Vecinos pedirán planificación y reglas claras de control de los locales nocturnos
El miércoles participarán de la comisión de Gobierno del Concejo Municipal donde se debate una nueva ordenanza de nocturnidad

Viernes 02 de Diciembre de 2022

Los integrantes de la vecinal de barrio Agote y los vecinos autoconvocados de Pichincha participarán el miércoles de la reunión de la comisión de Gobierno del Concejo Municipal donde se discute una nueva ordenanza de nocturnidad. Entre otros puntos, pedirán que se establezca una planificación a la hora de habilitar los locales de diversión nocturna frente a lo que consideran "una invasión" de bares, cervecerías y otros espacios de esparcimiento. Además, reclamarán que la norma facilite la actividad de control de estos espacios para garantizar la convivencia en el barrio.

"No estamos en contra de la nocturnidad, pero queremos poder convivir y descansar tranquilos en nuestros domicilios", señala Willi Kramp, uno de los voceros de los vecinos de Pichincha. En los últimos diez años, el barrio cosechó gran parte de las inversiones gastronómicas que se desarrollaron en la ciudad y el vecindario de veredas sombreadas y casas bajas se transformó, según advierten quienes viven allí, en una zona "que no duerme".

Los vecinos del barrio llevan más de cuatro años advirtiendo sobre la falta de controles al funcionamiento de estos locales y en 2019 decidieron ir a la Justicia donde presentaron un amparo basado en la ley 10 mil para que se impida la habilitación de nuevos locales comerciales en el rango comprendido por las calles Balcarce, Rivadavia, avenida Francia y Jujuy. Por entonces, un relevamiento había contado unos cien emprendimientos gastronómicos en esas cuadras. Actualmente, estiman, son aún más.

Kramp señala que en todos estos años tuvieron "muchas" reuniones con concejales, funcionarios y empresarios gastronómicos, "pero cada vez se habilitan más boliches y cada vez la situación se desmadra más", apunta y advierte que después de la pandemia la actividad se volcó a las veredas y las calles. "Los corralitos que ponen los bares son tan amplios que ya no permiten el paso de colectivos o ambulancias. Y hasta se baila en la vereda", se queja.

Según consideran desde la agrupación vecinal, una nueva ordenanza de nocturnidad tiene que planificar las zonas donde se pueden sumar nuevos locales nocturnos y exigir inversiones en insonorización de estos espacios para garantizar la convivencia con quienes viven, en algunos casos, medianera mediante.

Mejorar la convivencia

Los concejales empezaron a debatir una nueva ordenanza para la nocturnidad a principios del mes pasado a partir de cinco iniciativas para modificar, complementar o reemplazar la ordenanza Nº 7.248, que ya cumplió 20 años. Las propuestas llevan las firmas de los integrantes del bloque de Ciudad Futura, la actual presidenta del Concejo, la radical María Eugenia Schmuck, las concejalas justicialistas Silvana Teisa y Julia Irigoitia, y de la representante de Juntos por el Cambio, Daniela León.

El próximo miércoles, los integrantes de la comisión de Gobierno escucharán las posturas de los vecinos Pichincha y Agote, a voceros de la Asociación Hotelero Gastronómica y a miembros del Consejo de Discapacidad.

Para el presidente de la vecinal Maradona, Víctor de Batista, "fundamentalmente nos interesa insistir en la necesidad de mejorar la convivencia entre vecinos y comerciantes" de aquellas zonas que concentran gran parte de la movida nocturna. "Tanto en Pichincha como en Agote se ha producido una invasión del espacio público por las actividades comerciales que se desarrollan", completa.

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El vecinalista destaca que pueden coexistir "sin ningún tipo de inconveniente" el desarrollo de un emprendimiento comercial con el derecho de descanso de los vecinos y que la clave está en "ajustar los controles, tanto sobre los elementos de insonorización de los locales de esparcimiento como sobre el tránsito vehicular alrededor de los comercios".

"Se debe establecer y reglamentar cómo se va a hacer la evacuación de los locales, en el caso de que cierren todos a una determinada hora de la noche y garantizar el funcionamiento adecuado del transporte público, tanto taxis como colectivos, para evitar que las personas que salen de los locales permanezcan en la calle. Y otro tema es asegurar que los locales se encarguen inmediatamente de la limpieza de las veredas, para que no amanezcan llenas de botellas, latas o descartables", apunta.

Garantizar los controles

Gabriel Palatnik integra la vecinal de barrio Agote y el próximo miércoles participará del debate en la comisión de Gobierno del Concejo. Según advierte, "las normas que se pretenden crear deben ser sustanciales en cuando a la mejora de los conflictos que se dan hoy en la nocturnidad".

En este punto, considera que un punto importante es que las áreas de control municipales puedan hacer cumplir los requisitos que planteen las nuevas ordenanzas en cuanto al funcionamiento de los emprendimientos de diversión nocturna. "Actualmente, el municipio tiene muchas dificultades para hacer cumplir las normas que ya tenemos y no sabemos qué va a pasar con las nuevas ordenanzas", se explaya.

Y destaca que lo más importante del proyecto que se consensue entre los ediles es que puedan generar las condiciones para que los controles sean efectivos. "Necesitamos que las ordenanzas se cumplan, porque por más que pongamos una norma de que el nivel de ruido no puede exceder determinada medición o que la capacidad del lugar no puede superar una acordada cantidad de gente, si esas dos cosas no se pueden controlar será imposible ordenar la actividad nocturna".

Para Palatnik, actualmente el funcionamiento de los locales nocturnos suma críticas por la "absoluta falta de control". En aquellas zonas donde se concentran boliches y bares, dice, "impera el descontrol y los vecinos siguen estando en el medio y son los primeros perjudicados por la falta de organización".