¿Por qué pelotea Pullaro con la cúpula de la UIA?

La crisis y la visión del gobierno nacional al respecto preocupa a los industriales de peso. El gobernador pone sobre la mesa su gestión y modelo

06:05 hs - Lunes 17 de Agosto de 2026

Los referentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) repiten como un mantra que defender al sector no es incompatible con la estabilidad macroeconómica, el equilibrio fiscal y la normalización de la economía. Durante los primeros años de este gobierno lo decían con algo de cautela, por lo bajo, hasta con culpa, para darle tiempo a que se acomode el proyecto mileísta. Ahora, esa fórmula es la única carta que tienen de supervivencia.

En el medio entendieron que en el modelo de Javier Milei no tienen mucho lugar. No hay contradicción alguna en el planteo, está claro, incluso les sirve a las dos facciones internas de la central fabril para acomodarse frente a la coyuntura y el futuro.

Tanto a las posiciones más cercanas al gobierno, que tratan de que no haya un cimbronazo pero tampoco un volantazo en el período que viene. Y a las que entienden que no va más este gobierno y hasta piden que vuelvan medidas para atrás.

Industria golpeada

En realidad, aquella idea inicial revela una intención repetida en estos días con más fuerza de parte del Círculo Rojo: hay un camino trazado que no debe volver atrás, pero debe cambiar el piloto y sumarle cosas elementales a la nave y, principalmente, al motor.

No son inocentes los movimientos de Daniel Hadad o Jorge Brito en la última semana, como una forma de acecho sobre los libertarios o, más bien, una advertencia de que hay un grupo de poderosos que tienen intenciones de ponerse de acuerdo.

Esas cosas elementales que piensan sumarle a la nave son industria, inversión en infraestructura y lo más necesario: reactivación de la economía.

En el combo seguramente piensen en mejorar el tipo de cambio y mantener ciertas cuestiones que esperaron durante años, y Milei les dio y festejaron: reforma laboral, baja de impuestos y facilidades. Ese diagnóstico general toma color.

Volviendo a la central industrial, que ficha popes como Paolo Rocca (Techint) o Lucio Pagani (alimenticia Arcor), la mayoría de la dirigencia está en un punto de preocupación alto. Es que la posición del gobierno nacional demuestra, casi abiertamente, que tener industria en el país no es una actividad imprescindible.

Ya es indisimulable y, por eso, no pueden hacerse los desatendidos los dirigentes fabriles. De nuevo: algunos tratan de que solo se acomoden las cosas, otros de cambiar. "Para muchos, Milei ya no es confiable", repasa un dirigente industrial.

Explica no solo por su política sino por sus formas, que inciden en el comercio. "Que vaya a Brasil a putear a Lula no le debe hacer gracia a Pagani, quien tiene fábricas instaladas allá. Lo mismo a Rocca con los insultos en Estados Unidos (en el Argentina Week) o que Luis Caputo nos trate de tarados", blanqueó.

Pullaro en la UIA

En ese marco, en la semana la UIA, con su presidente, Martín Rappallini, a la cabeza, recibió al gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro. Acompañado de los ministros de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, y su par de Economía, Pablo Olivares, no se centraron solamente en temas industriales y de producción.

El ministro de Economía, Pablo Olivares, expone sobre Santa Fe. El gobernador Maximiliano Pullaro observa.

La agenda se centró en el equilibrio de las cuentas públicas santafesinas, la inversión en infraestructura y obras con recursos propios, financiamiento para empresas, política tributaria y también la seguridad y las reformas educativas y previsionales. Hasta Asistencia Perfecta, el programa de presentismo docente, estuvo en la reunión.

O sea, le mostraron una forma de administrar el Estado. “Junto a la UIA queremos construir una agenda común y seguir poniendo a Santa Fe como referencia de un Estado que ordena sus cuentas, baja impuestos e invierte para crecer”, pasó en limpio Puccini.

Están pensando en un modelo nacional que es totalmente distinto al actual y lo comparten en lugares estratégicos.

“Santa Fe tiene un modelo productivo para mostrar y también propuestas para aportar al debate sobre la competitividad”, completó el ministro.

“Los tipos están golpeados. No sienten que haya escucha del gobierno nacional”, añadió un santafesino presente. La industria a nivel nacional volvió a caer en junio y cerró un primer semestre en rojo. En Santa Fe, el 70 % de las ramas industriales está cayendo.

Obviamente, la UIA sondea qué posición tomarán de cara a las presidenciales los gobernadores, en este caso Pullaro. Primero lo primero: muchos mandatarios provinciales van a adelantar sus elecciones y eso incidirá en cómo terminará acomodándose al plano nacional.

El gobernador les aclaró que está enfocado en la posibilidad de un segundo mandato. Un protagonismo nacional futuro está dando vuelta, pero el frustrado plan de Provincias Unidas (PU) en las intermedias del año pasado le sirvió para aceptar que no había margen para jugar ahora.

Mientras, pone una piedrita. Rapallini, de ligazón con el radicalismo, valoró públicamente “la mirada productivista, la inversión en infraestructura, la promoción del empleo y reglas claras”.

“Pullaro tiene un buen discurso”, agregó un dirigente presente en la mesa. Por ahora mantendrá la máquina carburando.