Russo otra vez dejó a un colega leproso en offside
Miguel Angel Russo volvió a ganarle la batalla táctica a un técnico de Newell's y con su experiencia hizo las pequeñas diferencias que inciden en un resultado.

Domingo 25 de Febrero de 2024

Así como en el clásico anterior Russo demostró estar un paso adelante de Heinze, ahora también hizo valer su experiencia en este tipo de partidos sobre Larriera. Su Central aprovechó el contexto, la historia de los últimos años, la valencia de disponer de jugadores desequilibrantes de una sola jugada contra ninguno enfrente. Lo demostró hasta en los cambios. Toda su experiencia al servicio de una nueva conquista.

Sin estridencias, como entendió debía jugarlo. Jugando con los nervios del otro, dejando que se consumiera en su impotencia. Haciendo lo justo, cuando debía. Y pensando el partido siempre. Tanto, que apenas Ignacio Malcorra hizo la diferencia, metió los cambios necesarios, los que el partido demandaba. No esperó. Como tampoco en sustituir a Damián Martínez en el entretiempo, para evitar una expulsión posible. Afuera Gómez, que solo se encendió en el buen pase al 10 canalla en el gol, y Cervera, adentro Lovera y O’Connor.

Del otro lado, el uruguayo demoró en producir un cambio y cuando lo hizo solo puso al pibe Esteban Fernández. Más tarde a los juveniles Chiaverano y Pérez Tica. Al final, después de que Méndez metiera una corrida bárbara y le sirviera el gol a Ramírez, que cabeceó como Lautaro Martínez en el último instante de la final del Mundial, el DT leproso sacó al lateral derecho. ¿Por qué? ¿Porque tenía amarilla? Insólito, había que dejarlo hasta el final, pero le hizo un favor a los auriazules, además porque no arriesgó con un hombre de ofensiva como podía ser Balzi, sino que metió otro lateral. ¿Había que cuidar a 9’ del final?

Por supuesto que Russo tuvo más recambio que Larriera, no mucho más, pero sí lo suficiente. Newell’s no tuvo a Ever Banega y quedó claro que el veterano volante es medio equipo, que no tiene otro así. Malcorra, Campaz, Gómez, Lovera y hasta O’Connor de un lado, ni Franco Díaz fue considerado del otro, en una apuesta que tampoco funcionó para el uruguayo porque Julián Fernández no hizo diferencias.

Con poco, Russo lo hizo de nuevo y dejó a otro DT leproso en offside.