Domingo 31 de Mayo de 2009
La Habana.- Los cibernautas cubanos que intentaron conectarse al MSN Messenger recibieron estos últimos días un mensaje de “error 810003c1” que les impedía acceder al popular servicio de chat. Ahora pueden leer ya directamente: “Microsoft ha cortado el Windows Live Messenger IM para los usuarios de países embargados por Estados Unidos. Por ello, Microsoft no ofrecerá más el servicio de Windows Live en tu país”.
La medida afecta también a otros países como Irán, Corea del Norte, Siria o Sudán, y responde, según Microsoft, a su obligación de cumplir con las leyes estadounidenses. Expertos informáticos en Cuba recomiendan ahora cambiar el país de residencia indicado en la cuenta de usuario para poder acceder de nuevo al servicio de mensajería instantánea. No obstante, lo consideran sólo una solución temporal, hasta que el gigante del software refuerce el control.
El diario oficial Juventud Rebelde estimó que la desconexión del Messenger “es apenas un capítulo más de una larga lista de bloqueo tecnológico a Cuba” y que “lo más paradójico es que la medida se toma precisamente por una empresa como Microsoft, que al lanzar hace una década el servicio de Messenger propagó a los cuatro vientos que éste se dedicaría a fomentar el intercambio libre entre las personas, sin distinción de raza, credo, creencias políticas o cualquier otro elemento discriminatorio”.
Por su parte, Yoani Sánchez, cuyo blog “Generación Y” se ha convertido en estandarte de un movimiento cubano de ciberdisidentes, escribió en su página: “Siento que volvemos a salir perdiendo los ciudadanos, pues nuestros gobernantes tienen sus propios canales para comunicarse con el resto del mundo. Esto es -claramente- un golpe a los internautas”.
Microsoft no explicó por qué la desconexión de Cuba llega ahora, después de diez años. Pero también otras empresas aplican medidas similares. Cuando los cubanos tratan de bajar por ejemplo el programa de mapas satelitales Google Earth o el de fotografías Picasa, leen igualmente: “Gracias por su interés, pero el programa que está tratando de bajar no está disponible en su país”.
Sistemas de correo web como Hotmail o el buscador Google pueden utilizarse sin limitaciones desde Cuba. Los problemas llegan cuando, como en el caso del Messenger, se debe bajar un programa de la red. Según Juventud Rebelde, “eso significa, traducido al lenguaje del bloqueo norteamericano, que se estaría haciendo una transferencia de tecnología a un enemigo de Estados Unidos”.
Ni siquiera el sistema operativo Windows (el más difundido a nivel mundial), el paquete Microsoft Office, Photoshop o el antivirus Norton, por citar algunos ejemplos, pueden utilizarse legalmente en Cuba debido al embargo. Por ello, las instituciones públicas cubanas están dejando de utilizar Windows y migrando poco a poco al entorno Linux y otras aplicaciones de software libre.
Pero al margen de los problemas con los programas, el embargo estadounidense lleva a que hasta el momento Cuba sólo esté conectada a Internet vía satélite, un acceso a la red lento y costoso. La isla, de once millones de habitantes, dispone de un ancho de banda de 300 megabytes por segundo de bajada y 180 megabytes de subida, menos que una empresa mediana en Estados Unidos o Europa.
Con todo, Reporteros sin Fronteras colocó el año pasado a Cuba en su lista de “enemigos de Internet”, y criticó que los cubanos siguen sin poder acceder a la red en las mismas condiciones que los extranjeros, así como la imposibilidad de abrir algunas páginas críticas con el gobierno de Raúl Castro, como las plataformas de blogs desdecuba.com o cubaencuentro.com, y otras webs disidentes como damasdeblanco.com, entre algunos ejemplos.
En Cuba existe una red nacional, utilizada sobre todo en centros de trabajo o de estudio, a la que (según fuentes oficiales) tiene acceso ya el diez por ciento de la población y que permite enviar correos electrónicos y ver páginas cubanas, pero no extranjeras.
El acceso completo a internet es prohibitivo para la mayoría de los cubanos: los precios de una hora de conexión en hoteles, oficinas de correos o en los escasos cibercafés llegan hasta los seis u ocho dólares, cuando muchos salarios no alcanzan los 20 dólares al mes.
Las autoridades cubanas defienden que la “estrechez de banda” por el embargo estadounidense es el motivo de la escasez de conexiones a internet y del alto precio de éstas. El viceministro de Telecomunicaciones, Boris Moreno, aseguró que “hay voluntad para que, en la medida en que las condiciones técnicas y económicas lo permitan, una mayor cantidad de ciudadanos tengan acceso a internet”.
Acerca del bloqueo de páginas concretas, Moreno afirmó: “Desde el punto de vista político no hay ninguna limitación, salvo que, como sucede en todos los países del mundo, no vamos a permitir el acceso a sitios que estimulen el terrorismo y alienten la subversión del orden establecido, el orden que se ha dado el propio pueblo cubano”. (DPA)