Turismo

El Paraíso, el campo de los abuelos gringos a 50 kilómetros de Rosario

El establecimiento, de unas cien hectáreas y declarado de interés turístico provincial, cuenta con más de cien especies arbóreas que armonizan las cinco hectáreas parquizadas.  

Domingo 03 de Mayo de 2015

A 50 kilómetros de Rosario hay un establecimiento rural que abrió sus puertas al turismo. Allí no sólo se pueden apreciar herramientas y utensilios de campo que usaron los primeros inmigrantes que poblaron nuestra zona, sino que además se puede pasar un día al aire libre, disfrutar de un buen asado y relajarse a la sombra de los árboles oyendo sólamente el trinar de los pájaros. El Paraíso, ubicado en jurisdicción de Carrizales (Clarke), sobre la ruta 10, es una excelente oportunidad para escaparse un sábado o domingo hacer avistaje de aves, y conocer algo de la historia regional y emocionarse con fotos y videos de las primeros gringos que dejaron su Italia natal en busca de nuevos horizontes.

El establecimiento, de unas cien hectáreas y declarado de interés turístico provincial, cuenta con más de cien especies arbóreas que armonizan las cinco hectáreas parquizadas. Germán Forchino, ingeniero agrónomo, y su esposa Nilda son los encargados de mostrar todo lo que tienen para los visitantes. Germán organiza caminatas por el campo, muestra las herramientas y maquinarias agrícolas, y explica para qué se usaba cada una; mientras que Nilda hace un recorrido por el bosque y muestra con orgullo su huerta y sus árboles frutales con los que, con sus propias manos, prepara deliciosas mermeladas, dulces y licores que luego ofrece alos turistas.

En 1879 la familia Forchino, proveniente de Italia, se arraigó en Carrizales y comenzó la fecunda tarea del trabajo rural. Construyó una casa con sótano, un galpón y herrería, plantó árboles, compró herramientas para el cultivo de la tierra y crió animales. Hoy, con el paso de los años, sus descendientes continúan la labor comprometidos con el legado de aquellos inmigrantes llenos de esperanza y de coraje. Esa legado se puede apreciar en el Museo del Inmigrante, armado pieza por pieza en el galpón que fue acondicionado para tal fin, y donde se proyecta un emotivo video que a más de uno se le pianta un lagrimón al pensar que esos colonos que se ven en viejas fotos en blanco y negro podría haber sido nuestros propios abuelos y bisabuelos.

Pero eso no es todo, El Paraíso tiene un quincho con bancos y mesas con capacidad para 80 personas. Parrillero, horno de barro Hay una canchita de fútbol donde se pueden hacer todo tipo de actividades recreativas, y hasta se puede jugar a las bochas. Hay una piscina, juegos de plaza infantiles, y estacionamiento al aire libre y un amplio espacio para acampar con baños y duchas. "Afortunadamente, nos visitan escuelas, colonias de vacaciones, grupos de jubilados y grupos familiares. La semana pasada estuvo un gran grupo de Totoras que la pasó genial. Eso sí, tienen que llamarnos antes para ver cómo andamos con el número de visitantes ya que les hacemos el asado campero, tenemos que tener las bebidas y los postres. No queremos que se sientan amontonados en un lugar donde hay tanto campo", dijo Germán.

Por su parte, Nilda, ex docente y ahora "directora" del museo contó que "nuestro programa comienza a las 11 con una recepción, el almuerzo campestre con postre y bebidas, un recorrido por el predio, visita al Museo del Inmigrante, donde podrán conocer en detalle la historia familiar y ver los elementos cotidianos que usaban nuestros abuelos; y finalmente merendar cómodamente a la sombra de los árboles. También se organizan eventos sociales como casamientos, cumpleaños, despedidas, y hasta algún divorcio", bromeó, y agregó que "a veces vienen grupos y organizamos juegos nocturnos y observación del cielo, y fogones con grupos folclóricos".

 

Más información

Consulta de tarifas en:

(03476) 156 90 374; e-mail: contacto@elparaisorural.com.ar:

www.elparaisorural.com.ar

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS