Sábado 11 de Diciembre de 2021
Entrenados en el arte de hacer balances -uno es contador y el otro hizo la secundaria en el Superior de Comercio- Omar Perotti y Pablo Javkin ingresan en la segunda parte de su ejercicio con varios ítems en su debe y haber personal. Con recursos diferentes, el gobernador y el intendente comparten urgencias y un mismo objetivo: conservar o aumentar su capital político o, al menos, que la crisis social y la escalada de inseguridad no lo licúe.
Especialistas remarcan que cualquier balance de gestión debe incluir a la pandemia y cualquier intento de aplicar instrumentos de medición normales a tiempos excepcionales lleva al observador a un terreno resbaladizo. Sin embargo, subrayan, eso no exime a los gobernantes de sus responsabilidades.
Para la directora del Observatorio Político Electoral de la Universidad Nacional de Rosario, Lourdes Lodi, la evaluación de los gobiernos debe contemplar la capacidad de cada administración de responder a las necesidades propias de la irrupción del Covid, y en qué medida avanzaron del papel a los hechos las promesas de los gobiernos. “Estamos muy lejos del eslogan ‘la paz y el orden’ que llevó a Perotti a la Casa Gris, el problema de la inseguridad tiene tal peso en el balance de estos dos años que no permite visualizar las áreas en las que se ha avanzado”, consideró.
También en el rubro gobernabilidad, entendida como capacidad de generar acuerdos y legitimar políticas, Lodi evaluó que el alcalde rosarino sale mejor parado. “La gestión provincial tuvo mayores complicaciones, no sólo por la falta de mayoría propia en la Legislatura sino también por las internas dentro del gobierno; en Rosario, en cambio, el intendente logró construir consensos entre las distintas fuerzas con representación en el Concejo que permitieron dar respuesta a la emergencia, y mantuvo su equipo sin cambios significativos”, señaló la docente de la UNR.
La politóloga Mariana Berdondini, también docente de la UNR, advirtió que la pandemia puso en suspenso ciertos problemas, que, lejos de desaparecer, persisten y suman nuevas capas de complejidad. “La cuestión social, la inseguridad y el aumento de los femicidios pintan un cuadro de violencia que interpela a la clase política en su conjunto, no sólo a los gobiernos”, indicó.
En la misma línea, Sebastián Saita, director de la consultora rosarina Inmediata, valoró el programa Billetera Santa Fe como inyección de recursos a las familias santafesinas, pero alertó que la bola de nieve de la inseguridad es cada vez más grande, no sólo en hechos objetivos sino en la percepción ciudadana: de acuerdo a su último estudio, realizado en noviembre, el 67% de las personas encuestadas la eligió como el principal problema local.
¿Y Javkin? “El intendente se ha fortalecido su liderazgo político, pero en términos de gestión no encuentro nada resaltar”, dijo Saita.
Perotti junto al ministro de Seguridad, Jorge Lagna, y la jefa de policía de Santa Fe, Emilce Chimenti
Prueba electoral
Además de enfrentar varias crisis, Perotti y Javkin atravesaron este año su primer test electoral desde que llegaron al poder. Y aparte de la postergación del calendario y el despliegue de campañas atravesadas por la pandemia, la muerte de Miguel Lifschitz reseteó el escenario político.
“La ausencia de este gran elector hizo que la elección fuese más que una competencia por bancas, abrió el espacio a la disputa por los liderazgos y generó realineamientos al interior y entre los distintos frentes. Javkin no compitió directamente, pero el hecho que su lista haya ganado la interna del Frente Progresista a nivel local y luego, aunque por poco, la elección de noviembre, lo deja bien posicionado”, observó Lodi.
Y agregó: “En cuanto a Perotti, todo el proceso electoral tuvo un fuerte impacto en el frente de gobierno: la unidad en la diversidad se vio resquebrajada y la interna con Rodenas no es un dato institucionalmente menor, como tampoco los recambios ministeriales. El gobernador se consolidó como líder de la coalición pero los resultados lo obligan a repensar estrategias de cara al 2023”.
Para Saita, Javkin tuvo un mejor 2021 electoral que Perotti. “Pudo instalar a su candidato, Ciro Seisas, y logró ganar la interna y la general, en una elección tremendamente competitiva, y tuvo como frutilla del postre la reelección como presidenta del Concejo a María Eugenia Schmuck, que es de su riñón”, consideró.
Pese a que la derrota puede opacar la performance electoral del perottismo, señaló Saita, el gobernador logró que Marcelo Lewandowski y Roberto Mirabella ganen una Paso áspera contra Agustín Rossi. “Lewandowski se instaló en la ciudad y en la provincia, es un político al que se le vienen tiempos importantes”, proyectó.
Más allá del triunfo electoral, Berdondini detectó más disputas sobre el proyecto de país en la oposición que en el oficialismo. “Javkin va a tener que decidir si apuesta al Frente Progresista como plataforma o busca una coalición con sectores del radicalismo y el PRO; tiene que decir con quiénes y para qué se quiere gobernar”, planteó.
Desafíos
De todos modos, el electoral es sólo uno de los terrenos donde Perotti y Javin están frente a desafíos difíciles.
“El principal desafío es cumplir con el contrato social con la ciudadanía y atender a las necesidades, sobre todo de los más postergados. Más allá de las diferentes competencias de cada jurisdicción, deben aunar esfuerzos para dar respuesta al problema de la inseguridad. Ojalá no volvamos hacia atrás en términos de restricciones sanitarias y los próximos dos años puedan avanzar en sus planes de gobierno con mayor impulso. Esto también condicionará los desafíos políticos que se planteen”, analizó Lodi.
Berdondini subrayó que los gobiernos se enfrentan a un cóctel explosivo, que mezcla grieta y una agenda cada vez más acuciante: “En un contexto de polarización creciente, es más necesario que nunca articular una agenda de problemas y propuestas de políticas públicas, que reúna consensos necesarios”.
Javkin festejó el triunfo de su candidato, Ciro Seisas, en las primarias y las generales
Saita opinó que la seguridad determinará el camino de los próximos dos años del gobierno provincial. “Si la administración Perotti disminuye los hechos de inseguridad y lleva adelante políticas concretas va a terminar su gestión con otra cara”, pronosticó el consultor.
En cuanto a Javkin, Saita expresó que la gestión municipal tiene el desafío de “encontrar su ‘Billetera Santa Fe’, una política que dé soluciones concretas a los habitantes de la ciudad desde la gestión municipal”.
Además, Saita remarcó un dato presente en los estudios de la consultora: la imagen positiva de Javkin siempre está entre 10 y 15 puntos por arriba de la imagen de su gestión. El riesgo es que en un momento la brecha se reduzca y la curva de valoración del intendente dibuje un marcado trayecto descendente.
