El recorrido nocturno parte de Narvik y atraviesa la línea de Ofoten, con vagones panorámicos, paradas en paisajes soñados y una experiencia para mirar el cielo
07:00 hs - Sábado 12 de Septiembre de 2026
Ver una aurora boreal desde la ventanilla de un tren tiene algo de inesperado. Mientras las montañas y los paisajes del norte de Noruega pasan en la oscuridad, el cielo puede convertirse de pronto en el protagonista del viaje. Esa es la propuesta del Midnight Aurora Route, un recorrido ferroviario nocturno pensado para acercarse a uno de los fenómenos naturales más buscados del Ártico.
El viaje parte de Narvik, en el extremo norte del país, y sigue la histórica línea de Ofoten hacia Katterat, una pequeña estación de montaña a la que no llegan las carreteras. El recorrido se interna en una zona alejada de los grandes centros urbanos y de la contaminación lumínica, una condición especialmente favorable para intentar observar las luces del norte.
Un planetario sobre rieles
La particularidad de la propuesta está en los vagones. Los techos con grandes superficies de cristal permiten mantener la vista sobre el cielo mientras el tren avanza. Los asientos reclinables están pensados para mirar hacia arriba y la iluminación interior se mantiene baja para reducir los reflejos sobre los vidros.
Así, el propio tren funciona como un observatorio en movimiento. La experiencia busca además aprovechar información sobre la actividad solar y las condiciones atmosféricas para orientar a los pasajeros sobre los momentos con mayores posibilidades de observación. Guías especializados acompañan el recorrido, explican el fenómeno y ofrecen recomendaciones para fotografiarlo.
El confort también forma parte de la propuesta. La idea es disfrutar del cielo ártico sin permanecer durante horas a la intemperie, algo especialmente atractivo durante los meses de invierno, cuando las temperaturas en el norte de Noruega pueden ser muy bajas.
>> Leer más: Zanzíbar: entre las especias, la historia y el océano Índico
Una parada en medio del Ártico
El viaje no transcurre solamente detrás de los cristales. Una de las paradas es Bjørnfjell, cerca de la frontera con Suecia, mientras que Katterat concentra buena parte de la experiencia al aire libre.
La estación se encuentra a unos 373 metros sobre el nivel del mar y está aislada de las rutas convencionales. Allí los pasajeros pueden descender, reunirse alrededor de una fogata y tomar bebidas calientes mientras esperan que el cielo se ilumine. La propuesta se completa con explicaciones sobre las auroras, consejos para obtener mejores fotografías y actividades vinculadas con la historia ferroviaria de la zona.
El recorrido dura algo más de tres horas y los horarios varían según el momento de la temporada. Entre octubre y mediados de diciembre, por ejemplo, la salida desde Narvik se realiza a las 19 y el regreso está previsto para las 22.15. Desde mediados de diciembre, las partidas se retrasan para aprovechar las horas de mayor oscuridad.
Cuánto cuesta y cuándo viajar
El pasaje parte de 1.495 coronas noruegas (unos 130 euros aproximadamente) e incluye el viaje de ida y vuelta, bebidas calientes, refrigerios, acompañamiento de guías y las actividades previstas durante la experiencia.
El servicio funciona durante la temporada de auroras, aproximadamente entre septiembre y marzo, cuando las noches son más largas y las condiciones de oscuridad favorecen la observación. De todos modos, hay una regla que ningún tren puede cambiar: las auroras boreales son un fenómeno natural y su aparición no puede garantizarse. El cielo despejado y la actividad solar son factores decisivos.
Para quienes llegan hasta el extremo norte de Europa en busca de las luces del norte, el recorrido suma una alternativa diferente: en lugar de esperar la aurora al borde de una ruta o en un mirador, la experiencia propone hacer del propio viaje parte del espectáculo, con el cielo como techo y los paisajes árticos como escenario.