Política y pus: Javkin levanta la bandera de la seguridad

El intendente usó una metáfora con "pus" en su discurso para calificar a los actores que permitieron el avance de la inseguridad. Primera piedra de la campaña

Lunes 09 de Marzo de 2026

Cuando el cuerpo intenta combatir una infección y no logra eliminar el agente dañino rápidamente, supura pus. Se trata de algo común y corriente en las personas: supura, se limpia y se sana. La novedad es que el concepto "pus" acaba de empezar a aplicarse en el vocabulario de la política local para cuando algo tóxico daña y se evita que vuelva a infectar.

Puntualmente en Rosario, el concepto se circunscribe al largo proceso de inseguridad acorraló a la ciudad. Fue el intendente Pablo Javkin quien, en su discurso de apertura de sesiones en el Concejo de la semana pasada, lanzó el concepto en el tiempo adecuado como para ir convirtiéndose en una definición de campaña para el año próximo.

El pus podría representar la criminalidad derivada del narcotráfico. Bajaron los hechos aunque existen episodios, sobre todo de violencia interpersonal, que requiere un abordaje más complejo por ser indescifrable. Como el hecho en el que mataron, también en la semana pasada, a un nene de un año por quedar en una balacera de un conflicto entre un conocido de su padre y otros jóvenes.

Seguridad y Rosario

En su caso, Javkin aplica la palabra a aquellos que entiende obstaculizaron la lucha contra la inseguridad: “No dejemos pasar por alto los nombres y apellidos de quienes fueron responsables de la tragedia que vivimos, nunca olvidemos el nombre de Aníbal Fernández, de Marcelo Sain, del exjuez federal Marcelo Bailaque, del exfiscal Patricio Serjal, los ideólogos, los partícipes, los cómplices, toda esa mafia que ahora sale a la luz”.

Luego llegó la definición de brutal antagonismo. “Nos los trajeron acá, los metieron acá y los echamos de acá. Hagamos un pacto, un juramento. Hacer lo necesario para que todo ese pus no vuelva nunca más a la ciudad de Rosario”, subrayó. En términos clínicos: si hay pus, hay infección.

javkin concejo

El intendente Pablo Javkin abrió un nuevo período de sesiones ordinarias en el Concejo Municipal.

El grito parece más bien desiderativo que proscriptivo, pero envía un mensaje político: que supure la herida, es decir, que no vuelvan los que no sirvieron.

En esa lógica, por más que no lo nombre, entra Omar Perotti, quien es el gobernador reciente de los años más oscuros, y también puede estirarse un par de administraciones previas, cuando estalló la violencia a inicios de la década anterior.

Con todo esto, sumado a la impronta del gobierno santafesino, la seguridad aparece como el eje rector de la política y de lo que será el 2027. Al menos así lo propondrá Unidos, el pullarismo principalmente, como el logro frente a una oposición que ni asoma la cabeza en ese tema para rebatirlo.

Estamos, entonces, frente al primer ladrillo de la campaña electoral que viene, frente a la primera definición de comunicación político-electoral, a la primera barricada de la alianza gobernante para que el peronismo no vuelva a gobernar. Si hay una eventual opción libertaria la cuestión cambiará para el oficialismo porque han sido parte de la solución. Para eso falta.

Orden y paz, volumen II

“Empezamos a implementar la primera fase del Plan de Pacificación de la ciudad. Eso fue lo que hicimos con la decisión política de la Nación, con la valentía de nuestro gobernador, con el ministro y su equipo, con todas las fuerzas de seguridad unidas”, dijo.

Primer punto: agradece y pone en adelante a Maximiliano Pullaro sin dudar, como un gesto para que no solo se trague los sapos. Le da el crédito y refuerza su alianza.

Segundo punto: la definición está pensada en positivo: Plan de Pacificación. Su primera fase, explicó, generó cambios profundos en la normalización de la rutina de la ciudad, específicamente en el espacio público como plazas y parques.

“La gente los usa, los disfruta. Ya no importa el horario, ya no importa si se hace de tarde, de noche. Las familias van a tomar mate, a hacer un picnic, a pasear. En el centro, en los barrios, en toda la ciudad”, añadió, generoso, el intendente.

Hay una suerte de revanchismo de Javkin en sus palabras, quien siente que lo dejaron solo y que recién puede sacar frutos en la última parte de su segunda gestión.

De algún modo está contrastando directamente con el gobierno de Perotti, quien prometió orden y paz y no lo logró. Por eso, Javkin se apropia de eso y define a la ciudad como “la de más plazas llenas, la de más seguridad, más orden, más control, más paz”.

De nuevo: “Eso somos, un montón de gente buena haciendo lo correcto. Así gobernamos, así vivimos, sin gritos, sin crueldad, sin robar, sin mentir. Con la mirada franca y la certeza de seguir en la senda del bien”. Nosotros lo bueno, el resto es pus, un clivaje que en seguridad funciona. Una definición de antagonismo fuerte que enciende motores.