Domingo 15 de Enero de 2023
La plaza financiera y cerealera de Rosario ha registrado desde 2019 una crisis que aún no logra un panorama claro de resolución. Los inversores y los productores agropecuarios han sido los grandes perjudicados de los escándalos que salieron a la luz tras la quiebra o default de muchas de las grandes empresas de esos rubros en Rosario, como Grimaldi, BLD, Vicentín, Guardati Torti, Cereales del Sur y Fernández Soljan de Luis Herrera. Ante esta grave coyuntura que vivió la city rosarina, lo cierto es que muchos inversores buscaron un refugio más tradicional: los ladrillos. Así lo asegura en esta entrevista el corredor inmobiliario Gonzalo Guiñazú que lleva más de 30 años en este negocio.
“Es algo interesante que la gente tiene que saber, que a partir del 2019 hubo un vuelco muy importante a los ladrillos por la gran cantidad de cerealeras y financieras que quedaron descalzadas. Producto de la timba financiera muchos inversores decidieron volver a la inversión inmobiliaria y hoy tenemos un mercado donde se invierte mucho en el sector, se compran terrenos, se alquila todo, se construye”, asegura Guiñazú al tiempo que aclara: “Ojo que hay también en Rosario muchas financieras que son serias y que no han tenido ningún problema en toda su historia”.
Otro de los factores que modificó el negocio fue la pandemia. Para Guiñazú la reactivación inmobiliaria posterior al 2021 tuvo que ver con que “la gente salió a vivir la vida que quería, a comprarse la casa que buscaba, porque los ahorros no podían usarlos para viajar por la reglamentación vigente, ni en autos porque había menos importación”, por lo cual esa coyuntura también hizo crecer al sector. De esta forma, “la gente comenzó a comprar terrenos y hubo bajas en los costos de construcción por la suba ininterrumpida del dólar”, agrega. En lo que respecta a los números, calcula que “antes construir una linda casa te costaba unos u$s1.200 el metro cuadrado, hoy sale u$s800 y en lo que respecta a la compra venta un departamento que antes costaba u$s80 mil hoy se vende a u$s50 mil. Es decir, bajó en dólares”.
Lo que no tiene la misma tendencia son los alquileres. En la experiencia de mercado que registra hoy Guiñazú lo que no bajan son los alquileres porque la demanda crece, aunque él estima que esa variable puede modificarse en el transcurso del año. “Pensemos que en la pandemia había un millón de locales vacíos y ahora casi no se encuentran. Hoy un local de 100 metros cuadrados se alquila por calle Córdoba a $500 mil y el mercado responde bien y lo paga. Me llaman para pedirme que necesitan galpones, locales, oficinas y no hay”, detalla y agrega que incluso hay gente que no necesita el fondo de comercio pero que lo paga igual para no perder el local.
El mercado se activa no sólo por los rosarinos, sino también por la gente que llega desde distintos puntos del sur de la provincia y otro de los sectores que también mueven el mercado es el de los divorcios y separaciones donde una familia demanda dos viviendas en lugar de una. Guiñazú añade que “las casas premium se alquilan en una semana y algunas a un precio en dólares que va desde los u$s1.500 a los u$s2.000. Si bien no se puede hacer contratos en dólares, eso es lo que se paga aproximadamente”.
A la hora de pensar todos los factores que hacen que el crecimiento se sostenga Guiñazú da un dato más: hubo quienes se volcaron a hacer inversiones en el exterior que luego no resultaron como pretendían. El empresario cuenta que un cliente decidió hacer una inversión en Europa pero la guerra entre Ucrania y Rusia hizo caer la rentabilidad. “El euro se depreció y perdieron plata”, describe.
Perspectivas 2023
Para Guiñazú las perspectivas son buenas. “A mí Rosario siempre me sorprende y, si bien hay muchos problemas, yo soy positivo. Si tenés una propiedad y no la podés vender, la alquilas bien y si igualmente querés vender lo que hacés es tomar una propiedad en parte de pago. Opciones hay. Yo creo que este 2023 va a ser un año de muchas inversiones, sobre todo en la zona de Funes y el centro siempre se revitaliza como ha sucedido después de la pandemia donde se vuelve a activar esta zona donde está todo”, concluye.