Newell's agravó sus problemas y se metió en una tensa zona de turbulencia

Tras el golpazo en el clásico apareció una bandera de reclamos en Bella Vista pidiendo “respeto a la camiseta”. Astore fue al predio para calmar las aguas y el Gallego se siente con fuerzas para salir de este mal momento

Martes 13 de Agosto de 2024

La derrota y la pálida actuación en el clásico profundizaron los problemas de este Newell’s que todavía no encuentra un piso confiable para hacer base, detener la caída y empezar a mirar adelante con algo de confianza. El nuevo golpazo en Arroyito provocó ecos y cimbronazos que dominaron las horas posteriores, y que desembocaron en fuertes críticas, cuestionamientos internos y una bandera de reclamo que colgaron frente al ingreso del predio de entrenamiento en Bella Vista pidiendo más respeto por la camiseta.

Así fueron las primeras horas de este lunes y con ese marco arrancó una semana que tendrá que atravesar una zona de tensión y de turbulencias de cara al próximo compromiso de la 11ª fecha que está programado para este viernes, a las 21, ante Racing en el Coloso.

En la entidad rojinegra, el traspié ante Central representó un sismo muy difícil de absorber. Con la intención de esquivar ese tembladeral y de despejar rápido los cerrados nubarrones que se ubicaron sobre el club del Parque, la directiva se reunió el domingo, en la jornada libre que tuvo el plantel, y de ese agitado encuentro surgió la determinación de ratificar al entrenador Sebastián Méndez, como publicó Ovación.

Más allá de ese intento de apaciguar las aguas, el lunes comenzó con un trapo colgando antes del acceso al Centro Griffa, con un claro mensaje para los futbolistas. “Respeten la camiseta o váyanse”, expresaba la bandera que estaba puesta a metros del ingreso.

Esa bandera fue una acción intimidatoria que fue el tema común en todos los medios locales y se multiplicó a través de las redes sociales, que mostraba la bronca y el enojo del hincha con este momento que transita este Newell’s que todavía no puede encarrilar el Gallego Méndez, y que agravó su cuadro de situación con el inquietante trompadón que recibió en el clásico.

Este tipo de duelos dejan este tipo de secuelas. Tras la derrota, el DT rojinegro no brindó conferencia de prensa y se dispararon mil y unas versiones acerca de su continuidad. Y, más allá de que arribó hace muy poco, los telones de dudas también se posaron sobre su cargo al frente la primera rojinegra.

Por eso fue importante la reunión de la dirigencia del domingo y su ratificación. Al menos para poder iniciar las tareas de la semana sin ese interrogante puntual.

A pesar de las declaraciones que dejaron trascender desde la cúpula leprosa, los tropiezos en los últimos dos encuentros le quitaron mucho crédito y el destino del DT estará relacionado a su suerte en las siguientes compromisos, ante Racing el viernes, con River el domingo 25, y ante Central Córdoba el miércoles 21 por la Copa Argentina.

En este marco de convulsión interna, todos están en la mira. En ese clima hostil, el vocal Gustavo Beretta expuso públicamente su malestar con los futbolistas a través de sus redes personales, apuntando a que algunos “deben rescindir”, y de esa manera las llamaradas internas de cuestionamientos se avivaron.

Para tratar de salir de este escenario de gran tirantez con el que arrancó la semana por la colocación de la bandera en el predio de Bella Vista y las recriminaciones internas, el presidente leproso, Ignacio Astore, fue en las primeras horas del lunes a hablar con el cuerpo técnico y el plantel para intentar exhibir un gesto pacificador. ¿Alcanzará esa señal en medio de tanto agite y de tanta disconformidad?

¿Más temprano?

En este marco tan convulsionado, trascendió desde los organismos de seguridad que se está analizando la posibilidad de adelantar el horario del cotejo del próximo viernes, ante Racing, en el Marcelo Bielsa. Está pactado para las 21 y algunos piensan que debería jugarse cerca de las 16. Por ahora, no hubo cambios oficiales.