Jueves 23 de Diciembre de 2021
“Todo lo que estoy viviendo es fruto de la dedicación, el sacrificio y de jamás bajar los brazos. Desde que tomé la determinación de ingresar en el arbitraje, el objetivo principal fue llegar al fútbol profesional y tras la confirmación para cumplir mi labor en el partido de Unión-Atlético Tucumán la alegría fue inmensa. Pasaron 14 años del debut como árbitro y lo recuerdo perfectamente como si fuera hoy, ya que comencé a dirigir en el baby en la 2007”, contó Gonzalo Ferrari a Ovación después de haber debutado en el fútbol profesional como juez asistente de AFA en el estadio 15 de Abril, entre tatengues y decanos.
Ferrari comenzó su carrera en el arbitraje de la Asociación Rosarina de Fútbol en la temporada 2007 y pasó por todas las categorías, desde el fútbol infantil a la primera local. Con el correr de los años, la figura de Gonzalo Ferrari empezó a tomar trascendencia por las grandes actuaciones de cada fin de semana, en una liga muy exigente y competitiva.
“Soy una persona que me exijo al máximo y sabía que en algún momento se podía dar de tener el privilegio de poder ser parte de la Liga Profesional. Por eso lo que estoy viviendo no tiene precio. Se me cruzaron un montón de sentimientos y ahora hay que entrenar el doble para estar preparado y ser convocado. Es lindo llegar a un lugar tan alto, pero la exigencia de mantenerse es importante. Estoy preparado para seguir creciendo día a día y voy por más”, dijo el árbitro rosarino.
A la hora de realizar un repaso de su trayectoria en el fútbol local, Ferrari fue directo al grano. “Mi inicio fue como árbitro principiante en el baby y recuerdo perfectamente que el cotejo que me tocó dirigir fue 7 de Setiembre-1º de Mayo. Después me pasaron a inferiores y el debut lo hice en Alvear con el encuentro entre Renato Cesarini y Provincial. Por todo lo que venía realizando en las categorías de inferiores tuve la gran posibilidad de llegar a primera y el primer partido lo jugué en Villa Gobernador Gálvez entre Gálvez y 1º de Mayo”, sostuvo el flamante árbitro asistente de AFA.
Con un recorrido por todo el fútbol local a Gonzalo Ferrari se le abrieron puertas por sus destacadas actuaciones y la Rosarina le dio la posibilidad de realizar los cursos a nivel nacional. “Estoy muy agradecido al presidente Mario Giammaría por haberme elegido para estar en los cursos de árbitros en esa época y con tres años en la actividad logré recibirme como árbitro nacional en 2010. Tampoco me quiero olvidar del árbitro Esteban Orieta, quien fue el primero que me inculcó meterme en el mundo del arbitraje y me invitó a la Rosarina. A partir de eso mi vida cambió y llevo 14 años en esta profesión”, aseveró el árbitro.
Para Ferrari, el 29 de noviembre quedará grabado para siempre porque ese día debutó en el fútbol profesional. “Son detalles que jamás olvidaré y más en esta hermosa profesión. Desde la citación al cotejo entre Unión y Atlético Tucumán en un cotejo de AFA y del primer partido en el baby en cancha de 7 de Setiembre. Son sensaciones hermosas que quiero compartir con mi esposa Belén Pereyra, familiares, amigos y todos los integrantes del fútbol rosarino. Todos me apoyaron para llegar a este lugar de privilegio”, cerró el nuevo representante en AFA.
Con un perfil bajo, mucho sacrificio y dedicación, Gonzalo Ferrari logró llegar al fútbol de elite y va por más. Es un nuevo embajador del fútbol de la ciudad como sucedió con Nazareno Arasa, Gustavo Lechner, Sergio Pezzota, Claudio Martín, Saúl Laverni y otros que seguirán su camino.