Turismo

República Dominicana, un tapiz multicolor

La fantástica isla descubierta por Colón seduce altas montañas boscosas, grandes valles, serpenteantes ríos y paradisíacas playas.

Domingo 27 de Julio de 2008

La República Dominicana es un tapiz multicolor de influencias españolas, francesas, haitianas y africanas enmarcadas dentro de una historia de gran riqueza. Cristóbal Colón describió esta tierra exuberante como "una bella isla paradisíaca con altas montañas boscosas y grandes valles y ríos". Esta afirmación es tan verdadera hoy en día como en 1492. Además de lo confortable del sol, el mar y la arena, la República Dominicana ofrece una experiencia cultural excitante y exclusiva, que cautiva los sentidos.

Es un destino turístico como ningún otro, una fiesta sensorial de deslumbrantes paisajes, exótica cocina, y una notable variedad de opciones de arte y entretenimiento. La emoción rítmica del merengue, las intrigantes reliquias de los siglos pasados, tabacos de primera y también béisbol de categoría mundial esperan por el turista. La República Dominicana es un lugar de sorpresas que deleitará incluso al viajero más experimentado.

República Dominicana comparte la isla Hispaniola con la República de Haití. Con una extensión de 48 kilómetros cuadrados es la segunda nación en extensión territorial del Caribe.

Gracias a su clima y a sus interminables kilómetros de playa, la República Dominicana se ha convertido en un destino turístico de primera categoría conectado a las principales ciudades del mundo.

Su población se estima en 7.600.000 de habitantes, una mezcla de distintas influencias, eminentemente urbana, con cerca de dos millones de habitantes residentes en la capital, Santo Domingo.

La geografía es diversa e incluye el lago Enriquillo, a 144 metros bajo el nivel del mar, es el punto más bajo del Caribe, y el Pico Duarte, el más elevado del Caribe, con 3.175 metros de altitud. El Valle del Cibao es la más importante zona agrícola.

Bañada por las suaves brisas del océano Atlántico y enmarcada por una cordillera de majestuosas montañas, la costa Norte, conocida también como la costa de Ambar es un litoral de más de 125 kilómetros de playas, comunidades de resorts y pueblos costeros. Fue aquí donde Colón desembarcó en su primer viaje de descubrimiento y es aquí donde los visitantes del siglo XX descubren la misma belleza natural y las aguas turquesas que maravillaron al aventurero genovés hace más de 500 años. En ella se encuentran alrededor de un tercio de las habitaciones hoteleras del país.

Varias comunidades

Al oeste de Puerto Plata los visitantes encontrarán varias comunidades, entre ellas Costambar, Cofresí y Luperón. Costambar es una comunidad residencial con su propia playa. Cofresí es una zona de rápido desarrollo turístico con varios resorts también junto a la playa.

La pequeña comunidad pesquera de Luperón hoy atrae los turistas de la costa Norte a visitar su atractivo principal, además de su playa, La Isabela, lugar donde existió la primera villa europea en las Américas fundada por Cristóbal Colón.

Puerto Plata

En el corazón de la costa Norte, la ciudad de Puerto Plata rodea la base de la Loma Isabel de Torres, un parque nacional. Un bello jardín botánico y una enorme estatua de Cristo, versión más pequeña de su igual en Río de Janeiro, espera a los que, cómodamente montados en un teleférico, llegan a la cima.

La variedad de la arquitectura victoriana realza el encanto de Puerto Plata, la ciudad más grande de la costa Norte. Estilísticamente, la madera entallada delicadamente y los colores pasteles de sus casas y edificios públicos nos llevan a un pasado romántico de la ciudad.

Hoy día éstos alojan negocios que sirven a los turistas, oficinas, tiendas, bares, restaurantes y discotecas.

La historia dejó intacta la imponente Fortaleza San Felipe, construida por los españoles en el siglo XVI. La zona norte a través de sus islas poco descubiertas por el turista ofrecen lo más paradisíaco del Caribe como una protección contra los invasores que venían por el mar.

El fuerte, que fue usado como prisión hasta los años 60, ahora es un museo que documenta su interesante historia.

Se recomienda a los visitantes pasar por el Museo del Ambar, la fábrica de Ron Brugal (sí, se regalan muestras), y pasear a lo largo del Malecón, el bello bulevar que bordea el océano Atlántico.

Playa Dorada

A unos pocos kilómetros al este de la ciudad de Puerto Plata está playa Dorada, un conjunto de más de una docena de hoteles de playa, cada uno con su estilo propio y atracciones. Los hoteles de playa Dorada comparten una franja de costa y ofrecen una completa gama de deportes a los vacacionistas.

En realidad, Playa Dorada es una colección de hoteles de primera que crean una maravillosa sinergia de opciones. Playa Dorada se presta a que los visitantes de las diferentes naciones que se alojan en los hoteles de la zona se paseen bajo las estrellas escogiendo entre una docenas de restaurantes, snack bars, clubes nocturnos, casinos y discotecas. Es casi imposible evitar hacer nuevos amigos en Playa Dorada.

Samaná

Es una península, ubicada en la parte noreste de la isla, a 245 kilómetros de Santo Domingo, es una zona rica en mármol. Posee la mayor cantidad de palmas de coco por metro cuadrado del mundo. Innumerables y majestuosos paisajes se pueden disfrutar a lo largo de sus carreteras, y maravillosas vistas de montañas bañadas por bellísimas playas de arenas blancas.

La Bahía de Samaná es conocida internacionalmente porque allí cada año se concentran más de 3.000 ballenas jorobadas en un hermoso ritual de apareamiento, donde los visitantes se pueden acercar a escasos metros y fotografiarlas.

Su principal centro es Santa Bárbara, antiguo pueblo de pescadores, con un magnifico puerto y un aeropuerto internacional. Su más famosa localidad es "Las Terrenas", un bellísimo paraje de kilométricas playas y paisajes vírgenes.

Por una ruta de cornisa bordeada de palmeras, se llega desde Puerto Plata a la península de Samaná, uno de los lugares más bellos que ofrece la República Dominicana.

Las playas casi vírgenes permiten un abandono absoluto en medio de una vegetación de flores silvestres totalmente extrañas para los forasteros, dejándose arrullar por el canto de unos pájaros semejantes a los mirlos, pero que casualmente se llaman chinchulines.

La diminuta población de pescadores de Santa Bárbara de Samaná, fundada en 1756, se ha transformado en una aldea netamente turística, pero sin perder sus aires primigenios. Hay buena hotelería y restaurantes agradables.

La isla Saona, localizada en el extremo sureste de la República Dominicana, es la más grande de las adyacentes a la Española, forma parte del Parque Nacional del Este y sirve de santuario a varias especies de aves migratorias.

Existen allí kilométricas playas solitarias de finísimas arenas blancas de aguas cristalinas y rodeadas de millones de palmeras de coco. Allí se pueden encontrar algunas cuevas que recuerdan la presencia de los nativos taínos, fondos coralinos ideales para el buceo y criaderos de peces y mariscos. Posee la denominada "Piscina Natural", que es una pequeña laguna de agua cristalina que en el fondo permite que se puedan observar innumerables especies como la estrellas de mar, entre otras, y aves como el flamenco. Se han registrado 112 especies de aves dentro de los límites del parque, correspondiendo la mitad a las especies existentes en el país.

De ese total, sólo ocho especies son endémicas de la isla y 11 especies endémicas del área del Caribe . Allí habitan el manatí, un mamífero marino en peligro de extinción, y el delfín.

Una de las excursiones más interesantes y bellas que se pueden realizar en la República Dominicana es la visita al Santuario de las Ballenas Jorobadas en la Bahía de Samaná y en el Banco de Plata, localizados en el Noroeste del país.

Allí, todos los años, entre los meses de diciembre y abril, unas 3.000 ballenas jorobadas van a reproducirse en las cálidas aguas de las costas del océano Atlántico. Hasta hace poco se creía que sólo el 85% de las ballenas jorobadas del Atlántico nacía en aguas dominicanas y regresaba anualmente para aparearse y reproducirse, pero un reciente estudio reveló que todas las poblaciones del Atlántico Norte van a reproducirse en esas aguas.

Altos de Chavón

La villa de Altos de Chavón se empezó a construir en 1976. Charles Bludhorn, presidente de Golf & Western Corporation fue el que tuvo la idea de construir esta aldea mediterránea del siglo XVI como regalo de cumpleaños a su hija en los altos del río Chavón. El italiano Roberto Copa fue el encargado de hacer realidad la idea de Bludhorn.

Esta villa nos transporta a Europa mediterránea con las más espectaculares vistas del río Chavón y el mar Caribe. Altos de Chavón tiene una Iglesia, restaurantes, galerías de arte, museo taino, tiendas, discoteca, estudios de artistas, escuela de diseño y un anfiteatro.

La escuela de diseño de Altos de Chavón está asociada con Parsons School of Design de Nueva York. La iglesia de San Estanislao se encuentra en el centro de la aldea. Su nombre es en honor a Juan Pablo II.

El anfiteatro de Altos de Chavón cuenta con 5.000 asientos. Fue inaugurado en 1982 con la presentación de Frank Sinatra y Carlos Santana. Muchos otros artistas y grupos de rock han pasado por este bellísimo escenario como Heart, English Beat, America, Tania María, Scandal, Sergio Mendes, Juan Luis Guerra, Michel Camilo, Spiro Gyra y Duran Duran, entre otros. Actualmente se siguen presentando durante todo el año espectáculos de artistas nacionales e internacionales. Esta villa mediterránea es una fuente de inspiración para los artistas que allí viven, estudian o trabajan.

Cascada El Limón

La Cascada el Limón esta sumida en un bosque tropical en la península de Samaná. Colonial Tour and Travel les ofrece esta relajante y agradable excursión que nunca olvidará. Un paseo de una a dos horas en burro, a través de un bosque tropical, le conducirá al pie de una impresionante cascada de 55 metros de altura.

Después de un baño en agua refrescante y cristalina, el viajero podrá apreciar una muy buena comida típica dominicana en algún restaurante de la zona, y por supuesto acompañado por un guía experto autorizado por la Secretaría de Turismo de República Dominicana.

Cayo Levantado

Cayo Levantado, es una pequeña porción de terreno enclavado en el litoral Nordeste de República Dominicana, en la bahía de Samaná, en la Península de Samaná. Cuenta con una vegetación de bosque húmedo, playas paradisíacas de arenas blancas y aguas cristalinas, enclavados en un hermosísimo paisaje.

En Cayo Levantado se encuentra el Hotel Gran Bahía Príncipe Cayo Levantado, el cual es el único en esta pequeña porción. En la localidad de Cayo Levantado el turista podrá apreciar uno de los espectáculos más maravillosos de la tierra, el avistaje de ballenas jorobadas, desde enero a marzo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario