La provincia presentó en Rosario una propuesta que combina nieve, estepa, valles productivos y costa atlántica en un mismo mapa turístico
Lunes 11 de Mayo de 2026
La provincia de Río Negro llegó a Rosario con una propuesta clara: mostrar que su invierno es mucho más que nieve. En el marco del 75° Workshop de ARAV, y ante operadores turísticos y público especializado, la provincia puso en escena una oferta que atraviesa cuatro grandes regiones, Cordillera, Estepa, Valle y Mar, y que busca consolidarse como una de las más completas del país.
La estrategia apuntó a reforzar esa diversidad como diferencial: integrar experiencias y ampliar la mirada sobre un destino que, históricamente, estuvo asociado casi exclusivamente a la temporada de esquí.
“Se pueden encontrar con lo que decimos nosotros: la Patagonia en un solo lugar”, explicó Bruno Hellriegel, al destacar la amplitud territorial de la provincia. “Río Negro tiene la particularidad de extenderse desde la cordillera hasta el mar, reuniendo distintos paisajes patagónicos en una sola provincia”.
En esa línea, el funcionario sintetizó el enfoque con una idea central: “La cordillera es un destino para las cuatro estaciones”.
La nieve, protagonista
La región andina volvió a ocupar un lugar central en la propuesta invernal. Con base en San Carlos de Bariloche, concentró centros de esquí, infraestructura y una agenda que combinó deporte, gastronomía y actividades en la naturaleza.
El Cerro Catedral se mantuvo como el principal polo, mientras que en El Bolsón el Cerro Perito Moreno se presentó como una alternativa en crecimiento, especialmente orientada a quienes buscaban un primer contacto con la nieve.
Más allá de las pistas, la cordillera sumó propuestas como caminatas por bosques nevados, excursiones lacustres y recorridos culturales. Entre ellos, el Bosque Tallado volvió a destacarse como uno de los atractivos más singulares de la zona.
Dina Huapi, en tanto, apareció como una puerta de entrada más tranquila al circuito cordillerano, con vistas abiertas al lago Nahuel Huapi y una oferta turística en expansión.
La estepa gana lugar en el mapa
Uno de los ejes de la presentación estuvo puesto en la región de la estepa, un territorio menos explorado que comenzó a posicionarse como alternativa para quienes buscan experiencias diferentes.
La Ruta 23 se consolidó como el gran corredor que conecta la cordillera con el mar, atravesando paisajes abiertos y poco intervenidos.
En ese escenario, el Tren Patagónico volvió a ocupar un rol destacado. “Es un tren que une la cordillera con el mar”, explicó el coordinador, al referirse a una de las experiencias más representativas de la provincia.
La región también sumó nuevas propuestas, como el parque paleontológico de Comallo y distintas iniciativas de turismo rural y científico, que reforzaron su perfil emergente.
Producción y turismo, una combinación en crecimiento
El Alto Valle rionegrino se presentó como otro de los ejes clave, con una oferta que combinó producción, gastronomía y experiencias para el visitante.
La fruticultura, el vino y la sidra funcionaron como puerta de entrada a un turismo más ligado al territorio, con chacras abiertas, bodegas y recorridos que permiten conocer de cerca la identidad productiva de la región.
“Tenemos producción en distintas zonas, lo que permite ver cómo cambia un mismo varietal según el lugar”, había explicado Hellriegel, en relación a las experiencias enoturísticas.
General Roca, Cipolletti y Villa Regina se posicionaron como puntos de partida para estos circuitos, cada vez más integrados a la oferta turística provincial.
El mar, otra cara del invierno
La costa atlántica completó el mapa con una propuesta diferente. Lejos de la temporada alta, el invierno ofrece playas extensas, tranquilidad y una fuerte presencia de fauna marina.
Las Grutas, El Cóndor y Playas Doradas formaron parte de un corredor que combinó naturaleza y actividades al aire libre, con el avistaje de especies como uno de sus principales atractivos.
“Hay altas probabilidades de ver ballenas en el Golfo San Matías”, destacó el coordinador, subrayando un recurso todavía poco explorado por el turismo masivo. Viedma, en tanto, sumó su perfil histórico y cultural como complemento de la experiencia costera.
Un destino que amplía su temporada
Con esta presentación, Río Negro reforzó su apuesta por consolidarse como un destino integral durante el invierno. La nieve se mantuvo como motor principal, pero la propuesta buscó ampliar el abanico hacia otras experiencias.
Cuatro regiones, paisajes contrastantes y múltiples formas de viajar dentro de una misma provincia: esa fue la idea que la delegación dejó en su paso por Rosario. Un mensaje claro, en definitiva, para un turismo que ya no busca un único atractivo, sino diversidad en un mismo destino. Si querés conocer más sobre paquetes para viajar a Río Negro o a destinos de la Patagonia argentina hacé click en el siguiente enlace.