Qatar: el país en el que no se pagan impuestos pero reina la desigualdad y la esclavitud de los migrantes
El Mundial de Qatar deslumbra con infraestructura monumental y su lujosa capital, pero el brillo oculta las sombras de un régimen que se levanta sobre los derechos de migrantes y la autocracia

Viernes 18 de Noviembre de 2022

Qatar, será el país más pequeño en albergar un mundial de fútbol. Las curiosidades y extrañezas de la península del Golfo Pérsico no se limitan a ese dato pintoresco. Sino que hay alguno más interesantes y llamativos, como que su población de casi 3 millones de habitantes, no pagan impuestos a la renta, ni ganancias, tampoco abonan IVA, y en lo que respecta a los servicios básicos como luz y agua son totalmente gratuitos. A su vez, la educación y la salud están completamente garantizadas por corporaciones gubernamentales que permiten su acceso libre a todo catarí que lo necesite.

Obvio, todos los impuestos y recaudación fiscal se logra por su matriz productiva estatal del petróleo y el gas en manos de la gigantesca Qatar Petroleum (la compañía produce y vende más Gas Natural Licuado que cualquier otra compañía en el mundo). A las regalías que arrojan los dos hidrocarburos base, que financia alrededor del 60 por ciento del gasto Catarí, se le suman los impuestos a la importación, turismo y negocios de extranjeros para completar el presupuesto anual de la península.

De acuerdo a la clasificación del Banco Mundial, es un país de altos ingresos, el tercero más alto de los países que participan en el Mundial, detrás de Suiza y EEUU. El gigantesco yacimiento energético del Golfo Pérsico que comparte con Irán, permite la pertenencia a este selecto ranking de la riqueza por habitante: el PIB per cápita nominal es de 61.276 dólares, el de Argentina se ubica en los 10,729.23 dólares.

Es por ello que si nos detuviéramos aquí, el país regido por la monarquía o para respetar la referencia árabe a este tipo de gobierno medieval, emirato, se parecería a un verdadero oasis del buen vivir. Pero la quimera catarí encierra una gran desigualdad en el seno mismo de la riqueza aparente. Aquellos 61.276 de dólares per cápita esconden los modos de vida de la mayoría inmigrante que vive muy por debajo de las condiciones de vida que el país pérsico exhibe.

Su población nativa es de unos pocos miles, ya que el 80 por ciento de quienes habitan los suelos del emir Hamad al Thani son inmigrantes con pocos o nulos derechos y pocos o nulos ingresos.

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Un trabajador migrante duerme en un banco antes de su turno matutino, frente al estadio internacional Khalifa, que albergará partidos durante el Mundial de Qatar, FIFA 2022, en Doha.

El lujo del rico país se erige sobre los esfuerzos de miles de trabajadoras y trabajadores que nunca lo disfrutarán, entre los nacidos por fuera de las fronteras del emirato se alzan dos categorías, las de los obreros de la infraestructura, compuesto por varones provenientes del norte africano, y la de los servicios integrado por aquellos emigrados de países de Asia oriental que dedican sus días a la venta, la limpieza, la estética y otras ocupaciones de bajos ingresos. Ambos grupos no nacidos en tierras cataríes, en su mayoría, carecen de todo tipo de derechos laborales, llegando incluso, y en el caso de los más pauperizados obreros de la construcción, a ver retacear sus salarios, al no disponer de documentos y estar confinados en zonas de exclusión bajo vigilancia estricta, con prohibición de salir por las noches y con la amenaza permanente de la deportación.

A aquellos extranjeros que han corrido mejor suerte, y que se encuentran en condiciones de abrir un comercio, solo pueden hacerlo bajo el patrocinio de un nativo catarí, asociándose con aquel y que este conserve el 51 por ciento del negocio.

Retomamos la matriz económica, Qatar tiene un sector agropecuario prácticamente inexistente y su industria se cierne sobre sus principales actividades económicas (extracción de petróleo y gas) fruto de las necesidades energéticas del mundo pos década del 60.

Vale la pena recordar que es el tercer mayor exportador de gas del mundo. Antes de ello la península se dedicaba a la pesca, siendo uno de los principales productores de perlas del mundo.

En 1961 Qatar ingresó en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que nuclea a los principales productores globales y fija cuotas de producción para controlar los precios, pero abandonó el organismo en 2019, en medio de un conflicto con otros países del golfo. La guerra en Europa ha motivado los acercamientos con potencias occidentales. Aun así sus principales clientes se encuentran en Asia. Según los últimos datos del 2021, ubican en lo más alto a Japón, China, India, Corea del Sur y Singapur.

La política es dirigida por el emir Hamad al Thani, que en 1995 depuso a su padre mediante un golpe de estado, que en el 71 había destituido a su primo. Más allá de los “cordiales” lazos filiales de la representación catarí, hay una cosa evidente, los recursos naturales de la península están ligados al estado y estos, más allá de la confusión del estado con el mandatario y costumbres, típico de una conformación medieval de la estatalidad. Ello permite que las luces del emirato sean hoy sede de la competencia deportiva más grande: Mundial de Qatar para cerrar este 2022.

La complicada situación de los trabajadores migrantes en Qatar