Turismo

Río de Janeiro: Por siempre bonita

La ciudad más alegre del mundo abre su corazón para seguir seduciendo a sus enamorados visitantes

Domingo 24 de Febrero de 2008

Conocida como "Ciudad Maravillosa", Río de Janeiro posee atracciones que dan a la ciudad fama internacional. ¿Quién no oyó hablar del carnaval carioca, la más impresionante fiesta popular del mundo? ¿O del Pan de Azúcar y de la estatua del Cristo Redentor? ¿O de las hermosas playas de Ipanema y Copacabana, que inspiraron a músicos del mundo entero? ¿O, también, del Parque Nacional de la Tijuca, la mayor reserva natural en una región urbana del país? Río es todo eso. Y mucho más.

  La ciudad fue sede del Gobierno Federal hasta 1960, cuando Brasilia, actual capital del país fue inaugurada. Debido a esa concentración de poder, sus trazos arquitectónicos exhiben construcciones suntuosas e imponentes que abrigaban a la nobleza y a las figuras importantes de aquellos tiempos. Como su clima es cálido y agradable todo el tiempo, Río no depende de las estaciones del año para atraer visitantes. Sus atracciones pueden ser apreciadas en cualquier época. Quien visita Río descubre enseguida que la agenda está siempre llena, motivo de orgullo de la población local.

  Hay siempre algo para hacer en la ciudad, desde exposiciones, espectáculos teatrales, shows de danza y de música hasta acontecimientos deportivos para todos los gustos, como el vuelo libre, muy buscado por los que gustan de sentir fuertes emociones a bordo de un aladelta que vuela lentamente sobre los paisajes más famosos de la ciudad. Pero la Ciudad Maravillosa tiene todavía otras innumerables atracciones, como centros culturales, varios museos, diversas iglesias, famosas confiterías, tranvías y playas, muchas playas.

Más que playas

Además de los millares de visitantes que buscan los paisajes y bellezas naturales y el baño de cultura e historia proporcionado por esta ciudad, otro tipo de público se destaca en los últimos años: es el turista de negocios. La capital del estado de Río de Janeiro es también uno de los grandes centros empresariales del país, siendo constantemente elegido como sede de importantes conferencias, congresos y reuniones nacionales e internacionales.

u Hospedaje y restaurantes. Río posee excelente estructura de hospedaje, una de las mayores del país. Dispone de grandes hoteles lujosos, inclusive de varias redes internacionales y también de pequeños hospedajes con precios más accesibles. La mayoría de los establecimientos se encuentra próximo a las playas de la zona sur y en el centro.

Entre las peculiaridades de la cocina carioca, está, ciertamente, la manía de bautizar platos con nombres de embajadores. Los dos ejemplos más elocuentes son el "filé a Osvaldo Aranha" y la "sopa Leao Veloso". Adaptación de la bouillabaisse marselhesa, sopa con efecto energético, fue creada por el embajador Leao Veloso en el restaurante Río Minho, uno de los más antiguos en funcionamiento en la ciudad.

u Aterro do Flamengo (Parque Brigadeiro Eduardo Gomes). Con sus 1.200.000 metros cuadrados de área verde a orillas del mar, el Aterro do Flamengo es el resultado de uno de los más bellos e importantes proyectos paisajísticos del artista Roberto Burle Marx. Del aeropuerto Santos Dumont a la ensenada de Botafogo, el parque ofrece las más diversas atracciones. Tiene canchas para deportes, pista para bicicletas, pista de cooper y campo de aeromodelismo. La pista de la avenida Infante D. Henrique en la dirección Zona Sur-Centro se cierra al tráfico de vehículos los domingos y feriados, de las 7 a las 18, aumentando todavía más el área de circulación y recreación del parque.

  u Arcos da Lapa (Aqueduto da Carioca). Construcción de 1750, posee enormes arcadas dobles. Tiene 64 metros de altura y 270 de largo. Fue hecha para distribuir a la población las aguas de los manantiales de Río, que venían de Sta. Teresa. Se transformó en símbolo del barrio de la Lapa. Y desde 1896 sirve de viaducto para el Bondinho de Sta. Teresa. Queda en la Plaza Cardeal Camara.

 u Biblioteca Nacional. La mayor biblioteca de América Latina y octava del mundo posee un acervo de aproximadamente 15 millones de publicaciones, en gran parte disponible para consultas.

Inaugurado en 1910, el edificio, de estilo neoclásico, con escalinata y columnas de mármol, forma junto con el Teatro Municipal, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Centro Cultural de la Justicia Federal un cuadrilátero de cultura en la Cinelandia. Las visitas guiadas duran 30 minutos y pueden ser hechas de lunes a viernes a las 11, 13 y 16 horas. En el período de alta temporada las mismas se realizan a cada hora. Queda en la avenida Río Branco 219, barrio Centro; y funciona de lunes a viernes, de las 9 a las 20, y los sábados, de las 9 a las 15.

 u Confitería Colombo. Fundada en 1894, la confitería es un símbolo de la opulencia de la alta sociedad carioca del final del siglo XIX y comienzo del siglo XX. Conserva el encanto de aquella época con sus espejos de cristal belga, las sillas de esterilla y los ricos entalles de madera. Tiene servicio de té de lunes a viernes, de las 17 a las 19. Queda en la calle Goncalves Dias, 32/36, barrio Centro. Abre de lunes a viernes, de las 9 a las 20, y los sábados de las 9 a las 17.

 u Copacabana Palace. Registrado como Patrimonio Histórico, fue uno de los primeros hoteles en ser construidos junto al mar en la ciudad. Inaugurado en 1923, el Copacabana Palace refleja fielmente la influencia cultural europea de aquella época con un estilo refinado de hospedaje. Acabó transformándose en un símbolo de Río, siendo el preferido de artistas, políticos, ejecutivos y personalidades internacionales. Queda en el barrio de Copacabana.

 u Cristo Redentor. Otra tarjeta postal, el Cristo Redentor fue merecidamente electo por los habitantes de la ciudad como "La Maravilla de Río". De lo alto de sus 38 metros y de los 710 del Morro do Corcovado, el Cristo es la imagen de la fe y de la simpatía del pueblo carioca y brasileño. El monumento, que cumplió 70 años en 2001, fue inaugurado el 12 de octubre de 1931, día de Nossa Senhora. Ascensores y escaleras mecánicas llevan a los visitantes hasta la base de la estatua, que pesa 1.145 toneladas. La subida por el trencito dura cerca de 20 minutos y es hecha por el Ferrocarril del Corcovado.

  El acceso de los automóviles fue autorizado, pero cada ocupante de los vehículos tiene que pagar una pequeña tasa en el puesto de Ibama, en las Paineiras. Otra opción es estacionar en ese punto para evitar los congestionamientos, y completar el trayecto caminando alrededor de tres kilómetros, o pagar, viajando en una de las vans autorizadas. El acceso es realizado por la calle Cosme Velho. El tren funciona diariamente, de las 8,30 a las 18.

  u Parque Nacional de la Tijuca. Pasear por las sinuosas carreteras y visitar las atracciones es programa para un día entero. La mayor reserva natural en región urbana del país, el parque queda a 20 kilómetros del centro de la ciudad. Se divide en tres núcleos: Floresta de la Tijuca, Serra da Carioca y Pedra da Gavea/Pedra Bonita. La flora fue devastada a fin del siglo XIX para dar lugar a plantaciones de café. La reforestación trajo especies de la Floresta Atlántica como ipes, jequitibas, jacarandás y sapucaias.

  En el núcleo de la Serra da Carioca, además del Corcovado, las atracciones son los miradores Dona Marta, Vista Chinesa y Mesa do Imperador. En la Floresta de la Tijuca hay sendas, la Cascatinha do Taunay, la Capilla Mayrink, el Museo del Açude y el Açude da Solidao. En dos domingos del mes, la administración del parque ofrece paseos gratuitos guiados. En 2004, el parque incorporó nuevas áreas, incluyendo el parque Lage y la región conocida como Covanca-Pretos Forros, con 4,4 millones de metros cuadrados, pero en donde la visita no es permitida.

 u Fuerte de Copacabana. Construido en 1914, con el objetivo de reforzar la defensa de la Bahía de

Guanabara, el Fuerte de Copacabana fue escenario del Movimiento Tenientista de 1922. Ofrece a sus visitantes muchas curiosidades históricas y también una filial de la famosa Confitería Colombo. El acervo de armas, objetos y paineles forman el Museo Histórico del Ejército. Queda en la plaza Eugenio Franco 1, barrio de Copacabana. Abre de martes a domingo, de las 10 a las 20.

  u Iglesia Nossa Senhora da Candelaria. Localizada en el centro financiero de la ciudad, en una área rica en espacios culturales, la Iglesia de la Candelaria impresiona por su imponencia. Construida en el siglo XVIII, tiene diseño en cruz latina, revestimiento interior en mármol, fachada en piedra labrada, puertas trabajadas en bronce y toda su historia pintada en los murales en el interior.

  u Lagoa Rodrigo de Freitas. Rodeada por los más renombrados barrios cariocas -Lagoa, Ipanema, Leblon, Gavea y Jardim Botanico- encuadrada por montañas y abrazada por el Cristo Redentor, la Lagoa Rodrigo de Freitas se transformó en punto de encuentro tanto para los cariocas como para los visitantes. Unida al mar por el canal del Jardim de Alá, su margen abriga parques, canchas de deportes, pista de patinaje, helipuerto, pistas para caminatas y bicicletas, y un centro gastronómico distribuido por kioscos que ofrecen desde comida alemana a japonesa, además de la música en vivo a partir del anochecer.

  u Estadio de Maracaná. Considerado por muchos amantes del fútbol el "Templo de los Dioses", es uno de los mayores estadios del mundo. Fue construido en 1950 para ser la sede de la Copa del Mundo, y proyectado para recibir a 166.369 personas. Hoy, después de algunas reformas, admite un público de 114.145. El acceso es hecho por la calle Professor Eurico Rabelo, portón 16. Fue reformado nuevamente, ahora para recibir a las competiciones de los Juegos Panamericanos de 2007.

  u Museo de Arte Moderno. Inaugurado en 1958, el Museo de Arte Moderno (MAM) tiene localización privilegiada y mucha historia para contar. Abriga un acervo de cuatro mil obras. Tiene también cinemateca, biblioteca y librería. Queda en la avenida D. Henrique, barrio Parque do Flamengo.

  u Bondinho del Pan de Azúcar. Idealizado en 1908 por el ingeniero brasilero Augusto Ferreira Ramos, e inaugurado el 27 de octubre de 1912, el bondinho del Pan de Azúcar completó 90 años en 2002. Primer teleférico instalado en Brasil y tercero en el mundo, es uno de los más importantes íconos del turismo carioca, tornándose una de las principales marcas registradas de Río de Janeiro. Desde su inauguración, el teleférico ya transportó más de 31 millones de turistas.

Playas

 

 

 

u Ipanema. Es, sin duda, un famoso punto de encuentro de Río de Janeiro y una de las playas más renombradas de la ciudad. Tiene canchas de fútbol y vóley, equipamientos de gimnasia y, en cada puesto de salvavidas, hay sanitarios y duchas para los bañistas que quieren sacarse la sal del cuerpo. Es escenario de acontecimientos como el Campeonato Mundial de Vóley de Playa.

  u Copacabana. Repleta de bares, es muy buscada para beber una cerveza en el fin de tarde. La ancha faja de arena se extiende de la avenida Princesa Isabel hasta el Fuerte de Copacabana.

  u Leblon. Playa tranquila, con buena estructura para práctica de deportes y una pista para bicicletas. Tiene 1,3 kilómetro de largo y esta separada de Ipanema por el Jardín de Alá, que une la Lagoa Rodrigo de Freitas al mar.

  u Prainha. Playa pequeña con olas fuertes, es una de las preferidas para la práctica del surf. Los morros a su alrededor todavía están cubiertos por la rica Floresta Atlántica.

  u Arpoador. Queda entre el Fuerte de Copacabana y la calle Francisco Otaviano con la avenida Vieira Souto. Es famosa por la piedra que invade el mar separando la Playa de Copacabana y del Diabo, de las playas de Ipanema y de Leblon.

  u Do Pepino. Con olas fuertes, la playa do Pepino es lugar de aterrizaje de los aladeltas que despegan de la Pedra da Gavea.

  u Barra da Guaratiba. Urbanizada, va del trecho del litoral próximo a la Restinga da Marambaia. De allí salen sendas que llevan a playas desiertas, como las del Inferno, Perigoso y del Meio. Ofrece caminatas guiadas.

  u Da Barra da Tijuca. Larga y urbanizada, tiene olas fuertes con algunos trechos peligrosos para baños. Muy buscada para la práctica del surf.

  u Do Pepe. Trecho de playa de la Barra da Tijuca frente a la calle Noel Nutels, muy frecuentada por los jóvenes. El nombre presta homenaje al campeón de vuelo libre Pedro Paulo Carneiro Lopes, Pepe, muerto en un accidente en 1991.

  u De Botafogo. Playa urbana, aunque muy contaminada. Proporciona linda vista del Corcovado y del Pan de Azúcar.

  u Do Flamengo. Tiene mar calmo, pero también con aguas contaminadas. El paisaje incluye barcos de la Marina de la Gloria .

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario