la acción del congreso y de la lucha por la libertad, que tuvo su sede en la Serra da Barriga, en la ciudad de Unio dos Palmares, donde se construyó el mayor núcleo de resistencia el Quilombo dos Palmares, liderado por el guerrero Zumbi. Las ciudades históricas de Marechal Deodoro, Penedo, Piranhas, Delmiro Gouveia, Unio dos Palmares, retratan un pasado de gloria en la preservación del importante complejo arquitectónico de los siglos XVI, XVII, XVIII.

Alagoas, cuna del primer y segundo presidente de la República. Tierra de hijos ilustres como Graciliano Ramos, Aurélio Buarque de Holanda, Ledo Ivo, Djavan, Hermeto Pascoal, Nelson da Rabeca, Deodato y otros. Alagoas es tierra de un pueblo guerrero que derrocha hospitalidad.

El Estado posee 28 manifestaciones folclóricas, representa la mayor diversidad del país. El pastoril, Coco de Roda, Chegança, Reisado, Cavalhada, Toré, Bumba-Meu-Boi, y en especial el Guerreiro, diversión genuinamente alagoana. La riqueza en los trajes, cintas coloridas y espejos retratan y autentican una manifestación de la tradición cultural. El artesanado produce piezas que son verdaderas obras primas, se destacan por la creatividad, calidad y belleza. Es el arte pasado de generación en generación que conserva la diversidad y los trabajos en bordados, retazos de tejidos, barro, cerámicas, pajas, troncos de árboles, etcétera. Los artesanos muestran lo que brota de sus manos, el capricho de la confección del tejido de punto, ingreso exclusivo de alagoas, que tiene origen portugués.

Los sabores de Alagoas son encontrados en la gastronomía, esta atiende a todo el paladar. Los muchos restaurantes ofrecen cartas regionales, nacionales e internacionales. Muchos a base de frutos del mar, donde el diferencial es la preparación con leche de coco. El molusco sururu, extraído exclusivamente en las lagunas del estado, tiene gran representatividad culinaria alagoana. Iguales como tapiocas, cocadas, tortas, sequillos, dulces y jugos de frutas regionales, enriquecen con mucho más sabor la gastronomía de Alagoas.

Maceió

Maceió es una de las capitales más hermosas del Brasil. Su desarrollo camina en armonía con la naturaleza. El aeropuerto Internacional Zumbi dos Palmares, el moderno Centro Cultural de Exposiciones, la excelente red de hotelería, los restoranes con sus opciones de gastronomía regional, nacional e internacional, hacen de Maceió una capital cada día más atractiva a los visitantes que se quedan encantados con las bellezas y la estructura que la ciudad ofrece.

Las embarcaciones, hechas a base de troncos de madera, "jangadas"; con sus velas de colores llevan a los visitantes a un chapuzón en la piscina natural de Pajuçara, un paraíso que queda a dos kilómetros de la costa, formada por arrecifes de corales.

Conocer la ciudad, empezando por una visita a los barrios históricos de Jaraguá y del centro, es vivir una época que comenzó en el siglo XVIII, y debido a la construcción del puerto, su desarrollo fue inevitable. En los museos están los registros de la historia y su revitalización conserva el estilo barroco colonial mostrados en los imponentes edificios, iglesias, casarones, almacenes, entre otros atractivos.

El pintoresco barrio del Pontal da Barra, tranquilo y apasionante, a márgenes de la laguna Mundaú, es poblado por pescadores que subsisten del molusco "sururú", que hace parte de la culinaria local y por las bordadoras que dedicadamente confeccionan el punto llamado "filé", puntilla de origen portuguesa. La costa marítima de Maceió es formada por varias playas, cuyo mar es calmo y el agua cristalina, invitando a un refrescante baño. Pidiendo autorización a la naturaleza, el atardecer es divino, el sol refleja el dorado de sus rayos sobre la laguna y el mar. Cuando llega la luna, todo es una invitación para tranquilos paseos o para una noche agitada.

Algunas sugerencias: conocer museos, teatros, iglesias, conocer los centros de artesanías, pasear en barco entre las islas de la laguna Mundaú, conocer las casas de shows y saborear la exquisita gastronomía.

 

Costa Dos Corais

 

El primer día recorrida por Maceió y el segundo día el itinerario es delicioso, dan ganas de quedarse a vivir. La magia del local contagia el alma por la tranquilidad de quien vive en el lugar y posee la naturaleza como compañera. El escenario es de indescriptible belleza, todo adornado por el verde de las palmeras y el azul intenso del mar. El litoral norte es formado por la raridad y la exuberancia de la vida marina, con sus piscinas naturales, formadas por arrecifes de corales. Es un verdadero paraíso, especialmente para los aficionados del buceo, que quedan fascinados con tanta riqueza. Hoteles de porte, posadas, hoteles tipo hacienda, posadas, restoranes, hacen parte de la infraestructura turística.

Se sugiere conocer las piscinas naturales Paripueira, la playa de Marceneiro - Passo de Camaragibe, las piscinas naturales: Galés - Maragogi, las haciendas con áreas de bosque Atlántico, probar los "sequilhos" y bocadillos hechos a base de mandioca en el pueblo de Sao Bento, pasear en buggy por las playas o visitar las tiendas de artesanías.Por la noche, saborear la culinaria, ir a una presentación folclórica, bailar o simplemente dar un paseo por la playa.

El tercer día hacer un paseo en barco por el río Manguaba, donde la belleza reina de manera absoluta entre las municipalidades de Japaratinga y Porto de Pedras. Conocer la ciudad de Porto de Pedras, la playa do Lage- Porto de Pedras. Luego visitar el proyecto de los Manatíes, conocer Porto da Rua - Sao Miguel dos Milagres, las artesanías locales (en coco, madera, hoja de la banana), saborear la exquisita gastronomía.

Es, en la simplicidad del día a día, a cada atardecer que el encanto promete un hermoso amanecer.

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