Viernes 01 de Marzo de 2024
Con 45 años de actividad, Miguel Angel Tessandori es una figura histórica de la televisión rosarina. El periodista, que fue uno de los referentes del noticiero “De 12 a 14”, con el tiempo diversificó su carrera: fue concejal, disputó la Intendencia, hoy es secretario general de la Municipalidad, tiene su programa sobre cine y además actúa y hace stand up en los barrios de forma solidaria. Como parte de esa faceta artística heredada de su padre, este sábado participará de la función de despedida de “Un viaje de película”, que se presentará, a las 21, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223), bajo la dirección de Manuel Cansino. Allí, junto a Juan Junco, y un elenco de bailarines y cantantes, habla sobre uno de los temas que lo apasionan: el cine.
Durante una charla con La Capital, el periodista contó cómo compagina sus múltiples actividades y dejó dos frases que ilustran sobre la forma en la que encara dos de sus grandes intereses: “Cuando me metí en política siempre me dije que era para devolverle a la gente todo lo que me dio” y “Todo lo que sea espectáculos, cine, cultura, me engancho”.
Venís del periodismo, fuiste concejal, peleaste por la Intendencia, ahora sos secretario general de la Municipalidad y además te dedicás a actuar. ¿Cómo compaginás todos esos perfiles?
Creo que hay que empezar por lo más simple. Primero que soy un tipo agradecido. Esto viene a cuento de que Manuel Cansino me dio una oportunidad en teatro en 2012 en “Noche brillante”. También pude cumplir con algún aspecto de mi viejo, que fue un actor vocacional y director de teatro en Colegio San José y siempre me interesó el mundo del teatro. Le agradecí a Manuel poder estar en contacto con el público porque con muchos años de periodismo televisivo sabemos que la gente está, pero no la vemos. En el teatro la vemos, y eso además me dio una relación con Manuel de muchos años. Después me dediqué a hacer teatro paralelamente al periodismo. Siempre fui un defensor de todo lo rosarino y el teatro de Rosario. Después de terminar el período de concejal y ser llamado para integrar la Secretaría General por Pablo Javkin, me permití darle una mano a Manuel con “Un viaje de película”.
Y allí explorás tu afinidad con el cine.
La obra es excelente y tiene relación con el cine. Como él sabe que yo tengo mucha afinidad porque soy un cinéfilo empedernido -de hecho hace dos años hacemos el programa “Una nota diferente”, donde también hablo mucho de cine- Manuel me sumó a un bloque dedicado a las comedias musicales y como soy un apasionado le dije que sí. Por supuesto que es una colaboración ad honorem y aparte me permite expresarme. Para mí es un cable a tierra y no supone ninguna interferencia con mi función en la Intendencia. Interactúo con Juan Junco cuando me presento, es un momento muy cómico, y después presento algunas de las comedias icónicas, tiro algunas referencias, los chicos del elenco cantan y bailan algunas escenas. Son unos 15 ó 20 minutos que estoy en escena.
¿Cómo surgieron tus funciones de stand up?
Generalmente se habla de que los políticos no tienen contacto con la gente, y esto lo quiero ratificar, desde que comencé mi trabajo como concejal tuvimos una propuesta de hacer un stand up, algo que hago hace dos años, cada 15 días, gratuitamente en los clubes de barrio. Les presentamos la propuesta a los clubes, pero es un esfuerzo compartido. Yo preparo el stand up, invito a la gente a participar, ellos cobran una entrada. Por supuesto que no cobro nada y eso está estipulado en la firma con los clubes, y con mi grupo político llevamos hamburguesas o choripanes para que vendan y recauden para el club. Ya hicimos aproximadamente 20 desde que fui concejal. El último fue en Provincial y recaudamos útiles escolares para los chicos del barrio Las Flores. Toda obra benéfica que aparezca para fundamentar mi presencia actuando, yo voy. Tengo un show que preparé con Marcelo Vizzarri, el pianista de Cielo Razzo, que es una hora más o menos, nos divertimos, nos reímos, la gente la pasa bien y nosotros tenemos contactos con los clubes y nos enteramos de los problemas que tienen. Cuando me metí en política siempre me dije que era para devolverle a la gente todo lo que me dio y esta es una parte de mi testimonio.
¿Sobre qué temas hacés humor?
Sobre la vejez porque ya estoy casi pisando los 70... (risas) También hago humor sobre algunos tópicos que tienen que ver con la vida personal nuestra, pero ahora estoy por cambiar el eje porque en los próximos vamos a hacer un repaso de mi paso por radio y televisión con los personajes que conocí, las anécdotas reales que a la gente les gusta mucho, cómo fueron mis compañeros de 45 años, así que algo tengo para contar. Además canto algunos tangos, algunos temas de Serrat y después termino como el Guasón, que hace algunas reflexiones.
La política te puede acercar más enemigos que amigos. ¿Cómo manejaste esa posibilidad con un capital de 45 años de popularidad?
Yo sabía que en mi cargo, por la visibilidad que me dio el periodismo y tantos años en televisión, la gente te puede reclamar más que a otros porque justamente te conocen. Porque es un hecho que si le pregunto a la gente quiénes son los concejales, salvo dos o tres que incursionaron en medios, hay gente que no lo sabe, y con eso no estoy diciendo nada en contra. Y eso me exige un compromiso mayor. Para mí, la mayor satisfacción es que la gente me saluda con afecto, que trato de responder a todas las preguntas y requerimientos que me hacen, que tratamos de hacer un un muy buen trabajo legislativo con el bloque Volver a Rosario que fue el que más proyectos presentó en el Concejo mientras estuvimos con Valeria Schvartz. Actualmente estamos proyectando dos ideas madres que son darle prioridad a la educación y volver a la identidad de Rosario, que borremos para siempre el rótulo de narcotráfico. Estoy cansado de que nos tipifiquen y nos rotulen, aunque nadie puede desconocer la inseguridad y lo dramático que se ha vuelto. A mí me vuela la cabeza cuando hablan mal de mi ciudad. Mi ciudad para mí es la mejor y la defiendo.
¿Cómo se complementan el periodista con el actor y el funcionario?
Considero que el ser humano es integral. No me gusta quedarme en una única cosa y batallar en un solo aspecto. Creo que se puede integrar la cultura, ser un actor vocacional, establecer ese diálogo con la gente porque todo se trata de relaciones humanas. Particularmente me asombra la relación con la gente. Hay que escucharlos, solidarizarse. Yo podría haberme quedado tranquilamente en mi casa o hacer comentarios de cine, y me jugué para tratar de aportar lo que aprendí porque tuve grandes maestros y profundicé en lectura, educación, ciencias, cultura.
¿Cómo ves la televisión de hace 45 años con respecto a la actual?
Yo integré los dos programas más icónicos de la televisión rosarina, “El Clan”, con el querido Raúl Granados, y el primer “De 12 a 14”, con (Raúl Hernán) Sala, (Julio César) Orselli, (Carlos) Bermejo. Nosotros marcamos una etapa gloriosa de la televisión rosarina. Veo televisión y por ahí me gustan ciertas cosas. Hicimos un grupo notable en los dos casos y tuve la suerte de estar al lado de Jack Benoliel, René Balestra, (Antonio) Margariti, (Héctor “Baby” Zacarías, tipos fenómenos. Y también me expresé artísticamente porque fui el creador en “De 12 a 14” lo que fue la parodia de “El pulpo negro”, de Narciso Ibáñez Menta. La verdad que fue un gusto trabajar al lado de los grandes y, además, progresar porque también hice “Fútbol en cabina” durante 10 años. Uno no se puede quedar en una sola cosa.
En Argentina existió un reconocido intelectual y político como Moisés Ikonicoff que pasó de la Academia al teatro de revistas. ¿Cuánto de teatro tiene la política?
Mirá, Chaplin dijo que la vida es una obra de teatro, en la que hay que reír, llorar, actuar antes que se baje el telón y nos quedemos sin aplausos. La vida es una obra de teatro y es reinventarse. Personalmente, yo tuve un golpe muy duro con la muerte de mi hijo Alejandro, a los 18 años. Y yo me tuve que reinventar personal y artísticamente porque estábamos en el mejor momento de “De 12 a 14”. Esto es así, procesar y seguir. Además quienes están al lado tuyo necesitan un apoyo y yo creo firmemente en la recuperación personal. Nosotros nos quedamos con la sensación de que alguien nos ayude, pero si no nos ayudamos nosotros, estamos complicados. Y por eso digo que la reestructuración de una Rosario pujante, efectiva, con identidad, tiene que ser de todos los rosarinos. Por supuesto que los funcionarios tenemos más responsabilidades y obligaciones, pero todos tenemos que colaborar porque si no las mezquindades están a la orden del día.
¿La política, en ocasiones, se puede ver como una puesta en escena? ¿Algunos discursos y promesas de la campaña se transforman con el tiempo en números de stand up?
Alguna vez Menem dijo que si hubiera prometido lo que iba a hacer no lo votaba nadie... Algunos políticos, como los actores, los magos, los prestidigitadores, los ilusionistas, son encantadores de serpientes y a veces utilizan recursos que no condicen con lo que se tendría que hacer. Por supuesto que la política tiene que existir, lo que no debe existir es la confrontación permanente, pero sí la discusión y los acuerdos. Quizás yo soy un extrapolado que descree del político que busca entuertos y cosas personales. Alguna vez Coelho dijo que los políticos terminaron con la pobreza, pero la de ellos, no la de la gente. Así que en algún momento tendríamos que privilegiar a los que más necesitan y terminar con esa deuda pendiente.
UN REPASO POR MUSICALES CLÁSICOS DEL CINE
“Un viaje de película”, estrenada el 6 de enero pasado, incluye un repaso de 60 películas desde la época de oro de Hollywood hasta la actualidad, incluido el cine argentino, y cuenta con la participación especial de Tessandori y Juan Junco, además de un quinteto de músicos, cuatro cantantes y cuatro bailarines, vestuario diseñado especialmente y proyecciones de fragmentos de las películas que evocará la banda en vivo. Se interpretan piezas de musicales de la época de oro que protagonizaron Marilyn Monroe, Gene Kelly o Fred Astaire y otras de “La La Land”, “El fantasma de la ópera”, “Titanic” o “El guardaespaldas” y de películas nacionales como “Tango Feroz”.
La propuesta sucede a “Del 70 al 2000. Lo mejor de la música” es la última apuesta del productor rosarino en una extensa lista que comenzó en 2002 con “Re Viva la Revista” e incluyó exitosos títulos como “Noche fantástica”, “Revistísima”, “A puro show”, “Una noche inolvidable”, “Terapia de familia”, “Dos por Uno, Comedia Music Hall” y “100 por ciento Gachy”, entre muchos otros. La banda está integrada por Cristian Gallo (saxofón) , Guillermo Juster (teclado y coros ), Martin Giménez (bajo y coros), Damián Riba (batería y coros) y Damián Azurza (voz guitarra y dirección musical). También participan los cantantes Sofía Gaggioli, Mariana Caccia y Facundo Trebino y el cuerpo de baile está integrado por Stefania Berton, Yuslandy y Francisco Portaro y la escenografía está a cargo de Noelia Giuntoli.