Domingo 04 de Diciembre de 2022
Al llegar a la capital de Vizcaya, Puppy nos saluda amablemente. Este perrito de flores coloridas da la bienvenida al Museo Guggenheim e invita a conocer la historia de Bilbao. Pero el museo de arte contemporáneo diseñado por Frank Gehry con paneles de titanio que recuerdan el pasado industrial de esta ciudad del norte de España, no es el único lugar para visitar.
Hacer turismo en Bilbao es caminar por el Casco Antiguo: lo forman siete calles y en sus bares se practica el “poteo”. Consiste en tomar zuritos con pintxos –vasos pequeños de cerveza y rebanadas de pan con ingredientes variados–. Aquí está la catedral de Santiago, la Iglesia de San Antón, el mercado de la Ribera, los jardines del Arenal y el teatro Arriaga.
También se puede cruzar la ría del Nervión en el Puente Colgante de Vizcaya: este transbordador de hierro y acero inaugurado en 1893 está declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y sigue en uso actualmente. Conocer la nueva zona de la Universidad de Deusto es una buena opción: está el Museo de Bellas Artes, el Euskalduna -Palacio de Congresos y de la Música- y la Torre Iberdrola, diseñada con materiales sostenibles.
Entrar al Azkuna Zentroa: un antiguo almacén de vino transformado en centro cultural. También se puede subir al monte Artxanda en funicular: desde allí se puede contemplar una panorámica preciosa de la ciudad del norte de España.
Visitar San Mamés: es el estadio del club de fútbol de la ciudad, el Athletic de Bilbao, y es conocido como “La catedral del fútbol”, ya que los aficionados viven este deporte como una religión.
Las principales zonas de interés de Bilbao se pueden visitar a pie o en transporte público. Si se decide viajar en metro, se pueden ver los tubos de acero y cristal que dan acceso al transporte subterráneo de Bilbao conocidos como los “Fosteritos”, que reciben su nombre por su diseñador el afamado arquitecto Norman Foster. Así que, nada mejor que llevar buen calzado y muchas ganas de conocer esta ciudad.
Un centro urbano donde habita el arte
Las calles de la ciudad de Bilbao son un gran expositor de arquitectura y arte contemporáneo. La mayoría de muestras se encuentran en el entorno de la ría, entre el Museo Guggenheim, los Jardines de Albia y el Palacio de Congresos y la Música. Es el conocido como Bilbao Art District, una iniciativa que pone en marcha a lo largo del año actividades para integrar la cultura y el arte en el día a día de la ciudad.
Paseos de arquitectura
Bilbao concentra en un paseo de alrededor de un kilómetro obras de cuatro arquitectos con el premio Pritzker: Frank O. Ghery (Museo Guggenheim Bilbao), Rafael Moneo (Biblioteca Deusto), Alvaro Siza (Paraninfo de la Universidad) y Norman Foster (entradas de las estaciones de metro). Pero además se pueden ver edificios de otros arquitectos mundialmente conocidos como Santiago Calatrava (puente Zubizuri), César Pelli (Torre Iberdrola), Ricardo Legorreta (Hotel Meliá Bilbao) o Arata Isozaki (complejo residencial Isozaki Atea).
Paseos entre esculturas
El agradable paseo junto a la ría de Bilbao comunica el centro histórico con el área del Bilbao Art District y descubre numerosas esculturas de gran interés. Son muy populares las integradas en el Museo Guggenheim de Louise Bourgeois (Mamá), Jeff Koons (Tulipanes), Anish Kapoor (El gran árbol y el ojo) o Daniel Buren (Arcos Rojos); el original trabajo con niebla de Fujico Nakaya o los trabajos de Salvador Dalí (Terpsícore) Tucker (Maia).
Grandes museos
El Museo Guggenheim es ícono de la ciudad y tanto su colección permanente como sus exposiciones temporales exhiben obras de grandes artistas contemporáneos. Por su parte, el Museo de Bellas Artes posee obras de autores como Bacon, El Greco o Tàpies y suele organizar muestras de gran relevancia.
Otros grandes espacios culturales con gran presencia en la ciudad son Azkuna Zentroa y la Sala Rekalde, ambos con una programación centrada en el arte contemporáneo; y el Museo Marítimo Ría de Bilbao, que permite conocer la tradición naviera local.
Galerías y centros de arte
El Bilbao Art District suma más de 30 galerías de arte muy próximas entre sí y que ofrecen un acceso íntimo y cercano al arte. La mayoría de las galerías se centran en el arte contemporáneo y en las vanguardias históricas. En ellas exponen artistas consagrados y nuevos valores emergentes. Además, son puntos de venta directa de las obras de arte.
Por toda la zona abundan las tiendas relacionadas con distintas facetas artísticas. Encontrarán tiendas de antigüedades, estudios de fotografía, de danza, librerías con encanto, centros de subastas de arte, talleres de restauración.
Pequeñas delicias de la cocina vasca
Sabor y creatividad a partes iguales en uno o, como mucho, dos bocados. Así es el pintxo, uno de los grandes protagonistas de la gastronomía de Bizkaia y, por extensión, de toda Euskadi. Como atractivos escaparates de moda, las barras de los bares de Bilbao exhiben frescura y renovación constante. Junto a los pintxos más tradicionales y consolidados se presentan novedosas creaciones bajo un único objetivo: sorprender a los paladares más exigentes.
Pistas gastronómicas para conocer la ciudad
Además de por su actividad cultural, Bilbao brilla también en lo gastronómico. Las siete calles del Casco Viejo y su Plaza Nueva, la calle Licenciado Poza de Indautxu, los Jardines de Albia, en El Ensanche. Muchas son las rutas posibles para “ir de potes”, el equivalente a salir a tomar un aperitivo de mañana, tarde o noche. Aunque existen visitas guiadas que combinan degustación de pintxos y museos.
Casco Viejo. En las famosas siete calles de la parte más antigua de Bilbao y sus alrededores se alternan monumentos, comercios y muchos bares en los que descansar entre compra y compra. Aunque el Casco Viejo bilbaíno también está abierto a la innovación, conviene probar en esta zona pintxos casi tan tradicionales como sus calles: las gildas –aceituna, anchoa y guindilla–, los mejillones rellenos, la brocheta de bacalao marinado o el chorizo al infierno acompañados de un vermut o un buen txakoli, vino blanco típico vasco.
Pintxos de aceitunas
El Ensanche. El Bilbao de construcción más señorial también está repleto de locales centenarios. Las barras de las calles Diputación, Ledesma, Ercilla o Jardines de Albia son punto idóneo para acompañar unos “zuritos” ?cañas- de pintxos morunos, embutido ibérico, txangurro ?salsa a base de centollo-, de chatka y langostinos o bien alguna de las coloridas tortillas con tapa ?rellenas o adornadas con ingredientes de todo tipo- tan habituales en las regiones del norte.
Indautxu. Hablar de esta zona de la ciudad obliga a mencionar el ambiente casi ininterrumpido de la calle Licenciado Poza, punto de encuentro de la afición del Athletic de Bilbao los días que hay fútbol en el estadio de San Mamés. Quesos en todas sus versiones, piperrada ?salsa típica vasca a base de pimientos, cebolla y tomate-, champiñones, sardina ahumada? estos son algunos de los ingredientes base de los pintxos a los que resulta complicado resistirse. Mención propia merece la felipada, triángulo de pan relleno de mahonesa, anchoa, lechuga y algo de picante.
El significado cultural del pintxo
La elaboración de un pintxo es un ejercicio de creatividad tan amplio como las combinaciones de ingredientes conocidas y por conocer, por tanto, infinito. Estos pequeños aperitivos son prácticamente una seña de identidad para los bilbaínos. Ir “descubriendo” sabores de bar en bar es una apetecible aventura culinaria. A diferencia de otras zonas de España, en Euskadi el pintxo no se considera una tapa gratuita y se paga aparte.
Así, cada establecimiento busca siempre esa mezcla de productos estrella que logre marcar tendencia en la ciudad o bien fidelizar a los clientes habituales. Imaginación, pasión por la gastronomía y, por supuesto, buena materia prima son fundamentales para alcanzar esa excelencia.
Viajar a Bilbao implica rendirse a los encantos de sus pintxos. Algo así como asistir a un festival de colores, olores y sabores nacido de la estupenda relación que la ciudad mantiene con la gastronomía. ¡Buen provecho!