El exbar Munich se reactiva: qué llega al histórico edificio del parque Urquiza

El próximo 3 de agosto cortará cintas un gimnasio en el subsuelo del complejo de avenida Libertad y Necochea. ¿Qué pasa con el restaurante de planta alta?

09:48 hs - Miércoles 22 de Julio de 2026

Pocos edificios de Rosario tienen una historia tan extensa como el exbar Munich ubicado en avenida Libertad y Necochea. Inaugurado en 1927 como una tradicional chopería sobre las barrancas del parque Urquiza, el inmueble fue durante décadas un clásico de la ciudad y, en los últimos años, atravesó una sucesión de concesiones, cambios de nombre, aperturas y cierres que fueron cambiando su identidad, hasta dejarlo fuera de actividad a principios del 2025.

Ahora, el tradicional complejo comienza una nueva etapa. Tras un año de obras, el próximo 3 de agosto abrirá sus puertas el gimnasio Heroff, que funcionará en el subsuelo, mientras que el restaurante proyectado para la planta alta acaba de obtener la aprobación definitiva de su proyecto arquitectónico y se prepara para arrancar los trabajos principales, con el objetivo de inaugurar antes del verano.

De esta forma, hacia finales de 2026 el inmueble podría estar funcionando en su totalidad, con una oferta gastronómica y recreativa que se suma a lugares ya consolidados en el parque Urquiza, como el bar de la exestación Rosario Este, Lemon Park, en Chacabuco y 9 de Julio, y el bar ubicado junto al Anfiteatro Municipal.

Un edificio con historia

En las últimas dos décadas, el complejo del exbar Munich pasó por distintas concesiones y nombres comerciales, entre ellos Espacio Once y Queen's Deck. Algunos emprendimientos terminaron modificando el perfil del espacio, que, en el último tiempo, terminó dividido entre un salón de eventos en el subsuelo y una heladería y pizzería en la planta alta, adjudicados a las marcas Gianduia y Lemmy's.

Al vencer la última concesión, a fines de 2024, el municipio optó por rediseñar por completo el esquema de explotación del inmueble y separar la actividad gastronómica de la deportiva, con dos licitaciones independientes que buscaron devolverle circulación a este punto clave del parque Urquiza.

"Cuando terminó la concesión del salón de eventos que funcionaba antes, nos replanteamos qué actividad podía desarrollarse en ese espacio. Entendíamos que era un muy buen inmueble, pero como salón de eventos resultaba difícil. Había que encontrar un uso que pudiera convivir con el barrio. El gimnasio encajaba muy bien con las características del edificio y con la idea de que funcione, en cierta forma, como un club. Tenemos muchas expectativas porque creemos que será la propuesta fuerte del complejo", expresó en diálogo con Negocios de La Capital, Alejo Molina, director General de Control y Gestión de Concesiones de la Municipalidad de Rosario.

Un gimnasio enfocado en la fuerza

La concesión del gimnasio Heroff es por ocho años, con posibilidad de prorrogarla por dos años más y el proyecto es impulsado por la Unión Transitoria (UTE) integrada por los empresarios Hugo Sebastián Heredia y los hermanos Guillermo, Pedro, y Juan Imhoff, este último exjugador de Los Pumas.

Los Imhoff pertenecen a una familia estrechamente vinculada al deporte y al rugby argentino ya que son hijos de José Luis Imhoff, histórico entrenador de Los Pumas y exministro de Salud de Santa Fe durante la primera gestión del gobernador Carlos Reutemann, en la década del 90. La experiencia de los adjudicatarios en el ámbito deportivo fue uno de los elementos valorados durante el proceso licitatorio, al cual se sumó el proyecto de desarrollar un espacio centrado en el entrenamiento, la salud y el bienestar, con una propuesta también pensada para los adultos mayores, un segmento etáreo con fuerte presencia en la zona.

La obra demandó un año de trabajo, el doble de lo previsto inicialmente. Según explicó Pedro Imhoff, el plazo se extendió por la necesidad de adaptar el proyecto al nuevo pliego licitatorio y reconvertir un espacio pensado para un salón de eventos en un centro de entrenamiento. El resultado es un gimnasio distribuido en tres sectores: una sala de musculación, un área de cardio con una pantalla circular de tres metros de diámetro y una terraza cubierta destinada al entrenamiento funcional y a las clases grupales.

Además, se restauró la emblemática pirámide vidriada del edificio, se puso en funcionamiento el ascensor y se incorporó un sistema de acceso con reconocimiento facial. El fuerte del gimnasio va a ser el entrenamiento de fuerza para personas de todas las edades y la propuesta se completa con una grilla de actividades que incluirá rutinas de crossfit, Hyrox, funcional, yoga, mindfulness y clases para adultos mayores.

"En la preventa nos habíamos fijado un objetivo de 300 socios y ya lo superamos ampliamente, de hecho hoy tenemos casi 600 personas inscriptas. La ubicación es un diferencial, porque estamos en un lugar privilegiado de Rosario y queremos ofrecer un espacio de primer nivel para las personas", destacó Pedro Imhoff y agregó que ya tienen contratado a todo el staff de personal. El gimnasio a su vez ofrecerá viandas saludables de mano de la marca Chicken Fit. Se trata de un formato take away pensando para quienes entrenen y quieran llevarse una comida lista para el almuerzo o la cena, con un menú de productos keto elaborados a base de pollo y huevo.

El restaurante en la parte alta

Si bien el gimnasio será el primero en abrir sus puertas, el proyecto gastronómico también comenzó a tomar forma. Hace algunas semanas, la Municipalidad aprobó el proyecto arquitectónico definitivo y, en los próximos días, comenzarán las obras de remodelación integral del espacio, con la expectativa de inaugurar entre noviembre y diciembre, antes del inicio de la temporada de verano.

"La parte gastronómica la pensamos como un complemento del gimnasio, aunque viene un poco más atrasada. El adjudicatario tuvo que resolver algunos problemas estructurales del inmueble y realizar modificaciones sobre el proyecto original. Desde el punto de vista arquitectónico había detalles que ajustar y plantearon reformas para reorganizar los espacios", explicó Molina.

Según detalló el funcionario, ya se ejecutaron trabajos de impermeabilización y reparación de pisos, además del cierre de la escalera que antiguamente comunicaba ambos niveles del edificio. "En breve comenzarán las obras finales. Nos plantearon que será una construcción en seco, lo que permitirá avanzar con rapidez", agregó.

La concesión quedó en manos de los socios que actualmente administran las marcas La Social y El Popular, quienes fueron los únicos oferentes de la licitación. El proyecto prevé unificar los dos locales existentes en un único salón vidriado, mientras que en el espacio donde funcionaba el deck de Gianduia se construirán la cocina y los baños públicos.

La propuesta buscará complementar la actividad del gimnasio durante la semana y acercar una oferta gastronómica más elaborada los fines de semana. "La idea es trabajar con un esquema mixto, donde en la semana se oriente más hacia opciones para las personas que van a entrenar y durante los días viernes, sábados y domingos, un perfil más de tipo restaurante", concluyó Molina.