Jueves 02 de Abril de 2009
Conficker es una de las palabras informáticas de 2009. A principios de año supimos que un virus
del tipo gusano había infectado de forma masiva a millones de ordenadores en todo el mundo. El
programa malicioso, denominado además Downadup, se propagó mediante memorias USB, un error de
seguridad de Microsoft y carpetas compartidas.
En un primer momento, los efectos sobre el ordenador no eran especialmente dañinos y las
agencias de seguridad, como el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO),
calificaron su peligrosidad como "baja".
Sin embargo, los expertos alertaron de que el virus podría mutar y aumentar sus efectos
dañinos. Por ello, Microsoft, a quien se responsabilizó de la facilidad con la que el virus se
propagaba, ofreció una recompensa de 194.000 euros a quien ayudara a identificar al creador del
malware.
La situación pareció destinada al olvido hasta que, a finales del mes de enero, una alerta
mundial llamó la atención sobre Conficker al avisar de que una nueva versión del virus, con
capacidad para desconectar los sistemas de seguridad que tiene Windows, se iba a activar el 1 de
abril, coincidiendo con la festividad del April Fools' Day, algo así como el Día de los Santos
Inocentes en los países hispanos.
El día fue ayer y el virus, activarse, se activó. Pero toda la alarma creada ha quedado en
nada, pues su actividad ha sido casi nula.
Los expertos, sin embargo, mantienen la alerta ya que el último fin del virus es generar
dinero para sus creadores y, dada la atención mediática que ha levantado Conficker, puede hayan
decidido "buscar una nueva vulnerabilidad para intentar extender la infección, pero será en otro
momento en el que nos coja con la guardia baja, no estando todos en situación de alerta, afirma el
director técnico de PandaLabs, Luis Corrons.
En cualquier caso, los expertos aconsejan proteger el ordenador no sólo ante este virus, sino
ante cualquier otro mantenido actualizado el sistema operativo y contando con un programa antivirus
al día.