Miércoles 06 de Abril de 2022
Leandro Somoza llegó y les dio una oportunidad a algunos jugadores que no venían con un buen rendimiento. En su debut lo que hizo fue respetar nombres y trayectorias, pero el resultado estuvo lejos de lo esperado y por decantación decidió meter mano. Porque fue contratado para corregir el andar del Central que dejó el Kily González y ahora es el momento de mostrar su idea porque si algo no existe en el fútbol es tiempo. Más aún en este momento auriazul que está hundido en el fondo de su zona del torneo. Es por eso que a la salida de Emiliano Vecchio también se le sumarían alguna o algunas más.
La voracidad en las críticas ante flojos rendimientos y, sobre todo, resultados no tiene límites. Si bien Central en su conjunto no viene funcionando, la mirada se focalizó en algunos nombres puntuales. Uno de ellos es Emiliano Vecchio, quien no será tenido en cuenta y aparece como el máximo responsable. Está claro que no está en su plenitud y la decisión parece la adecuada, aunque sonó fuerte el hecho de que ni siquiera esté para integrar el banco. Su salida es casi un hecho que no sería la única y habrá otras variantes para recibir el viernes, a las 21.30, a Colón y con arbitraje de Facundo Tello.
La determinación de Somoza de que Vecchio tenga un "reacondicionamiento físico" no hizo más que ratificar lo que percibía, pero que era negado desde el plantel y que solo se trata de una cuestión de la cabeza. "Para mí es una preparación más mental que física. Estamos preparados para jugar un partido entero y más también, pero hay situaciones mentales, de presión que hay que trabajar", sostuvo Marco Ruben días antes del clásico frente a Newell's.
La lectura que hace el nuevo entrenador, que tendrá su debut en el Gigante de Arroyito y con toda la presión que existirá, es que el equipo -o algunos jugadores- se queda sin resto en una parte del partido. Y eso es entregar ventaja en un fútbol más físico que técnico y donde se explota la intensidad. A partir de ahora se intensifica el ciclo Somoza, que empezó hace pocos días, pero necesita un vuelco rotundo de imagen para conseguir crédito y tiempo para encaminar a un equipo derrumbado.
Si bien el peso de la responsabilidad pasa por los futbolistas, ahora la mirada se centrará en el conductor, que fue elegido con el fin de lograr la recuperación no solo futbolística sino de resultados. Que es lo que en definitiva importa en el fútbol, que mantiene feliz a la gente, jugadores, dirigentes y brinda tranquilidad a los entrenadores para seguir en sus cargos.