Castillos de hielo en la Patagonia argentina
El Calafate es el punto de partida para acceder al Parque Nacional Los Glaciares, el lugar ideal para disfrutar de la Patagonia profunda

Domingo 12 de Diciembre de 2021

Visitar El Calafate es elegir naturaleza, paisajes únicos, una amplia gama de actividades, muy buena infraestructura y servicios de alta calidad. A eso hay que sumarle la cordialidad de su gente.

  La ciudad de El Calafate, de alrededor de 22.000 habitantes, es conocida como la “Capital Nacional de los Glaciares” porque es el punto de partida para acceder al Parque Nacional Los Glaciares, declarado por la Unesco Patrimonio Natural de la Humanidad, que con cerca de 350 glaciares contornean el paisaje de la cordillera de Los Andes.

  La principal atracción es el famoso glaciar Perito Moreno, a 80 kilómetros de la ciudad. Es increíble la majestuosidad de este gigante de hielo que impacta a los ojos del viajero, que se puede disfrutar desde las pasarelas o navegando en el lago Argentino, para deleitarse con las diferentes vistas de este asombroso glaciar.

  El Calafate ofrece múltiples actividades como navegación entre témpanos a pocos metros de los glaciares, cruceros, experiencias gourmet, trekking sobre el glaciar, aventuras en kayak. Desde la ciudad se inician excursiones 4 x 4, mountain bike, trekking, cabalgatas, tirolesa, visitas a estancias turísticas, y pesca deportiva, entre otras actividades. También cuenta con museos, paseo de artesanos y valiosos atractivos culturales. Un conjunto de experiencias que harán un viaje memorable.

Mounstuos de hielo

El Parque Nacional Los Glaciares está ubicado en la región conocida como Andes Australes, al sudoeste de la provincia de Santa Cruz, en el límite con Chile. Por su imponente belleza natural, constituye una maravilla única en el mundo. El Parque comprende un escenario de montañas, lagos y bosques, incluyendo una vasta porción de la cordillera prácticamente cubierta de hielo y nieve al oeste, y la árida estepa Patagónica al este.

  Debe su nombre a la presencia de numerosos glaciares que se originan en el gran Campo de Hielo Patagónico, que es el manto de hielo más grande del mundo después de la Antártida, el cual ocupa casi la mitad del Parque. También conocido como Hielo Continental Patagónico, alimenta 47 grandes glaciares, de los cuales 13 descienden hacia la cuenca Atlántica. Además, existen más de 200 glaciares de menor magnitud, independientes del Campo de Hielo Patagónico.

  Si bien las grandes masas de hielo suelen encontrarse en nuestro planeta a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar (msnm), los glaciares de la provincia de Santa Cruz tienen su origen a solo 1.500 msnm de altitud y descienden hasta los 200 msnm, permitiendo un acceso y visualización únicos en el mundo.

  Como resultado del deshielo de este inmenso sistema, se originan dos grandes lagos: el Lago Argentino y el Lago Viedma, que vierten sus aguas al océano Atlántico cruzando toda la provincia a través del río Santa Cruz. Actualmente, el Parque recibe un gran número de visitantes de todo el mundo, ofreciendo múltiples propuestas para recorrerlo durante casi todo el año.

  En la zona sur del Parque, se encuentra el más famoso de todos los glaciares: el Perito Moreno. Debe su fama a su contínuo movimiento, el cual produce un fenómeno cíclico de avance y retroceso con desprendimientos espectaculares de su frente de hielo. Este glaciar muestra un sorprendente y curioso fenómeno, en el que su gran masa de hielo avanza continuamente, provocando la acumulación, ruptura y desprendimiento de gigantescos bloques de hielo en su frente de cinco Kilómetros de ancho, situado sobre el Canal de los Témpanos; allí es donde navegan los numerosos fragmentos de hielo del glaciar.

  El frente del glaciar alcanza los 70 metros sobre el agua en su altura máxima, de donde caen continuamente trozos de diversos tamaños, produciendo una estridencia comparable al sonido del trueno o de disparos de armas de fuego si la ruptura es más pequeña. Su profundidad alcanza los 160 metros.

  Su avance logró cruzar el Canal de los Témpanos en el año 1947, cuando se apoyó en tierra firme en la punta de la península de Magallanes, arrasando con el bosque de lengas y convirtiéndose en un gigantesco dique, cortó el drenaje natural de toda la parte sur del lago Argentino, el Brazo Rico. Este extraordinario fenómeno da lugar al crecimiento del nivel de las aguas provenientes del Lago Argentino, provocando un desnivel de casi 20 metros. La tremenda presión sobre el glaciar produce filtraciones y termina fracturándolo, socavándolo y finalmente rompiéndolo. El gradual rompimiento y posterior nivelación de las aguas es un espectáculo único en el mundo, que se repite cada tres o cuatro años, al cual asisten miles de personas de todo el mundo.

Yacimiento arqueológico

A ocho kilómetros de El Calafate se encientra Punta Wualichu, un sitio natural arqueológico donde se puede conocer el legado espiritual de los antiguos nativos de esas inhóspitas tierras. El sitio sagrado propone un momento de contemplación caminando entre muros de piedra en contacto con la flora y la fauna de la estepa patagónica a orillas del lago Argentino en conexión con la cultura Aonikenk (tehuelche).

  El sedimento de antiguos ríos de hace 90 millones de años formó estructuras de arenisca donde los primeros habitantes del lugar pintaron símbolos para expresar su conexión espiritual. En 1887, el Perito Pascasio Moreno reveló los mitogramas del lugar, siendo ésta la primera descripción de arte rupestre en la Argentina.

  Propietarios de este sitio decidieron investigar sobre la antigüedad de las pinturas y poner en valor la zona de Punta Walichu para detener los daños y saqueos que sufrían los muros. Los arqueólogos que trabajaron en el lugar dataron el asentamiento humano de alrededor de 4.000 años. Para conservar el lugar se creó una reserva privada, abierta al público desde 1990. En 2009 la Cámara de Diputados de la Nación declaró a Punta Wualuchu como yacimiento arqueológico. El lugar se puede visitar de martes a domingo de 10 a 19, con audioguías en español, inglés y portugués.