Domingo 31 de Diciembre de 2023
Un mercado signado por "una cautela generalizada" en términos de inversiones a largo plazo y buscando coberturas es el escenario que observa el director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores (MAV) tras el cambio de gobierno y las nuevas medidas económicas implementadas .“Las empresas hoy están pensando en conservar el capital lo mejor posible frente a este flagelo de la inflación presente y la contenida”, dijo el ejecutivo, quien reconoció que en esta carrera entre inflación y dólar siempre existe el riesgo de una espiralización y el “carry trade” sea una práctica que no solo genere coberturas sino una cuestión netamente especulativa, sin un anclaje en la economía real.
¿Cómo impactan las nuevas medidas, entre ellas la baja de la tasa de interés de referencia, en materia de ahorro y crédito?
Sin dudas es un nuevo contexto y se caracteriza por dos cosas macro que son, por un lado la fuerte iniciativa para reducir el déficit fiscal y en esa línea eliminar todo el programa de Leliq que tenía un efecto exponencial sobre emisión de pesos, y por otro, se confirma la expectativa de que el mercado espera una inflación más alta para los próximos meses. Eso se vio con los bonos indexados por CER que tienen mucha demanda y además las Ledes _que de alguna forma reemplazan a las Leliq_ que están teniendo una impresionante demanda, más allá de que la tasa, en términos nominales es alta pero a nosotros nos parece baja. Recordemos que esto tuvo una sobreoferta infernal. El gobierno emitió 3 billones y tuvo ofertas por 13 billones. Otra cosa que considero importante es pensar inversiones o ahorro para determinadas compañías y las empresas de la economía real. Muchas veces, la mejor forma de ahorrar o hacer una inversión es obtener un financiamiento a tasas bajas para volcar ese dinero a activos reales, como pueden ser materias primas o capital de trabajo. Y en eso hemos visto en MAV una disminución muy fuerte de la tasa de interés a la cual se financia una pyme. Me parece que por estos vectores pasan estas primeras semanas de gobierno.
Hay mucho movimiento de pase de posiciones hacia los bonos atados al CER ¿Cómo se fue dando eso y qué tipo de inversores participan?
Los bonos atados a CER existen en nuestro país desde hace mas de 7 años. Tienen cotización normal y habitual en el mercado de capitales, pero su particularidad es que se ajustan conforme al Coeficiente de Estabilización de Referencia, que se nutre de distintas variables, una de ellas es el componente inflacionario. Entonces, vimos que hubo muchos inversores que estaban posicionados en bonos en dólares, o que ajustan por otro índice, que se pasaron a los ajustados por CER asumiendo que la inflación va a subir al menos en los próximos dos o tres meses y teniendo en cuenta que actualmente el precio de estos bonos está un poquito bajo y tiene mucho por crecer. Ese fue el movimiento que fue impulsado por el pleno del set de inversores, tanto institucionales como tesorerías de empresas hasta personas físicas. Ante el fuerte sinceramiento de los precios y la inflación contenida o retenida que se va a expresar en los próximos meses, la premisa central hace que todos los que no pueden comprar activos netamente dolarizados, o quienes entendemos que el dólar billete está cerca de tocar su máximo, traten de buscar algún refugio. Se puede ir hacia ese papel o puede tomar crédito. Lo interesante es que se lo tome a las tasas bajas que mencionaba antes y luego arbitre contra otro activo financiero o bien lo utilice en su compañía para aplicarlo a algún proceso productivo.
Esta baja de la tasa del crédito ¿acompañó en la misma proporción la baja de la tasa de interés para el ahorro? ¿Alguien puede hacer negocio si toma crédito a baja tasa para hace una inversión?
Es difícil predecirlo, pero de todas las premisas que el FMI entiende como un programa convencional para resolver la situación crítica de Argentina, la única que no estamos cumpliendo es la de tasas altas. En este contexto, lo normal hubiese sido una tasa más alta, pero la expectativa y la confianza que genera el nuevo gobierno hacen que sea baja y que el BCRA pueda estar comprando dólares más que vendiendo. A lo mejor si el país se normaliza, las tasas de interés también encuentren un equilibrio. Tienen que ser muchísimo más bajas que las de hoy a nivel macro, pero tienen que ser siempre positivas. Las tasas de interés deberían, por definición, ganarle a la inflación. En ese marco, uno podría pensar que cuando se ordena una empresa o un país, la inflación debería establecerse en un dígito o más cercano a cero posible y la tasa siempre positiva.
Teniendo en cuenta que la inflación se va a acelerar más ¿Cómo están reaccionando las empresas, cuál es el humor de aquellas que operan con MAV en cuanto a proyectos de inversión?
Creo que para ser inversiones de largo plazo es pronto todavía. Sin dudas hay una cautela generalizada, pero el común denominador es tratar de buscar coberturas. El peso todavía no resulta atractivo o tan elegible para muchas empresas. Para un grupo de inversores grandes, las Ledes que lanzó el gobierno en estos días son una opción, para la operatoria vinculada con la economía real, lo mejor es refugiarse en el activo con el que produce, ya sea ladrillos, acero u otros bienes. Me parece que las empresas hoy están pensando en conservar el capital lo mejor posible frente a este flagelo de la inflación presente y la contenida. El sinceramiento de variables hace que veamos todavía un impulso interesante en las compañías que apuestan a que, pasado el temporal de inflación alta, empiece una curva descendente que estabilice la macro. Una vez que eso pase, cada una mirará su lugar y ahí si podrá planificar inversiones fuertes en los próximos seis meses. Con un riego país un poco más bajo se podrá sacar cuentas y evaluar inversiones de manera más concreta.
Esta relación que se da entre tasa interés y dólar ¿se puede mantener estable o hay riesgo de una bicicleta financiera o que en algún momento se active una carrera entre ambos?
Sí, claro, hay riesgos. Todo este esquema de normalización que se lleva adelante tiene indudablemente un riesgo. Tanto de que se espiralice la inflación como de que adquiera vida propia y el "carry trade" sea una práctica que no solo genere coberturas o sea una herramienta de desarme de otros instrumentos, sino que pase a ser una cuestión netamente especulativa, sin un anclaje en el desarrollo de la economía real, y eso no sería bueno. Pero es muy difícil pensar qué va a suceder en los próximos seis meses, cuando se termine de ordenar esto que tiene que ver con el sinceramiento de los precios relativos, cuando se desarme el modelo de financiamiento constante al sector publico vía Leliq y baje la emisión. Cuando eso se ordene, me parece que debería ponerse el foco en la micro y no en cuestiones que generen situaciones de mayor especulación.
Para el pequeño ahorrista, aquel que no es muy sofisticado y tenía un plazo fijo y ahora busca como proteger sus ahorros ¿el mercado de capitales le da acceso fácil para vincularse con esos activos que hoy están mejor posicionados?
Sí, sin dudas. El pequeño ahorrista que pudo comprar acciones de cualquiera de las empresas líderes del índice accionario o pudo comprar bonos atados al CER o cualquier otro, de las Paso a la fecha ganó muchísimo dinero y es una cobertura interesante. Creo que comprar acciones de cualquier empresas, ya sea de energía, bancarias, del sector agropecuario, etcétera, es un buen ejercicio para aquellos que no tenemos una actividad primaria o productiva en la cual ahorrar. Hacerlo en alguna acción que nos guste es un buen ejercicio y en este tiempo genera buena rentabilidad. Luego hay muchas otras opciones, pero siempre hay que pensar en que todo inversor que quiere encontrar algún refugio en este tipo de activos, debe pensar que la diversificación es clave. Un poquito de cada cosa hace que el equilibrio sea interesante.