Domingo 05 de Marzo de 2023
Haciendo el Camino de Santiago es obligado el paso por la provincia de León, la más extensa de Castilla y León, en la parte norte de España. De su naturaleza se destaca el Parque Nacional de los Picos de Europa, que el viajero puede conocer realizando la Ruta del Cares. También, Las Médulas, un paisaje de minas a cielo abierto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Culturalmente, en León existen localidades con un rico patrimonio como Ponferrada, Astorga y su Palacio Episcopal, obra de Gaudí; o su capital, León, con su Catedral y su Casa Botines, esta última también del famoso arquitecto catalán.
La Pulchra Leonina, la “Capilla Sixtina” del románico español y el antiguo Hospital de San Marcos son los puntos claves de este antiguo campamento romano. El transcurrir del tiempo ha convertido a León en capital del reino en la Edad Media, en enclave histórico del Camino de Santiago y en una urbe a la medida de sus habitantes. Hoy es además una muy buena oferta cultural y de ocio, sólo superable por la calidad y variedad gastronómica leonesa.
La que fuera la Legio VII Gemina Pia Felix romana, mantiene un interesante legado románico, gótico y renacentista, fruto de su esplendor durante la Edad Media. La Plaza Mayor configura el centro de León, atravesada por el río Bernesga. En este conjunto barroco se alza el Ayuntamiento, llamado popularmente el “Balcón de la Ciudad”, ya que desde sus galerías los notables contemplaban las actividades ciudadanas que tenían lugar.
Junto al Ayuntamiento nace el barrio San Martín, en torno a la plaza y la iglesia de este mismo nombre. En esta zona se dan cita palacetes y casonas como la Casa de las Carnicerías y el Palacio del Conde Luna. La institución que distribuía la carne a la ciudad es un edificio del siglo XVII, que hoy alberga a una sala de exposiciones. El palacio conserva una portada del siglo XIV, gótica con influencias árabes, y un torreón almohadillado. También vale la pena una visita la iglesia de San Salvador de Palat del Rey, data del siglo X y es la más antigua de la ciudad.
Por esas calles se encuentran diseminados numerosos bares y restaurantes donde se pueden degustar lo mejor de la gastronomía de la región, y que le ha hecho merecedor del sobrenombre de “El Húmedo”. El recorrido puede continuar en el Palacio de los Guzmanes y la Casa de los Botines. La fachada principal del palacio, sede de la Diputación Provincial, data del siglo XVI, y se destacan de la construcción los balcones enrejados y la portada lateral.
Por su parte, la Casa de los Botines es una obra del arquitecto Antonio Gaudí, que inauguró el estilo modernista en la ciudad. León cuenta con más ejemplos de esta corriente artística en la plaza de Santo Domingo. Desde allí, se puede adentrar en el área rodeada por las murallas de origen romano, en cuyos extremos se ubican dos de las joyas de la ciudad: la Catedral y la Basílica de San Isidoro.
La “Pulcra Leonina”, uno de los templos góticos más impresionantes de España, se levanta sobre unas antiguas termas romanas y una iglesia románica. Su visión frontal ofrece en su portada uno de los más importantes conjuntos escultóricos góticos, un rosetón policromado y dos torres, curiosamente exentas de la fachada principal. Pero lo que quizás llama más la atención al visitante son los 1.800 metros cuadrados de vitrales.
En su interior, es obligación detenerse en el coro, los sepulcros románicos del crucero y en las capillas de la girola. La visita al Museo Catedrálicio, uno de los más completos de su género, llevará al visitante a conocer el claustro y una escalera plateresca, además de importantes pinturas y esculturas.
A pocos metros de allí, se encuentra uno de los monumentos más significativos de toda Europa: la Basílica de San Isidoro. Sus anchos muros custodian celosamente lo que se conoce como la “Capilla Sixtina” del románico español. Se trata de frescos del siglo XII que decoran la cripta subterránea del Panteón Real (23 reyes y reinas fueron sepultados allí) y que aún conservan intactos sus colores originales. En los frescos se encuentran escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, motivos florales y un calendario de las faenas agrícolas. Pero la excepcional conservación y calidad de las pinturas no debe sustraer al visitante de la contemplación de los elementos arquitectónicos. Las esculturas de las portadas y capitales son una auténtica Biblia en imágenes.
En sus claustros se sitúa el museo, que conserva un archivo de códices, alajeros, incunables (procedentes de los orígenes de la imprenta) y una Biblia visigótica, entre otras obras. Su prestigiosa colección de arte medieval se enriquece con el Arca de San Isidoro, la Arqueta de Marfiles o el Cáliz de Doña Urraca.
Recorriendo la ciudad se descubren iglesias de todas las épocas y estilos. En San Marcelo se conserva un retablo realizado en parte por Gregorio Fernández, uno de los más relevantes escultores del Barroco español. Por su parte, un templo que recuerda el esplendor de la Ruta Jacobea a su paso por León es el de la Virgen del Camino, imagen muy venerada en la ciudad.
Y también relacionado con el Camino de Santiago, Patrimonio de la Humanidad, se encuentra el Hostal de San Marcos. Uno de los más tempranos representantes del plateresco español, fue hospital y albergue de peregrinos, y Casa Mayor de la Orden de Santiago. También funcionó como carcel y actualmente alberga el Parador de Turismo de la ciudad, a orillas del río Bernesga. Un excepcional lugar donde alojarse durante la estancia en la ciudad. El cocido maragato, las ancas de rana, las mollejas de ternera y las carnes de la montaña son sólo algunas de las sugerencias que se pueden degustar en el parador, que data del siglo XVI.
El Camino de Santiago atraviesa León por la comarca de El Bierzo, concretamente por Villafranca del Bierzo, Cacabelos o Carracedo, cuyo monasterio de Santa María es Monumento Nacional. A la entrada de Villafranca del Bierzo, encantadora villa de iglesias, conventos y edificios nobles, rodeada por sierras plagadas de cerezos e higueras, castaños, álamos y huertos, está el Hotel Parador. Desde los ventanales de sus habitaciones sorprenderán vistas del noroeste de la comarca de El Bierzo y del sur de la sierra de los Ancares.
La Iglesia de Santiago, el famoso barrio de Los Tejedores, el edificio de La Anunciada, construido sobre las ruinas de un antiguo Hospital de Peregrinos o La Colegiata son algunos de los lugares emblemáticos que se pueden visitar en la Villafranca. Más allá del antiguo pueblo, la naturaleza regala preciosas vistas panorámicas. A 20 minutos en coche se ubican las Médulas de Carucedo, antigua explotación de oro en tiempos de los Romanos, fue declarado Patrimonio de la Humanidad y, por su relevancia histórica, Parque Cultural.