La privatización del Belgrano Cargas busca modernizar el material rodante y las vías para que el costo del flete baje. La Nación suelta, la provincia en el centro
Viernes 16 de Enero de 2026
El gobierno quiere lanzar este verano la privatización de Belgrano Cargas, hoy en manos de la estatal Trenes Argentinos Cargas, en lo que sería el paso más ambicioso en la reforma del transporte ferroviario desde la década del 90. El ministerio de Economía prepara para presentar en el primer trimestre una licitación total de la red de 7.600 kilómetros que cruza más de 15 provincias, con un punto neurálgico en Santa Fe, y que afecta a la estructura logística de las exportaciones mineras y graneleras.
El Ejecutivo busca transferir la operación total de la carguera estatal antes de julio próximo, apostando a reducir el déficit fiscal y triplicar la capacidad de carga del sistema agroindustrial. A fines de febrero podría presentar los pliegos definitivos y abrir el proceso.
Hay un interés marcado por consorcios logísticos internacionales como el Grupo México, que desplegó un fuerte lobby a meses de la licitación, y las principales cerealeras del país, que acaban de armar un consorcio integrado por AGD, ACA, Bunge, Viterra, Dreyfus, y Cargill.
Trenes privados
Así, el Estado nacional avanza con la licitación de las tres líneas del Belgrano Cargas de modo separado:
-Línea Belgrano (trocha angosta): crucial para el NOA y NEA, con fuerte interés del sector cerealero y minero que desemboca en los puertos santafesinos.
-Línea San Martín (trocha ancha): conecta la región de Cuyo con los puertos de Buenos Aires y Santa Fe.
-Línea Urquiza (trocha media): recorre la Mesopotamia y es estratégica para el comercio con el Mercosur.
Se prevé un esquema de desintegración en varias unidades de negocios para cada una de las tres líneas.
Por un lado, la concesión de las vías e inmuebles próximos para una empresa privada que se hará cargo del mantenimiento y cobrará peajes por el uso de la infraestructura. El Estado cobrará un canon por el uso de la vía, pero no operará los trenes.
Todo el plan es bajo un esquema de “open access” que permite el uso de cualquier firma de la traza o ramal mediante el pago de peajes a la concesionaria que, a la vez, paga también al Estado. Por otra parte, el material rodante (locomotoras y vagones) y, en otra sección aparte, los talleres para reparaciones.
Santa Fe
Actualmente, Trenes Argentinos Cargas tiene bajo su administración un total de 7.417 km de la línea Belgrano, de los cuales un 54 % se encuentra en operación (4.013 km). Este es el que más interesa porque llega a las terminales agroindustriales clave del Gran Rosario.
En rigor, la privatización del Belgrano Cargas, particularmente la línea Belgrano trocha angosta, es crucial para la provincia en 2026 debido a su rol como núcleo logístico del país, conectando la producción del norte con los puertos santafesinos.
Los puntos clave de su importancia son que tiene un acceso directo a terminales agroexportadoras para abastecer los puertos de Rosario, San Lorenzo y Timbúes.
La eficiencia del tren impacta directamente en la capacidad de esas terminales para recibir granos y manufacturas de exportación. "Es crucial para Santa Fe", sostuvo el ministro de Desarrollo Productivo provincial, Gustavo Puccini.
Circunvalar Santa Fe
El paso urbano del Belgrano Cargas es un problema. Por eso, a medida que se acerca la licitación crece la alerta por el futuro de la famosa obra de infraestructura del Circunvalar. Los tiempos para las formaciones se hacen muy extensos al atravesar Rosario y Santa Fe, además de los habituales descarrilamientos.
Su desvío reduciría drásticamente los tiempos de viaje hacia los puertos y eliminaría pasos a nivel urbanos. Son obras que habían hecho el gobierno Mauricio Macri, avanzó un poco Alberto Fernández y Javier Milei directamente las frenó.
Lo que se descuenta es que el gobierno no está en condiciones ni tiene intenciones de erogar los recursos suficientes, así que es muy probable que termine cayendo bajo la responsabilidad del consorcio ganador o el grupo. En criollo, de algún modo lo meterán en el pliego.
¿Tren mata camión?
Claramente, la nueva inversión privada busca modernizar el material rodante y las vías para que el costo del flete sea más competitivo. Es, en definitiva, una oportunidad para mejorar los costos de la logística. Por eso, duplicar, como base, la carga es todo un negocio por el cual quieren competir poderosos grupos.
Si bien la participación del tren en el total de carga se mantiene muy estable y relativamente baja respecto del camión (75 % del total), en los últimos años se logró aumentar el movimiento de productos agroindustriales por ese medio de transporte. Se estima un aumento en el volumen transportado en torno al 35 % en los últimos diez años.
En definitiva, si bien se supone que aumentará la carga de tren (y hasta la extensión de siembra), es claro que a los granos de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires no les cambiará demasiado la ecuación.
“El diferencial se da en los viajes de más de 500 kilómetros de distancia de los puertos”, sostiene un especialista en logística que está sobre el tema, que desmiente que una mejora ferroviaria “matará al camión de la Región Centro”.