Turismo

Canotaje entre palmeras

La Aurora del Palmar, muy cerca de Colón, es una buena opción para navegar en un ambiente natural.

Domingo 26 de Noviembre de 2017

En las cercanías de la ciudad de Colón en la provincia de Entre Ríos se encuentra "La Aurora del Palmar" uno de los refugios de Vida Silvestre que alberga a las palmeras de yatay y a todo su ecosistema. Esa reserva natural, debido a su importancia ecológica y a la diversidad de su fauna autóctona conforma la escena perfecta para sentir el paisaje y vivir sensaciones en armonía con el ambiente.
   Remar por el arroyo El Palmar es una apuesta segura para el asombro del visitante, aseguran desde la empresa Turismo & Gestión, encargada de la promoción de los destinos entrerrianos. Navegar a remo por las aguas del arroyo El Palmar despierta un mix de sensaciones inolvidables, afirman quienes lograron experimentarlo. Es entrar en contacto con la naturaleza para generar un estado de equilibro, donde es posible descubrir los sonidos del silencio, o también percibir las aves que se comunican con sus cantos y los diversos matices de verdes de la vegetación que se reflejan en el agua, al tiempo que los aromas selváticos perfuman el aire para enamorar el alma.
   Las canoas permiten descubrir estos ecosistemas desde una perspectiva diferente, desde el agasajo panorámico de un arroyo.
   La Aurora del Palmar, que protege parte del arroyo, se encuentra situada frente al Parque Nacional El Palmar, compartiendo sus características naturales y topográficas. El área cuenta con un total de 1.500 hectáreas de las cuales 200 son de palmeras yatay de más de 300 años.
   Hay también selvas en galería, pastizales naturales, bosques xerófilos, importantes superficies de pajonales, lagunas temporarias y una extensa avifauna. Desde 1998 es uno de los Refugios de la Fundación Vida Silvestre Argentina. En 2001 fue declarada Reserva Provincial de uso Múltiple por la provincia de Entre Ríos.
   Los cursos de agua son considerados como corredores de biodiversidad, siendo el arroyo El Palmar, de 24 kilómetros de extensión, muy importante para la región. La reserva provincial Aurora del Palmar protege la cuenca superior del arroyo que nace allí y recorre 12 kilómetros aquí (el resto dentro del Parque Nacional El Palmar), en esto radica la importancia de La Aurora, además de proteger el único reducto de palmeras de yatay fuera del Parque Nacional.
   Además, el arroyo es parte integrante del sitio Ramsar "Palmar Yatay", que protege zona de humedales de importancia internacional, involucrando a toda la cuenca del arroyo El Palmar, incluyendo La Aurora y El Parque Nacional El Palmar. Además de algunas islas del rio Uruguay.
Un túnel de ingreso a la selva
   Hasta llegar a la zona del embarcadero del arroyo es necesario transitar tres kilómetros por la reserva, una hermosa travesía por los caminos rojizos de la tierra flanqueados por la palmera yatay, una de las especies de palmeras más australes del mundo y que llegan a tener hasta 400 años de edad.
   Junto a los pastizales típicos de la zona, les dan refugio a especies como el zorro gris, mulitas, tatú negro y hurones, entre otros. Casi al final del recorrido que se realiza en vehículos de doble tracción, en un abrir y cerrar de ojos, es como transitar por un túnel a otro ambiente.
   Los palmares se convierten en una zona selvática, donde la temperatura baja y aumenta la humedad, en donde la vegetación cubre los senderos como en forma de olas, casi cubriendo los espacios, generando una sombra llamativa. Allí se respira un aire fresco producido por la vegetación tupida y con aroma selvático, que acompaña el recorrido a pie de 300 metros por senderos, pasarelas y puentes, hasta llegar a la playita donde se encuentran las canoas.
Navegar por la selva
Con una breve explicación técnica sobre el uso de las canoas a cargo de un guía especializado, se resalta que no es necesario poseer conocimientos previos y que la excursión es apta para todas las edades. Así comienza el viaje entre los túneles formados por la selva en galerías que en ocasiones abraza al arroyo como queriendo crear un puente entre una costa y la otra.
   Mientras el guía detalla las especies vegetales que se ven en el recorrido como el ubajay, ceibo, mataojos, espina de corona, vira vira, helechos, entre otros, una de las especies llama poderosamente la atención, es el guayabo colorado, un árbol característico, rojo. Se lo denomina el arrayán del norte. Una de las particularidades que tiene el guayabo, es que en él nace la oruga que le da origen a la llamada mariposa argentina, celeste.
   Mientras el arroyo genera meandros y playas de arena, durante la excursión es posible visualizar rastros de la fauna, algunos de hábitat nocturnos como los lobitos de río, carpinchos o el gato montés. Esta interpretación del ecosistema, de su flora y fauna, a partir de los sentidos, es posible lograrlo con el acompañamiento del guía.
   Finalmente, y antes de emprender el regreso al área de servicios, el guía propone hacer un minuto de silencio para rememorar la experiencia vivida.

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