Turismo

Lanín: nace un sueño, comienza la aventura

El volcán tiene una altitud de 3.776 metros sobre el nivel del mar y se encuentra en la provincia de Neuquén. Está incluido en el Cinturón de Fuego del Pacífico.

Domingo 09 de Julio de 2017

El Lanín es un estratovolcán considerado activo, ubicado en el sur de Argentina y Chile, provincia de Neuquén. Tiene una altitud de 3.776 msnm, se encuentra incluido en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Significa: roca muerta. Y fue el elegido para escalar hace unos años atrás.

   El ascenso tiene Dificultad grado 3 (hay que moverse con dos apoyos y a veces tres). Exige un buen estado físico y entrenamiento como para cargar una mochila de unos 15 kilogramos durante dos jornadas y trekking de hasta 13 horas en un día. Para eso entrenamos todo el año, no nos importaba el frio, el calor o la lluvia, sí o sí cumplíamos con la rutina en el gimnasio y en las largas caminatas con mochila en el Parque Urquiza de Rosario.

   Viajamos en enero a Junín de los Andes. Nos encontramos el día previo al ascenso con nuestros guías, Iván y Marina, de Alquimia Expediciones, para chequear el equipo y verificar que todo estuviera en orden. Es importante que éstos sean de buena calidad, lo que significa que deben ser impermeables, abrigados, pero de tamaño reducido. Lo que no puede faltar por razones obvias es un calzado cómodo para transitar en alta montaña. A esto debe sumarse la mochila, bolsa de dormir, cantimploras, grampones, piquetas, bastones, polainas, guantes, gorros, anteojos con protección de rayos ultravioletas, protector solar de alto factor y protector labial, ya que el viento y el sol combinados pueden producir serias quemaduras.

   Al día siguiente nos pasaron a buscar por el hotel para trasladarnos al Parque Nacional Lanín. Previo registro en la oficina de control del Guardaparque, comenzamos la aventura. El trekking se inicia recorriendo un sendero dentro de un bosque de lengas (árboles nativos) durante aproximadamente unos 30 minutos.

   Este es el único momento que transitamos por bosque, ya que el resto del trayecto es sobre terreno volcánico muy escarpado y tramos con nieve, dependiendo de las condiciones meteorológicas y época del año. Siempre nos acompaña la música, esta vez "Crazy" Aerosmith.

   Una vez finalizado el bosque, continúa la senda hasta llegar a un filo muy marcado (morena lateral del glaciar) conocido con el nombre de "Espina de Pescado". Después de unos 40 minutos de ascender por ésta se llega a un cambio de pendiente hasta el refugio llamado RIM, Regimiento de Infantería Militar. El trekking es lento, con descansos de 10 minutos cada hora y culmina al llegar a los domos del refugio, a 2.300 metros de altura. Tuvimos especial cuidado con la hidratación y atentos a cualquier malestar que pueda surgir.

   Cenamos temprano y nos fuimos a dormir a las 19. Imposible, la expectativa era tan grande que no logramos conciliar el sueño. La marcha debe ser lo suficientemente sostenida para llegar a la cima antes del mediodía, ya que por reglamentación de Parques Nacionales el horario límite para iniciar el retorno -y estar en la base antes de la noche-, es las 12.30.

   El guía nos despierta a las tres de la mañana, el clima está de nuestro lado, cero viento, cielo despejado. Desayunamos, y comenzamos a caminar en ascenso de noche, con las linternas frontales, en este día el trayecto es más técnico, se transita por el costado del glaciar, caminando por nieve congelada, utilizando grampones, bastones y piquetas.

   Casi llegando a los 3.000 metros, con 15 grados bajo cero, nos encandila el domo rojo del sol naciente, un amanecer en altura cautivante. Continuamos avanzando, llegamos al Plato (3.000 msnm). El cansancio se hace sentir y la mochila parece más pesada. El MAM (Mal agudo de la montaña) afectó a algunos integrantes del grupo, y uno de los guías indica el descenso y los acompaña hasta el refugio.

   Entre parada y parada, ingerimos caramelos y barras energéticas para elevar los niveles de glucosa, agua y té. La visual es indescriptible. A lo lejos vemos el lago Tromen, y los volcanes de la zona chilena. El guía nos cuenta que el Lanin tiene un lugar de privilegio en la cordillera, por ser 2.000 metros más alto que todas las montañas cercanas.

   Esta parte no tiene un sendero marcado y varía de acuerdo a la época del año. El tiempo aproximado de este tramo es de 6-7 horas. Por lo que se llama "Canaleta del silencio" (callejón de nieve y hielo muy empinado) seguimos directo hasta la cumbre. Este día es clave en cuanto a la administración de los ritmos, la energía, la hidratación, nutrición, entre otras cosas, ya que la exigencia es máxima. Hay que estar preparados, no subestimar la montaña, el premio es grande.

   ¡Cumbre! La emoción se apodera de nosotros, se disparan sensaciones, deseamos congelar la imagen y detener el tiempo. Fotos, brindis, abrazos. Nuestras miradas hablaron por sí solas.

   El regreso se acortó porque en un buen tramo pudimos hacer culipatín, lo que nos ahorró unas horas de caminata. Hicimos una parada en el refugio para buscar el resto del equipo, descansar un rato y continuar el descenso. Con tanto cansancio, atravesar el bosque fue interminable y le sumamos los tábanos que nos atacaban, fueron los minutos más largos de toda la expedición. Después de escalar una montaña, pensamos cuál será la próxima.

Mercedes De Palma

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