Domingo 23 de Enero de 2022
La provincia mediterránea de Córdoba es una de las más visitadas por los pobladores de todos los puntos del país. Y para los residentes de la provincia de Santa Fe, la cercanía con un paisaje tan distinto al llano, es un imán para los que buscan un lugar tranquilo para una escapada de fin de semana o para planificar vacaciones en familia.
Pero más allá de los destinos más visitados y conocidos como los que ofrecen los valles de Punilla, Traslasierra y Calamuchita o la misma ciudad de Córdoba, el sector de Sierras Chicas también enamora por su encanto y belleza natural.
Llegando a la ciudad de Córdoba se toma en dirección al aeropuerto de Pajas Blancas y se continúa por la ruta Intermunicipal o la E 53. A pocos kilómetros la sierra comienza a elevarse y las ciudades de Villa Allende, Mendiolaza y Unquillo son la puerta de entrada al encantador paisaje de las Sierras Chicas.
A principios del siglo XX, la región era centros de veraneo predilecto de la alta sociedad santafesina y cordobesa. Por ejemplo, la ciudad de Unquillo, actualmente de 30 mil habitantes, está poblada de hermosas casonas y “castillos” como el Herbera o el Montserrat, donde veraneaban las familias adineradas que legaron un patrimonio arquitectónico digno de destacar y visitar para adentrarse en miles de historias y anécdotas.
La ciudad, también famosa por ser la cuna del tenista David Nalbandián, es en realidad como un pueblo grande, de calles sinuosas y casitas enclavadas en su paisaje irregular.
Autodenominada como una “ciudad de artistas”, Unquillo es famosa por sus carnavales que se desarrollan desde 1938, por ser el hogar del folclorista Raly Barrionnuevo y porque en su pasado albergó a pintores de la talla de Lino Spilimbergo y a intelectuales como Guido y Leonor Buffo, quienes dejaron un importante legado en cuanto a arte, literatura y ciencias.
Sus obras, escritos y construcciones pueden conocerse visitando sus museos y casonas rescatadas del olvido. Paseos que refuerzan la atracción por recorrer cada rincón de la ciudad.
Sin dudas es un lugar para encontrar inspiración. Su aire limpio y la vista serrana invitan a soltar preocupaciones y a conectarse con la naturaleza. En este distrito, al oeste de la ciudad, sobre el faldeo de las sierras, se encuentra la reserva hídrica Los Quebrachitos sitio ideal para realizar senderismo, recorridos en bicicleta, observación de aves, fotografía o para refrescarse en sus arroyos.
También, dentro de sus cinco mil hectáreas de monte serrano, un paso obligado es conocer la historia de la Capilla Buffo. La construcción -que alberga frescos de estilo renacentista y tres péndulos de Foucault- fue realizada tras exhaustivos estudios astronómicos, matemáticos y arquitectónicos y estuvo inspirada en un amor profundo entre un profesor de bellas artes italiano (Guido Buffo) y quien fuera la primera periodista de la provincia de Córdoba (Leonor Allende), en la década de 1910. Un amor al que no le faltó romance y tragedia pero que, por sobre todas las cosas produjo arte, literatura, arquitectura y ciencia.
Siguiendo la ruta que atraviesa la ciudad, se llega a Río Ceballos, donde se encuentra el acceso al dique La Quebrada, paraje predilecto de nadadores y kayaquistas. Sus aguas profundas, donde no se permiten vehículos náuticos a motor, ofrecen tardes de esparcimiento y relax.
Mas al norte se encuentra Salsipuedes, El Manzano, Agua de Oro, Villa Ani Mi, La Granja y finalmente Ascochinga. Todas villas serranas con historia de Jesuitas, arroyos, cascadas, rincones de ensueño y sabores serranos. Lugares para ir conociendo y recorriendo de a poco, desentrañando sus secretos, y sus mejores paisajes.
Cascada Los Chorrillos
La Reserva Hídrica Recreativa Natural y Municipal Los Quebrachitos es un espacio que tiene como objetivo promover actividades de conservación, educación e investigación sobre los recursos naturales locales. Ubicada a unos ocho kilómetros del centro de Unquillo, linda con el Pan de Azúcar y la surcan dos cursos de agua: el Río Cabana (el más importante de la zona) y el arroyo Santa Marta.
L a reserva ofrece un encuentro con la naturaleza, mostrando un valle serrano atravesado por numerosos arroyos y vertientes escondidas, que lo convierten en un entorno óptimo para emprender una caminata.
El ingreso no tiene costo y ofrece dos senderos interpretativos que invitan, tanto a chicos como grandes, a disfrutar de un espacio bellísimo con una gran biodiversidad que caracteriza al bosque serrano. El sendero Los chorrillos del Cabana, es de una dificultad un poco más elevada, debido a que se debe cruzar varias veces el arroyo, trepar rocas y transitar por caminos empinados. Pero la gran curiosidad de conocer la Cascada los Chorrillos, da la fuerza para llegar al final del sendero y solo allí tomarse un merecido descanso, para luego emprender el regreso.
El sendero tiene una extensión de cuatro kilómetros, 1,7 de tramo interpretativo, y el punto de partida se ubica en las proximidades de la Casa Museo y Capilla Buffo. Finaliza en la Cascada Los Chorrillos de Cabana. El nivel de dificultad es medio durante el recorrido interpretativo (está señalizado) y medio-alto si se realiza el trayecto en toda su extensión. Durante el paseo se pueden disfrutar diversos puntos panorámicos, cruces de arroyos y ríos hasta llegar a unos 970 msnm con un desnivel positivo total de 150 metros y negativo de 144.
Es uno de los sitios preferidos para quienes realizan avistaje de aves, ya que son cerca de 60 las especies que sobrevuelan y habitan el lugar: pueden verse águilas mora, caranchos, pájaros carpinteros y jotes, entre tantas otras.
Un tesoro serrano
Por otro lado, este pulmón verde resguarda una gran porción de bosque serrano. A través de sus rincones, se pueden hallar ejemplares con más de un siglo de algarrobos, quebrachos blancos, molles, cocos, acacias y moras, entre otros ejemplos de flora autóctona. Además, no podían faltar animales del monte como pumas, zorros y roedores, parte del ecosistema que busca ser conservado y preservado a través de distintas acciones de investigación y educación.
La reserva puede recorrerse de forma autoguiada o junto a personal habilitado, partiendo desde la oficina de Turismo de la localidad.
Río Ceballos
Continuando con la visita a la región se puede llegar a Río Ceballos una ciudad que posee numerosos atractivos para descubrir y disfrutar. Uno de sus refugios naturales es la Reserva Hídrica Natural Los Manantiales, a 400 metros de la plaza principal. Dentro de ella se puede hacer senderismo, avistaje de aves y safaris fotográficos. Siguiendo el camino principal, cuesta arriba aparecen Las Pisaditas, una formación geológica con rocas de granito; cuesta abajo, la Cueva de los Chanchos, una cavidad natural con registros de los primeros pobladores.
A siete kilómetros, reluce el dique La Quebrada, dentro de una Reserva Hídrica Natural de 4.200 hectáreas. Pesca, nado, buceo y otros deportes náuticos sin motor son los favoritos en este espejo de agua. A su vez, es elegido por aquellos que aman hacer trekking y ciclismo por el cauce del arroyo Los Hornillos.
La ruta de las cascadas
Río Ceballos cuenta con un puñado de cascadas tentadoras para zambullirse o descansar en sus orillas. Uno de los saltos de agua más llamativos es la cascada de Los Hornillos, dentro de la reserva natural La Quebrada. Otra es la de Los Cóndores, rodeada de mucha vegetación y cercana a un criadero de truchas. Se agregan a la lista la cascada de Los Guindos y la cascada Quebrada de Tello.
Múltiples paseos
Más allá de estos rincones refrecantes y de los espacios verdes, esta región está custodiada por una escultura del Cristo Ñú Porá, sobre una montaña a la que se puede llegar a pie. Siguiendo otras postas religiosas, dos joyitas son la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, de arquitectura barroca, y la gruta Santa Teresita de Licieux. Se suma la Capilla Histórica, punto de encuentro para artistas locales.
Como complemento, puede visitarse la tradicional feria de artesanos, un recorrido por el centro y sus comercios, o algún espectáculo en el anfiteatro Ricardo Rojas.
A la ciudad se puede llegar también directamente desde Córdoba en colectivos y en auto, directamente por la ruta E 53. Para hospedarse existen múltiples opciones de alojamientos, desde campings y cabañas hasta hoteles de alta categoría. En cuanto a la gastronomía, en la zona se destacan parrillas y rotiserías así como comedores de comidas típicas. Hay bares de tapas con muy buenas propuestas de vinos y cervezas regionales y lugares especializados en pastas.