Domingo 16 de Julio de 2023
La mayoría de los grandes ejecutivos de las principales empresas que operan en Argentina - el 48% - espera “un cambio positivo” en las condiciones económicas del país en los próximos doce meses, y considera que el desafío más importante de la próxima administración nacional es “la reducción del déficit fiscal”.
Así quedó expresado en la última Encuesta de Expectativas de Ejecutivos realizada por del Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (Idea) entre 261 ejecutivos de empresas de diferentes tamaños y sectores.
El relevamiento mostró que el 44% de los encuestados consideró que la situación económica del país dentro de los próximos 12 meses será “moderadamente mejor”; y sólo el 4% estimó que será “mucho mejor”.
De esta forma, el 48% de los ejecutivos que participaron del relevamiento tiene una visión positiva frente al futuro.
Por el lado inverso, un 16% de los ejecutivos consultados proyectó que la situación económica se mantendrá “igual” en los próximos 12 meses. Un 26% manifestó que será “moderadamente peor” y un 10% considera al futuro próximo como “mucho peor”. Al sumar estas dos últimas opciones, el 36% mantiene una visión negativa para el mediano y corto plazo.
Las buenas perspectivas para el próximo año permitieron puntualizar sobre dos ítems fundamentales para el desempeño de los negocios: el nivel de ventas internas, la inversión y las exportaciones. En lo referido a las proyecciones de demanda interna de productos cerca del 70% de los encuestados avizora un “buen desempeño durante los próximos 12 meses”, mientras que el 88% comparte sus expectativas en torno a las exportaciones.
Inversiones
En lo que respecta al nivel de inversiones las posiciones corporativas se vuelven mucho más cautelosas. Dentro del universo inversor, la encuesta permite percibir que si bien existe un repunte de la vocación multiplicadora de los empresarios solo están dispuestos a convertir un 12% de su facturación a la actualización de capital. Esto muestra que los empresarios argentinos se encuentran muy lejos de aquella máxima económica que reza “los empresarios ganan lo que gastan”.
A su vez, la sequía y su obvio correlato, el de una pésima campaña agropecuaria, se hicieron sentir fuertemente en la percepción que los ejecutivos tienen sobre la situación macroeconómica actual, el relevamiento de Idea resulta redundante donde la visión de 9 de cada 10 empresarios fue negativa. En este caso, el 66% manifestó que su situación actual es “mucho peor” que la experimentada 12 meses atrás. El 25% indicó que es “moderadamente peor”.
Dentro de las sensaciones positivas, apenas el 2% consideró que su situación actual es “moderadamente mejor” y el 2% la calificó como “mucho mejor” mientras que para el 5% se mantuvo igual.
Las preocupaciones
Esta insatisfacción corporativa con el presente se amalgama, en sus primeros puntos, con la misma idea que puede tener cualquier ciudadano argentino, al ubicar a los altos índices de inflación como el principal inconveniente a sortear en lo inmediato.
Otra gran preocupación que manifestaron los ejecutivos en la encuesta es la amplia distancia que separa a la cotización oficial del dólar y sus valuaciones paralelas, como también el alto grado de incertidumbre política, un fenómeno que con la carrera electoral en marcha se convierte en una elemento con cada vez mayor peso.
La pérdida de reservas del Banco Central, las restricciones a las importaciones, la falta de un plan o rumbo claros y el significativo déficit fiscal completaron la lista de preocupaciones del ámbito gerencial.
“La inflación, el esquema cambiario y la incertidumbre política son los factores que más inciden en la evaluación negativa de la situación actual”, indicaron en Idea.
En este marco es imposible desentender la conexión existente entre el desfalco productivo acarreado por la sequía, monetizado en los alrededores de los 20.000 millones de dólares, y la inestabilidad cambiaria con el gigante peso en el proceso inflacionario. Eso ha jugado de forma trascendental para que la necesidad de una reforma laboral no sea tenida en cuenta como uno de los problemas actuales o desafíos futuros que prevé el conjunto ejecutivo de las compañías.
A pesar de las buenas expectativas que tiene para sus proyectos en el futuro próximo, los ejecutivos parecen no deparar el mismo destino para los ciudadanos, ya que al estimar cuál será la evolución de las principales variables de la economía durante los próximos 12 meses, donde el 73% consideró que el dólar aumentará significativamente, el 48% estimó que la tasa de interés aumentará moderadamente, el 40% proyectó que la inflación aumentará significativamente, el 40% indicó que el PBI disminuirá moderadamente.
“Si observamos las prioridades que debe tener en cuenta el actual gobierno, según la mirada de los ejecutivos, todo pasa por la inflación, lograr que esté contenida hasta la llegada del próximo gobierno. Mientras que las cuatro principales demandas para quienes asuman la próxima gestión se concentran en bajar el déficit fiscal, la inflación y la brecha cambiaria y en potenciar a los sectores más dinámicos de la economía”, agregó Daniel González, director ejecutivo de Idea.
“La visión de los ejecutivos que forman parte de Idea es negativa en cuanto a la situación económica actual del país, con un deterioro en comparación con un año atrás, pero al mismo tiempo con una alta expectativa de que vamos a estar mejor en el próximo año. Esta perspectiva está en línea con el mensaje del próximo 59° Coloquio de Idea, que llevará el título de ‘Argentinos: Volvámonos a ilusionar’", concluyó el directivo.