¿Genocidio en Palestina?

La presentación de un libro en la UNR titulado “Palestina. Anatomía de un genocidio”, generó polémica

Miércoles 28 de Agosto de 2024

El 16 de agosto se presentó en la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR el libro titulado “Palestina. Anatomía de un genocidio”. El hecho llevó al autor de esta columna de opinión a escribir estos conceptos.

Cuando uno se encuentra con un título de un libro que se aleja de la realidad, debe suponer que es realismo mágico, ficción o deliberadamente elegido para provocar una reacción que impulse a leerlo. Lo que no es creíble es que un intelectual tilde de genocidio a aquello que está ocurriendo en Gaza y Palestina.

Hay judíos que están esperando que llegue el Mesías para recrear el reino judío por obra divina en la tierra de Israel y aferrados a sus convicciones religiosas se oponen a la existencia terrenal de un estado judío. Otros judíos, por convicciones ideológicas del siglo XIX, consideran que los judíos debían integrarse a los estados socialistas donde pudieran conservar solo su cultura, pero lejos de poseer independencia nacional. Para esa ideología las naciones no son una solución potable para los problemas sociales y por todos los medios debe implementarse una comunidad internacional socialista. Por lo tanto, se oponen a la constitución de un estado judío. Haga lo que haga ese estado va contra los principios socialistas.

También hay judíos extremistas, que son los que asesinaron a Rabin, que todo territorio histórico judío les es poco y ya olvidaron lo que es ser minoría entre mayorías radicales y persiguen a los palestinos y pretenden una Israel desde el Jordán al mar Mediterráneo y si fuera posible, tal como versan las sagradas escrituras, desde el Eufrates hasta el mar Grande, léase Mediterráneo.

En el medio hay una gama muy vasta de judíos que pensamos con diferentes niveles de belicosidad vs. pacifismo.

Muy lejos de ser un genocidio

Si esa gama de pensamientos existiera entre los palestinos, seguramente hace muchos años ya habría habido un estado palestino y paz. Lo que está ocurriendo hoy en Gaza está muy lejos de ser tildado de genocidio. Ni siquiera La Haya usa ese término que se acuñó después de la Segunda Guerra Mundial para ponerle nombre a lo que aún no había sido denominado: la matanza nazi del pueblo judío. En aquel entonces, Hitler ocultó ante el mundo civilizado sus intenciones y acciones con respecto a los judíos.

Hoy hay estados y entes terroristas, que manifiestan, sin tapujos, su clara intención de destruir al Estado del pueblo judío y matar a los judíos. Me refiero, al nuevo genocidio de judíos que vociferan, por ahora con impotencia, los ayatollas iraníes y los terroristas de Hamas y Hezbolla. Cínicamente, se usa el término genocidio para acusar al Estado Judío de generar aquello a lo que está expuesto.

Desde hace muchos años, llueven sobre la población civil de Israel, misiles fabricados y lanzados por Hamas, una organización religiosa, extremista y terrorista, avalada y financiada por Irán y otros entes, que gobierna Gaza. Y eso ocurre después de que Israel se retiró de Gaza, cediendo a los palestinos la responsabilidad sobre ese territorio.

Para defenderse de esos misiles, Israel desarrolló la llamada Cúpula de Hierro, un sistema que bloquea en el aire los misiles antes de que lleguen al blanco civil e indeterminado.

Israel no sólo debe evitar otro 7 de octubre. Hoy plantea sus objetivos bélicos, en recuperar a los 136 rehenes, a aquellos que aún siguen con vida y los cuerpos de aquellos que fueron asesinados; en destruir a Hamas y en anular la potencialidad de ser agredido nuevamente desde Gaza.

Infraestructura terrorista

Hace muchos años se debió impedir y consecuentemente destruir esta infraestructura terrorista de túneles y misiles. No se debe usar una Cúpula de Hierro para defender a la población civil de los misiles, lo cual no implica no tenerla disponible, sino buscar esos misiles y destruirlos antes de que sean disparados. Israel tiene que defenderse definitivamente, de los miles de misiles, destruyéndolos en tierra. Pero eso, solo es posible mediante la guerra.

No entro a analizar el eje del conflicto, que deberá ser resuelto cuando los interlocutores estén dispuestos a reconocerse y escucharse; y que seguramente conducirá a una paz definitiva y a la creación de un legítimo estado palestino.

Se habla del apartheid en Israel desde la ignorancia y la mala intención. Sin embargo, Israel no está en Gaza desde 2005. Y la prueba más clara es que Hamas pudo desarrollar armamento e infraestructuras poderosas con fines agresivos, lo cual no hubiera sido posible con presencia militar israelí.

Vale la pena agregar que esa fortificación terrorista la realizó Hamas mediante desvío de fondos de ayuda internacional, destinados a fines humanitarios para la población civil. Hoy Israel llega tarde a esta batalla de la guerra. Tampoco la comenzó. Lo hizo Hamas hace muchos años; y llegó al clímax el 7 de octubre. Hamas tiene en su declaración de principios la explícita intención de destruir al Estado de Israel y matar a los judíos. Si no lo hace, es sólo porque no puede. Lo mismo ocurre con Irán, que está en la búsqueda de armas nucleares.

Hoy, en el colmo de la hipocresía, se denuncia a Israel de genocidio de palestinos. Eso ocurre mientras Israel evita la muerte de civiles, instándolos antes de atacar, a trasladarse a zonas seguras, a diferencia de Hamas, que les impide evacuarse, para usarlos como escudos humanos.

Tildar a Israel de genocida es una burla a la moral y a la justicia. ¿Por qué nunca se denunció las matanzas de centenares de miles de sirios?, ¿o de los palestinos en Jordania en Septiembre Negro?, ¿ o de los regímenes que por doquier, especialmente en Africa, producen matanzas por centenares de miles?¿Quién amenaza con la destrucción de un pueblo? ¿Quién trató de evitar esta guerra durante casi 2 decenios? ¿A a víctima se la convierte en victimaria? El Estado de Israel no debe pedir permiso a ningún aliado de Hamas e Irán, para defenderse.