Martes 11 de Octubre de 2022
Con el objetivo de sumar atractivos turísticos a la ciudad, el Concejo Municipal comenzó a debatir una propuesta para crear un paseo por la historia ferroviaria de la ciudad. La particularidad del proyecto es que el circuito se realizará a bordo de un tren a vapor, como los que existen en dos localidades bonaerenses y en el sur del país.
La última vez que una formación a vapor pasó por Rosario fue hace ocho años. La mítica locomotora "La Emperatriz", recuperada en los talleres ferroviarios de Pérez, circuló por la ciudad en marzo de 2014, cuando la máquina cumplió cien años de su creación. La locomotora unió las estaciones de Pérez con Rosario Norte arrastrando un vagón de pasajeros también centenario y un antiguo furgón de carga.
A su paso, la formación despertaba recuerdos de sus proezas. La Emperatriz fue la locomotora que en 1926 batió el récord de velocidad sudamericano, cubriendo el trayecto Retiro-Rosario en 3 horas y 21 minutos, con una velocidad promedio de 90,4 kilómetros por hora.
También fue la máquina que impulsó los vagones que trasladaron a varios presidentes como Roque Sáenz Peña, Marcelo Torcuato de Alvear, Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón. También a monarcas europeos que visitaron el país, como Humberto Di Savoia y el duque Eduardo de Windsor.
Otra oportunidad
A casi 20 años de que La Emperatriz volviera a recorrer la ciudad, el nombre de la mítica locomotora volvió a escucharse la semana pasada en el Concejo Municipal, cuando la comisión de Deportes y Turismo comenzó a tratar el proyecto presentado por Miguel Angel Tessandori. El referente del bloque "Volver a Rosario" ingresó una iniciativa para crear un paseo en homenaje al intenso pasado ferroviario de Rosario.
La propuesta lleva el nombre de “Tren turístico a vapor: viajando por la historia ferroviaria" y apunta a potenciar a la ciudad como un polo de atracción turística.
Según destaca el concejal, Rosario ha sido cabecera de unos de los sistemas ferroviarios más importantes del mundo, que comenzó a rodar a partir de 1873 con la inauguración de los viajes de su ramal Rosario Córdoba.
Además, destaca, la ciudad tiene una importante infraestructura ferroviaria que puede recuperarse y volcarse a usos alternativos, en este caso la cultura y el turismo.
La iniciativa plantea que el rescate del ferrocarril con locomotoras a vapor como oferta turística en Argentina y en el mundo posibilitan un uso alternativo de las vías férreas, incorporando el propio ferrocarril como atractivo en sí mismo.
Y recuerda que la agrupación Ferroviario Club Central Argentino logró recuperar la locomotora a Vapor “La Emperatriz” y posee en la actualidad una importante cantidad de locomotoras a vapor y vagones que pueden ser puesto en uso de una manera efectiva en un tiempo razonable.
Paradas temáticas
La propuesta de Tessandori pide al Ejecutivo que estudie la factibilidad de crear un circuito ferroviario para los fines de semana y días feriados. La formación usaría las vías existentes y partiría desde la zona de Oroño y el río hasta los galpones ferroviarios de la ciudad de Pérez.
En el medio, la propuesta describe una serie de paradas temáticas intermedias. Por ejemplo, en la estación Rosario Norte donde se propone un recorrido temático por barrio Pichincha; en el cruce Alberdi para repasar la historia del barrio inglés y en los talleres de Pérez para destacar el trabajo de los trabajadores ferroviarios.
Para el concejal se trata de "poner en valor el servicio ferroviario, que lamentablemente fue destrozado, y recuperarlo para el turismo". El periodista consideró que el trayecto aspira a convertirse en un "viaje por la historia del ferrocarril", aprovechando la infraestructura disponible para fomentar el turismo.
La iniciativa, sostuvo, sería también una oportunidad de "sumar en los recorridos a la locomotora Emperatriz", con un capítulo propio dentro del nutrido anecdotario ferroviario local.
Una locomotora con historia
La mítica locomotora Emperatriz del Ferrocarril Central Argentino, la que batió récords de velocidad y trasladó a varios presidentes, fue diseñada en argentina y construida en Europa. Fue parte de un lote de máquinas de 10 unidades similares y respondía a los más altos estándares técnicos y estéticos de su época.
Desde su llegada al país tuvo en los talleres de Pérez, inaugurados en 1916, su lugar de reparaciones y mantenimiento. Las 10 locomotoras "de última generación" estaban numeradas del 191 al 200 y representaban un adelanto en materia de tratamiento del vapor, con modificaciones en calderas y diámetro de ruedas, entre otros.
La Emperatriz llevaba el número 191 y se convirtió en la locomotora insignia del Ferrocarril Central Argentino. Durante 18 años fue conducida por Francisco Savio, uno de los dos maquinistas —junto con Carlos Gallini— con cuyos nombres se bautizaron apeaderos y calles en varias ciudades.
Savio es recordado como "El Rey de los Maquinistas". La historia dice que era muy amable y elegante, vestía con chaqueta, guantes y gorra blancos. Seguía de cerca las tareas de mantenimiento y reparación de las locomotoras a su cargo y nunca tuvo un accidente.
Actualmente, la locomotora integra los bienes del ferrocarril y está cedida en comodato a la agrupación Ferroviario Club Central Argentino, de la localidad de Pérez.
La máquina es el atractivo central del Museo del Ferrocarril que la provincia está construyendo en la localidad de Pérez.
Pocos ejemplos en el país
Las locomotoras impulsadas por la acción de vapor del agua circularon hasta mediados del siglo XX cuando se las reemplazó por máquinas diésel o eléctricas. El referente de la Asociación Amigos del Riel, Rolando Maggi, señaló que en los talleres ferroviarios de Pérez hay varias locomotoras a vapor, aunque La Emperatriz sea, por el peso de su propia historia, la más conocida.
“Hay locomotoras de trocha ancha y angosta, como las que tenían en la aceitera Patito. Máquinas más chicas y más aptas para explotación turística por su bajo consumo, incluso similares a las que se usan muchos servicios históricos en Inglaterra”, explicó.
Mariano Antenore, estudioso del pasado ferroviario, recordó también que existen otros dos trenes a vapor. Son los trenes de los dos Ferroclubes del conurbano: el de Remedios de Escalada y el de Villa Lynch, que actualmente hacen viajes especiales. En Tierra del Fuego circula el Tren del Fin del Mundo, que une la ciudad de Usuhaia con el parque nacional Tierra del Fuego, pero se trata de máquinas nuevas.