Identifican 35 nuevos virus en murciélagos de la Facultad de Derecho y de Zavalla
"Si no se los molesta, la convivencia con ellos no debería ser riesgosa para las personas", aseguran las científicas que hicieron el estudio

Miércoles 06 de Julio de 2022

En 2014 tres científicas rosarinas, junto a equipos de investigadores de distintas áreas, comenzaron a tomar muestras a los murciélagos que pueblan techos y paredes de la Facultad de Derecho y también a los que habitan en el parque Villarino, en Zavalla.

La tarea se retomó en 2019 cuando obtuvieron financiamiento de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, y gracias al procesamiento de ese material recolectado y una cuidadosa investigación, obtuvieron resultados que fueron publicados en la revista científica “Microorganims”: identificaron 35 nuevos virus en 5 especies de murciélagos. Una de ellas, denominada Tadarida brasiliensis, está en la ciudad desde noviembre a abril donde vienen a parir y amamantar a sus crías, hasta que éstas logran autonomía.

Se trata del primer trabajo de metagenómica (estudio de material genético obtenido del ambiente) para conocer los virus que portan estas especies.

Con cuidado, intentando invadirlos lo menos posible, los expertos colocaron decenas de estos mamíferos en bolsas. Uno de los primeros desafíos fue no capturar a las hembras preñadas, que son la mayoría de las que están en Rosario. Por eso la primera parte de esta tarea científica ya fue bastante compleja.

Tiempo, paciencia, destreza y delicadeza hicieron falta para hacerles hisopados, sacarles sangre con agujas muy finitas e indoloras y recuperar las heces que quedaron en el fondo de esos bolsos. A cada uno de los ejemplares se los devolvió a su hábitat. “Todo se hizo con espíritu conservacionista, sin dañarlos”, explicaron las especialistas.

El trabajo tuvo distintas etapas, en esta última solo se usaron heces de los mamíferos.

Una vez que tuvieron el material necesario, las virólogas Adriana Giri, Agustina Cerri y Elisa Bolatti, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR/ CONICET/-UNR) lograron identificar 35 nuevos virus con los que los murciélagos de esta zona conviven sin mayores inconvenientes porque su particular sistema inmune los protege.

El estudio, que desembocará en nuevas líneas de investigación, no permite saber específicamente si la convivencia “habitual” de los rosarinos con esta especie es riesgosa para la salud humana. En principio, en la medida que no se interactúe en forma directa (no se los toque ni moleste) “no debería haber problemas”, entienden las investigadoras, pero es algo que este trabajo no abordó.

Lo que se sugiere siempre es que no se toquen los murciélagos que están tirados en la calle porque posiblemente estos tengan rabia, que puede transmitirse al humano. Es algo en lo que insisten quienes trabajan en el estudio de estas especies.

La realidad es que a estos mamíferos no les interesa para nada el contacto con las personas, cuando se produce alguna interacción es porque el humano invade sus espacios naturales.

“La tarea que pusimos en marcha tiene varios objetivos. Uno es conocerlos más. Conocer, además de su comportamiento (en el que viene trabajando hace años el equipo del Museo Gallardo), de qué virus son reservorios porque alguno de estos microorganismos que portan, se sabe, pueden saltar las barreras inter-especies y eventualmente infectar a las personas en situaciones particulares”, comentó a La Capital Elisa Bolatti, quien gracias a una relación con científicos de Eslovenia donde estuvo ampliando sus estudios logró colaboración de investigadores del Instituto de microbiología e inmunología de la Universidad de Ljubljana, y hasta pudo procesar parte de las muestras allá para analizar el ADN de las muestras seleccionadas y lograr los resultados que ya fueron publicados.

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Incógnitas y nuevas pistas

La colonia que puebla la Facultad de Derecho es de una especie diferente a la que se encuentra en el parque Villarino en Zavalla, donde está la facultad de Agronomía y un instituto de Conicet. Estas últimas, por ejemplo, no migran.

Las de Rosario van y vienen todos los años. La colonia está estimada en unos 30 mil murciélagos.

Se estima que llegan a viajar hasta 2 mil kilómetros hasta arribar cada abril a la ciudad y que provienen de Bolivia, Paraguay y sur de Brasil, en su mayoría, aunque todavía no hay certezas al respecto y se sigue estudiando su comportamiento.

La comparación entre las especies también formó parte del trabajo científico de las virólogas del IBR. “Como las que están en Rosario en su mayoría están preñadas tienen un estrés mayor a las que están en Zavalla porque se encuentran en pleno ciclo reproductivo. En ese sentido detectamos acá algunos virus que las de la zona rural no tienen. Por otra parte, también hallamos diferencias que pueden estar relacionadas con la alimentación, que no es la misma en la ciudad, y la influencia de otros agentes externos”, puntualizó Bolatti, quien durante toda la charla remarcó la importancia de los murciélagos en el ecosistema y el hecho de no seguir estigmatizándolos.

“En tanto descubrimos que los que habitan en la ciudad tienen una menor diversidad viral que los de la zona no urbana”, agregó.

La investigadora mencionó que conocer la diversidad de virus que portan los murciélagos es relevante no solo por el hecho de encontrar a los que pueden ser riesgosos para la salud humana o de otros animales sino porque nos permite “ver cómo se constituye el equilibrio ecológico en un ambiente determinado”.

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El procedimiento

“Siendo parte de la cátedra de virología del IBR comenzamos a trabajar con este tema hace tiempo. Llegamos a la investigación con distintas inquietudes. Para ello empezamos a tomar muestras sin hacerles daño, para luego poder liberarlos”.

Una vez terminado el procedimiento, a los murciélagos les dieron agua con sales (del tipo Gatorade) para equilibrarlos y devolverlos a su espacio natural.

Las muestras se evaluaron en Argentina y en Eslovenia. De hecho, la científica Agustina Cerri está en este momento en ese país europeo avanzando con la investigación. “Ella se está ocupando ahora de trabajar con ARN, que tiene otra complejidad y nos dará más información”.

“Ya hemos detectado casi 40 virus diferentes, 35 en esta última investigación. Estos son datos importantes porque son los primeros que se reportan en Sudamérica sobre estas especies de murciélagos”, dijo Bolatti.

El equipo completo que intervino en este descubrimiento está conformado por el grupo de Virología Humana del IBR, el Instituto de Microbiología e Inmunología de la Universidad Ljubljana (Eslovenia), el Museo Provincial de Ciencias Naturales Dr. Angel Gallardo, el Programa de Conservación de Murciélagos de Argentina, el Instituto Pibda de Tucumán, las áreas de Virología y las de Estadísticas y Procesamiento de Datos de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Participó además la empresa DetxMol SA.