El fiscal de Victoria Gamal Taleb confirmó que el análisis de sangre realizado sobre los restos de Iván Cáceres, el conductor del Renault Logan en el que murieron, además de él, cinco jóvenes victorienses y una mujer de Rosario el pasado 12 de octubre, tenía un tenor alcohólico de 2,25, exageradamente mayor al máximo permitido, que es de 0,5. Y reveló también que el vehículo circulaba a mucha velocidad.
En declaraciones que fueron reproducidas por LT39 de Victoria, Taleb precisó que los testigos que habían sido superados en los kilómetros previos por el auto que conducía Cáceres indicaron que los "pasó como parados", y estimaron su velocidad en 150 kilómetros por hora.
Ahora, las pericias confirmaron que al momento del choque, es decir, después de haber derrapado más de 60 metros y en pleno proceso de frenado, el Logan se movía a unos 80 kilómetros por hora, mientras que la Montero redujo su velocidad en cinco metros hasta los 40 kilómetros por hora que llevaba al momento del impacto.
El accidente. El accidente se produjo el domingo 12 de este mes, aproximadamente a las 7.30 de la mañana, cuando un Renault Logan que provenía de una fiesta en Nogoyá impactó de frente contra una Mitsubishi Montero. Fue en la ruta 26, cerca de la rotonda de la ciudad de Victoria.
Como consecuencia del choque, los seis ocupantes del Logan que volvían de una fiesta de disfraces murieron en el acto, y perdió la vida una mujer de Rosario que iba en el asiento del acompañante de la camioneta, conducida por su esposo, y en la que viajaban tres niños.
Las víctima fatales del accidente fueron Iván Cáceres, de 32 años, el acompañante Agustín Nicolás Werbrauchi, de 22, Francisca Butta, de 18; Milagro Pacher Firpo, de 20; Facundo Iván Ibarra, de 19, y Florencia Garcilazo, de 16, todos ellos ocupantes del Logan. En tanto, Silvina Leardi, de 59 años y acompañante de la Mitsubishi, también perdió la vida.
El accidente conmocionó a la región y generó en Victoria (de donde eran los jóvenes fallecidos) se decretara un duelo de tres días.
Hipótesis y confirmación. Desde el primer momento se especuló con que la velocidad y la ingesta alcohólica podían haber sido causales de la trágica colisión, algo que ahora fue confirmado por el fiscal victoriense que investiga el caso. También se supo que fue Logan el que invadió el carril contrario y así produjo el impacto entre su lateral derecho contra el frente de la Mitsubishi Montero.
Antes de producirse el impacto, el Renault primero despistó hacia la banquina asfaltada de su mano (iba en sentido Nogoyá-Victoria) para luego retomar la ruta con un volantazo que lo cruzó de carril, justo cuando por la mano contraria iba la camioneta. Pero entre el despiste y el impacto, los peritos encontraron una huella de derrape y frenado en el recorrido del Renault de cerca de 65 metros, distancia en que su conductor habría intentado dominar el vehículo. Por su parte, la huella de frenada de la Mitsubishi era mucho más corta, de aproximadamente cinco metros.
En términos generales, el estado de alcoholización que se mide con 2,25 grados de alcohol en sangre equivale aproximadamente a tomar un litro de vino (siempre que su graduación alcohólica sea de entre 10 y 12 grados, es decir, un vino intenso) estando sentado en un lugar fresco (la transpiración es una de las formas en las que el cuerpo elimina el alcohol), e intentar pararse a los 10 minutos, sin haber comido nada en el proceso (el alcohol se metaboliza parcialmente con diversos alimentos), ni haber ido al baño (el orín también elimina alcohol), publicó LT39.