Sábado 29 de Octubre de 2022
En El cuaderno en la agenda didáctica del jardín de infantes (Noveduc), abordo al cuaderno en el jardín de infantes como analizador desde un estudio profundo sobre este objeto escolar que tiene presencia masiva en la salas de 5 años desde la década de los 90.
Registrar, anotar, copiar, escribir, representar son operaciones que lxs niñxs realizan en diversos soportes, entre ellos en el cuaderno, a propósito de la travesía de explorar el mundo desde el jardín. A través de estos registros tejen una historia compartida, que a la vez es singular, dando cuenta de los modos en que se van apropiando del mundo inscribiéndolo sobre el papel.
El libro recupera y toma dichas inscripciones como objeto de investigación, de análisis y de reflexión desde interrogantes que problematizan ciertas prácticas, poniéndolas en diálogo con la identidad del nivel inicial para concebirlo en el marco de su agenda didáctica. Examino la cartografía que se traza en ellos identificando paisajes muy disímiles que oscilan entre actividades para su completamiento, homogéneas y estandarizadas, hasta modos de registro, diversos y singulares, que dan cuenta de las experiencias vividas en el jardín. Se amalgaman en este objeto escolar concepciones superpuestas y contradictorias que pujan por instalarse como legítimas, nutriendo un repertorio de términos que utilizan las maestras jardineras, dándole existencia en un discurso y en una práctica concreta.
Desoculto las disputas que se esconden detrás de los modos de nombrarlo: cuaderno de aprestamiento, de actividades, cuaderno de bitácora, agenda. Solemos escuchar: “Ahora se dice bitácora/ agenda”, “ya no se usa más decir cuaderno de aprestamiento”. Pregunto: ¿es sólo un cambio de palabras? ¿Basta sustituir un término por otro? Entonces, ¿es una cuestión de moda? ¿o sólo de palabras (de léxico)? Y si es así, ¿acaso las palabras no son portadoras y constructoras de sentidos?
En una polifonía de voces participan colegas, expandiendo miradas y colaborando en la deconstrucción y construcción colectiva. Aportan ideas, experiencias y narrativas desde la perspectiva de cuaderno de bitácora en consonancia con la identidad pedagógica del jardín de infantes.
Desde miradas múltiples desarmo a este objeto escolar: lo concibo como mapa que deja huella de qué parcelas del mundo se exploran y cómo, entre otras a partir de la pregunta de quién escribe esa historia. Como “dispositivo didáctico” desde un análisis de los tipos de enunciados (consignas y títulos) que se proponen en las actividades que en él se registran, identificando las acciones que se solicitan, los efectos que provocan y cómo lxs niñxs van construyendo su alumnidad, dándole visibilidad al cuaderno como ordenador identitario del lugar de alumnx que fluctúa entre la reproducción (ejercitación/completamiento de consigas) y la producción (inscribiendo con “autoría” la lectura que hacen del mundo). El cuaderno como testimonio desde las huellas de cómo se abordan ciertos saberes escolares con el grupo de niñxs encontrando dos perspectivas diferentes (con matices y zonas grises). Por un lado, desde el cuaderno de aprestamiento se identifica un tipo de relación que varía entre el material-registro y la consigna-actividad desde una lógica que fragmenta el saber en unidades mínimas, abordando los contenidos de modo aislado (colores, formas, vocales, posiciones) y sin un marco de significación para el grupo de niñxs, siendo el cuaderno, ¿un extranjero en la tierra del jardín? Por otro lado, desde el cuaderno de bitácora, se inscribe en él aquello que se va realizando/descubriendo/resolviendo desde el uso de diferentes tipos de textos gráficos, guardando en la memoria y comunicando a otros la experiencia vivida. Esta posición parte de la realidad misma, como fuente del saber, en tanto laberinto que invita a ser explorado en sus múltiples formas, siendo el docente un mediador que habilita a que la experiencia suceda y promueve en lxs niñxs su registro con “autoría”.
Estas miradas múltiples permiten comprender al cuaderno como un campo problemático, porque en él se cristalizan una serie de tensiones que provocan volver a pensarlo para encontrar unas formas de uso que salvaguarden la identidad del nivel inicial. Desarmo estas tensiones abordando su lugar en la agenda del jardín de infantes: que oscila entre la articulación con la escuela primaria y la propia agenda didáctica; su identidad: que fluctúa entre parecerse a la escuela primaria y alejarse de ella; el tipo de quehacer que se solicita en las actividades: que posiciona a lxs niñxs como ejecutores o como productores; lo que ellas provocan: que varía entre la extranjeridad y la autoría; y lo que en él se registra: que fluctúa entre una matriz homogénea y otra diversa y singular.
Por último, en tanto soporte que posibilita inscribir la lectura del mundo que hacen lxs niñxs en su recorrido por el jardín, trabajo su relación con la alfabetización. Desde su sentido amplio (o múltiple) presento diferentes textos gráficos no verbales, como los dibujos y las ilustraciones narrativas y científicas; las fotografías; los iconos; los mapas; los calendarios y las notaciones numéricas, que posibilitan otros modos de registro más allá de los “clásicos dibujos”. Desde su sentido estricto (o alfabetización inicial) estudio al cuaderno como documento escolar autorizado que deja huella de los procesos de exploración y de acceso a la cultura escrita. Analizo las prácticas alfabetizadoras que se llevan a cabo en los jardines desde las evidencias que quedan registradas en él, identificando algunas que hacen foco en la cultura escrita y prácticas de lectura y escritura y otras que lo hacen en el conocimiento del sistema de escritura. Pongo en conversación estas huellas con las posiciones sobre alfabetización que tuvieron y tienen pregnancia en el jardín identificando prácticas alfabetizadoras que contienen resabios de los métodos de marca sintética (enseñanza de las vocales) yuxtapuestas con una perspectiva maduracionista (habilidades perceptual, visual y auditiva y la coordinación visomotora) en coexistencia con otras que se sustentan en enfoques de matriz psicogenética y aquellos que hacen foco en el desarrollo de la conciencia fonológica (comparten la centralidad de la cultura escrita y las prácticas sociales de lectura y escritura). Se aporta con ello a la comprensión de cómo las herencias pedagógicas formatean prácticas y rituales que es necesario interpelar. Para finalizar abro a pensar en otras bitácoras posibles que podrían atesorar las experiencias de lxs niñxs de diferentes edades, tanto singulares y como comunes, “más allá del cuaderno”. La obra es una invitación a seguir deconstruyendo y repensando los sentidos y modos de uso del cuaderno en el jardín de infantes que salvaguarden su identidad pedagógica.
* “El cuaderno en la agenda didáctica de jardín de infantes” se presentará el próximo martes 1º de noviembre a las 18 en el Normal Nº 2 (Córdoba 2084). La entrada es libre y gratuita.