En Central hay un proyecto hecho pelota
La llegada de Tevez dejó en evidencia que era más importante la llegada de refuerzos que la de un técnico. Una apuesta fuerte a la espera de los "resultados"

Domingo 19 de Junio de 2022

Carlos Tevez es el nuevo técnico de Central. ¿Es lo que el club necesitaba? La sentencia correrá por cuenta del tiempo. Pero de lo que no quedan dudas es que la falta de un DT, tras el portazo de Leandro Somoza, pasó a un segundo plano, o dejó de ser lo verdaderamente importante. Increíble, pero real. Era lo principal en esas horas de extrema ebullición, pero en un abrir y cerrar de ojos el foco de atención cambió radicalmente, al menos para una parte de una comisión directiva que, quedó claramente evidenciado, transitó por caminos diferentes. Con la llegada del Apache, el primer paso que debería darse en Arroyito es un acto de sincericidio y borrar del mapa la palabra “proyecto”, al menos por un tiempo, más allá de cuáles sean los frutos de esta jugada.

En las dos horas de reunión entre algunos directivos y Somoza en ese mediodía loco en Arroyo Seco hubo intentos denodados por torcer la decisión al ya ex DT canalla, advirtiéndole que los refuerzos iban a llegar, con algunos días más de retraso, pero que iban a llegar. Asumieron el rol que, al menos hasta ese momento parecían tener en claro, era función de ellos.

Con la posibilidad de Tevez se instaló la idea de que sin la llegada del Apache “no iba a haber refuerzos”. Es decir, lo que sucedió desde ese momento fue que se cambió por completo el eje de la discusión y el problema que se había instalado respecto a que Central no tenía técnico quedó reducido a su mínima expresión. Lo que se asumió fue que era más importante la llegada de refuerzos, cualquiera sea la persona que tomara la posta de Somoza.

Una simple especulación: ¿qué hubiera pasado si Christian Bragarnik (con el aval de Chiqui Tapia) no llamaba para ofrecer a Tevez, si el poderoso empresario futbolístico no se hubiera puesto a empujar detrás del carro, si todos esos sponsors que también se comprometieron hoy no estuvieran? La respuesta es de una simpleza tal que casi ni hace falta mencionarla, pero igualmente se hace: la comisión directiva y la secretaría técnica hubieran tenido que conseguir los refuerzos necesarios para que el técnico elegido (Vitamina Sánchez, Martín Palermo, Leo Fernández, Martín Cardetti, Pablo Lavallén o Piñón Fijo) tuviera un mínimo de herramientas para trabajar en un contexto adecuado, acorde a las exigencias de un club como Central.

El proyecto de un equipo conformado por un trabajo genuino, propio del club, trocó en una apuesta que contempla un salvataje deportivo y económico, donde ese proyecto pasó a tener más que nunca forma de pelota. Ahora sí, nunca mejor el encuadre de “la pelota que pega en el palo y entra” o “la pelota que pega en el palo y sale”.

Imposible escindir de esta situación la puja política de cara a las próximas elecciones. Porque en esta apuesta también va esa idea de continuidad en el poder. Dependerá, por supuesto, de lo que resulte de todo esto que se ha puesto en marcha. Porque frente a semejante apuesta es “plata o mirda”.

Basta de eufemismos y de ideas en sentido figurado. En Central asumieron que no había el dinero suficiente para traer refuerzos, la calidad de jugadores que el momento amerita. Y ahí está el meollo de la cuestión. Es lo primero que debió haber tenido en claro Somoza. Desde ese lado, bienvenida sea la llegada de Tevez; de sponsors; la repercusión que tomará Central con el Apache en el banco y, ¡sobre todo!, bienvenida sea la llegada de esos refuerzos que el club por sí solo no iba a poder conseguir, pero que ahora podrán hacerlo gracias a la iniciativa de terceros.

La historia que de aquí en más se inscribirá es esta, con dependencia exclusiva del aporte de los futbolistas que lleguen, pero esencialmente de los resultados deportivos que se logren. El “palo y adentro” o “palo y afuera”. Por eso, en Central hoy más que nunca hay un proyecto hecho pelota.