Domingo 13 de Marzo de 2022
Jorge Faurie, ex canciller de la Argentina entre 2017 y 2019, atiende el teléfono. Es el de siempre: claro, directo, rápido, responde una pregunta y pide la próxima. Diplomático de carrera, durante su paso por la Cancillería destacó rápidamente por su solvencia intelectual y profesional, su gran capacidad de análisis y de descripción de situaciones complejas. Entrevistado por La Capital, dio su visión de la invasión rusa de Ucrania. Cree que este conflicto es diferente a cualquier otro anterior y que "la guerra de Putin en Ucrania ha roto las reglas de convivencia laboriosamente forjadas desde el fin de la 2a Guerra Mundial, que evitaban precisamente guerras como esta, que parece surgida del mundo anterior al siglo XX". Para Faurie, se "ha caído un conjunto de reglas y el multilateralismo se ha roto". A la vez, señala la falta de pericia del gobierno argentino ante esta crisis y su aceptación de los argumentos rusos para invadir Ucrania, que son una copia de los que utiliza el Reino Unido para ocupar Malvinas.
-¿Cuál es la diferencia entre esta guerra y las anteriores del siglo XXI, como la invasión de Irak por EEUU en 2003?
-La diferencia proviene de la localización de este conflicto en Europa, en el corazón del mundo europeo, que tuvo un papel protagónico durante los últimos 5 o 6 siglos. Esta Europa civilizatoria que durante siglos ejerció una influencia global que cambió al mundo, y que recurrió a la guerra y a la violencia estatal durante siglos. Esta es la gran diferencia con Irak, que no está en el corazón de Europa. Que esta superpotencia europea haya dejado una serie de reglas para evitar la repetición de aquellas guerras fue clave. Ahora hemos vuelto con Putin a la mitad del siglo XIX. Esta guerra afecta a la Unión Europea y es un cuestionamiento al orden internacional establecido luego de la 2a. Guerra Mundial, en el que se renunciaba a la guerra para zanjar conflictos, para adaptarse a a reglas de negociación con organismos internacionales, con mecanismos de arbitraje que son consolidados por un mundo multilateral. Ahora Rusia barrió todo esto, como quizás pasó en Irak, pero, de nuevo, esto es el corazón de Europa, es algo muy diferente y de mayores consecuencias.
-La reacción de la comunidad internacional es muy fuerte, pero tiene pocos instrumentos para obligar a Rusia a terminar esta guerra.
-La reacción de la comunidad internacional es relevante, pero ha sido un poco lenta. El presidente Joe Biden desde fin del año pasado hasta marzo estuvo alertando que había posibilidad de conflicto, que Rusia se armaba. Europa sobre todo reaccionó lentamente y le costó conformar una condena articulada que tardó días en llegar. Las sanciones son significativas, pero llevaran tiempo para tener efecto, mientras Ucrania está siendo castigada todos los días por las tropas rusas. Se nota que no hay una una inmediatez, que las sanciones no tienen correlato en la penosa situación que vive el pueblo ucraniano todos los días. Pero la reacción no puede ser otra, porque sino iríamos a un conflicto global, mientras las sanciones son solo medidas económicas.
-¿Hay una tercera vía posible?
-Creo que lo que tiene más impacto en Rusia es la condena tan clara de la comunidad internacional, no de la ONU, sino de todos los países y de sus sociedades que rechazan y repudian con gran firmeza esta agresión. La opinión pública adversa interna, aunque en Rusia se controlan todos los medios y se reprime la disidencia, bien, el pueblo ruso pese a esto terminará sabiendo la verdad; y el pueblo ruso en definitiva se siente europeo. De los Urales para acá, en especial. La Rusia asiática es enorme pero con poca población y es menos participativa. Pero esta ola de condena más el efecto de las sanciones generará un clima adverso, siendo que el pueblo ucraniano reaccionó con un coraje extraordinario que hace muy difícil y costosa la ocupación a Rusia.
-En este conflicto, ¿cuál es el rol de China?
-Como gran potencia los chinos están interesados en que el conflicto sea acotado. En esta época la interconexión es un factor fundamental en el desarrollo de las naciones. Hay un tejido productivo altamente integrado en esta etapa de la globalización. Todos los objetos que usamos son fabricados por una red productiva global. La disrupción de la guerra produce efectos negativos en esta economía y China desde hace 20 años viene consolidando su ascenso camino a 2050, cuando piensa ser la primera potencia mundial. Lo logrará o buscará a través de vías de comercio, de dominios de mercados. Instrumentos que consolidan a una China con 1400 millones de habitantes que necesita que el comercio internacional fluya bien y que los países integrantes de esta trama estén estabilizados. Y esta guerra desestabiliza esta estructura internacional. China dirá en un cierto punto "no sacudan tanto las aguas". Pero por otra parte ver a sus competidores occidentales sacudidos por este proceso de disrupción le debe gustar. Por otro lado, dadas la sanciones actuales, China quedará "a cargo" de Rusia, va a tener que comprarle todo el gas posible y otros bienes, tiene que "salvarle las papas", para decirlo en criollo. Pero Rusia quedará entonces supeditada a China. En el juego de superpotencias Rusia ya no es una superpotencia, en el orden de las grandes potencias o superpotencias queda tercera o cuarta. La disparidad rusa es notoria entre su potencia militar y su economía, que es la 11a del mundo. Antes de la caída del Muro de Berlín ya resultaba claro que la URSS no lograba acompañar el ritmo de progreso de Occidente y que ese retraso no solo provocaba emigración y disolución interna. A partir del Muro Rusia se achica enormemente. Hoy su economía está al mismo nivel de Brasil o es la tercera parte de Italia. Esto la reduce, y de algún modo la iniciativa de Putin de atacar a Europa central revalida en el pueblo ruso esa aspiración a de tener un papel geopolítico preponderante, pero no tiene los recursos para sostenerse en ese rol.
-Hay una gran desproporción entre el poder de las FFAA y el sistema de defensa y la economía de Rusia.
-Pero las FFAA rusas son constitutivas del poder dentro de Rusia, sea bajo los zares o la URSS son uno de los pilares, así es la institucionalidad rusa. En otros países es el Parlamento, en otros son lo empresarios, en Rusia es el poder político centralizado que respalda sus decisiones en las FFAA. y en su aparato de seguridad. Asignar grandes recursos a las FFAA en la mirada rusa es atender a un componente clave de su esquema de poder. Es como acá asignar recursos a los sindicatos, para dar un ejemplo local.
-Se dice que el poder económico de los "oligarcas" podría destituir o desplazar a Putin por el daño que les provoca su guerra.
-Los oligarcas son todos creaciones de Putin, a la vez son el mismo grupo que lo llevó al poder, son parte interesada en la suerte de Putin. Pero como con China, hasta qué punto se desestabilizan los negocios de este grupo y del propio Putin, que proviene de este selecto grupo, es un juego delicado. Pero Putin viene de la inteligencia y debe medir cuándo deberá parar esto.
-El descontento popular es difícil de medir por la falta de sondeos en Rusia.
-Como le dije, la información circula con controles rigurosos del Estado, los medios cierran las redes y la versión unificada es la información que da el Estado. Pero se puede controlar sólo por un rato la canillla, la información termina circulando y se termina sabiendo la verdad, y a medida que haya más muertos rusos y más heridos, esto terminará llegando. Por alquien que escucha una radio del exterior u otros canales, va a terminar conociéndose lo que pasa, y puede darse una ola en sentido contrario. Este proceso es largo, todavía falta, pero se empieza a saber (qué ocurre en el frente), y las madres de Rusia no quieren que sus hijos mueran en Ucrania.
-El argumento o excusa de Putin y que muchos en parte respaldan es la gran expansión de la Otán luego de 1991.
-Los americanos habían alertado sobre este punto, y hubo indicadores que no se atendieron. Cuando ya se estaba en la inminencia del conflicto, las propuestas ofrecidas a Rusia no alcanzaron para obligar a Rusia a frenar. Al pueblo ucraniano se lo alentó en exceso, su Constitución compromete a Ucrania a ser miembro de la UE. Pero se plantea desde la UE para Ucrania un "by pass" directo al sistema de defensa. Ahora, ya dentro del conflicto le ofrecen un acceso rápido a la UE. Pero la Otán creó esta predisposición y no registraron la susceptibilidad de Rusia. Los europeos luego de la Guerra Fría estaban preocupados por vivir bien, pero atrás quedaron bolsas de conflicto como esta.
-La guerra de 2014 en el este de Ucrania y la anexión de Crimea no fueron una alarma suficiente y esta desatención se paga ahora con la impotencia ante la guerra de Putin.
-En 2014 no hubo una reacción, un despertar que anunciaba lo que pasa ahora. Sobre Crimea, fue durante muchos siglos parte de Rusia, allí está la base naval de Sevastopol. Fue en Crimea donde se refugió la familia imperial sobreviviente, la que logró escapar de la masacre. Y a Sevastopol la van a buscar los buques de la marina británica. Es casi inexplicable el gesto de Nikita Kruschev de incorporarla a Ucrania, pero él entendía que nunca se iba a escapar de la URSS. Y los movimientos separatistas del Donbás de 2014 no entraban en conflicto con el mundo europeo. La actitud fue, bueno, de ceder 10 cm en este conflicto que se creía acotado. Y ahora descubrimos que no lo estaba.
-La gira del presidente Alberto Fernández fue muy criticada, visitó Moscú en vísperas de la invasión y tuvo aquella frase tan cuestionable sobre la "puerta de entrada".
-Fernández fue inoportuno. Ese viaje se hizo de manera poco consolidada de acuerdo con las prácticas diplomáticas. S el objetivo era ir a buscar fondos y otras inversiones, no surgió ninguno, y además tuvo esta actitud del presidente de ofrecer al país como "puerta de entrada" y criticar a EEUU y al FMI en un momento extremadamente delicado, justo cuando más necesitamos apoyo de estos dos. Todo incomprensible e incoherente. Cuando estalló la guerra estuvimos 5 días dudando como Hamlet y se dejó de lado el principio de integridad territorial, que para nosotros es fundamental en Malvinas.
-Este punto lleva a la rusificación forzada de Ucrania y muchas otras naciones sometidas a Rusia desde el tiempo de los zares a la URSS de Stalin.
-La rusificación es de larguísimo plazo y de manera larvada, nadie se enteraba hace 80 años que Stalin estaba enviando rusos a Transnistria, a Lugansk, etcétera. Ahora, esta guerra en directo pone en evidencia que se está desintegrando el territorio ucraniano. La Argentina debe reaccionar. Cuando dentro de dos meses comencemos en la ONU a trabajar el asunto Malvinas, nos dirán "ustedes ante la misma situación en Ucrania no abrieron la boca". Abrimos la boca, pero de manera confusa. La posición argentina fue confusa. Primero se habló de un mero ejercicio militar, luego condenamos a Rusia (en la asamblea general de la ONU) y después dijimos que somos neutrales.
(Nota: Faurie se refiere a la ocupación de un territorio invadido con población propia para luego argumentar que se va a la guerra para defender a esa población. Rusia "rusificó" Ucrania y muchas otras naciones de su esfera de influencia durante siglos; Gran Bretaña lo hizo con Malvinas poblándola con los isleños.)
-¿Cree que la reacción europea a la agresión rusa despertó a muchos países que luego de 1991 se desarmaron casi alegremente?
-Entramos a un nuevo escenario, y no es lineal. Yo destacaría el rearme de Alemania (anunciado días atrás por el canciller Olaf Scholz) por la sistematicidad alemana, por su política de alcance de objetivos. Y es un actor de enorme relieve en Europa. Una Alemania que había declinado luego de la 2a Guerra por el pecado criminal cometido, que había decidido no volver a tener un ejército de valía más allá del compromiso en la Otán, este es un dato muy relevante que el mundo verá dentro de cinco años. Esos cien mil illlones de euros por año que anunció Shcolz son un dato muy relevante. Con la guerra de Ucrania se han caido un conjunto de reglas del mutlilaterlismo, que se ha roto. El mapa que tenemos por delante es un "uncharted map" ("territorio inexplorado"), como dicen los ingleses.
-Podría existir entonces en el futuro un conflicto militar europeo a gran escala?
-Todas las variables quedan abiertas. Hago votos para que no ocurra un conflicto más general, sería de efectos que nos golpearían a nosotros también. Ya este conflicto nos afecta en un momento que nos toma con recursos insuficientes, vamos a salir competir en un mercado internacional de energía demadrado en términos de precios. Y si bien nos benefician la suba de los alimentos la estructura de exportaciones actual hace que sacar un kilo de pan a Montevideo sea una hazaña, han hecho del comercio exterior una pesadilla.