Central y el Gigante deben ponerse espalda con espalda para dar pelea

Por las debilidades que viene mostrando como visitante, la localía debiera ser una aliada en una Libertadores en la que en la edición pasada sólo un equipo clasificó a octavos con 8 puntos

Domingo 24 de Marzo de 2024

Es imposible que en Central la atención no se vuelque casi de manera exclusiva en lo que será el inicio de la Copa Libertadores, por más que antes de eso esté el partido ante Barracas Central, por la Copa de la Liga, y en ese análisis demasiado amplio, donde las especulaciones pueden ir de un extremo al otro, hay sensaciones más o menos precisas sobre qué cuestiones mínimas deberá cumplir el equipo de Miguel Angel Russo para que el andar internacional sea eficiente. De acuerdo a los números de la fase de grupo de la última edición de la Libertadores, hay un piso de puntos para lograr el pasaje a octavos de final, que podrán obtenerse de cualquier forma y en cualquier escenario, pero atendiendo a las virtudes y defectos que viene mostrando el canalla, todo hace pensar que la localía jugará un rol preponderante. Salvo un equipo que logró meterse en octavos con 8 puntos, al resto le fue necesario sumar al menos 10 unidades. Por eso, para este equipo, el Gigante debiera ser ese mismo escudo protector que lo fue a lo largo de todo este proceso de Russo como técnico.

A esta altura nadie descubre la pólvora advirtiendo que este Central de Russo coqueteó muchísimo con la localía, pero se enemistó demasiado con la condición de visitante. Es que las pruebas están a la vista y los números son contundentes. De la mano de Russo (siempre tomando como referencia este último proceso del DT) el canalla disputó 26 partidos como local (uno de ellos fue en San Nicolás), de los cuales ganó 16 y empató los 10 restantes, con un 74 por ciento de eficacia.

Pero la cosa no pasa por exhibir esos números porque sí, justamente porque son números que se conocen desde hace mucho, sino en ver de qué manera Central podría sacarle provecho a esa localía fuerte en el gran desafío que se le avecina.

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Central está próximo a salir a escena en el torneo continental más importante a nivel de clubes.

¿La Copa Libertadores es distinta a cualquier otra competencia? Sí. ¿Tiene ingredientes que la hacen particular? También. ¿Se afronta de la misma forma un torneo de estas características a uno local? No. Pese a todas esas diferencias que puedan marcarse entre la Libertadores y cualquier otra competencia, Central fijó un tipo de andar muy claro en este último año y medio.

Y si siempre tuvo una enorme virtud a la hora de jugar frente a sus hinchas, pero una gran deficiencia cada ver que le tocó jugar afuera, lo más probable es que algo de eso se repita cuando la copa se ponga en marcha.

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Todos saben de lo difícil que se hace en la Libertadores jugar como visitante y eso es lo que lleva a pensar que el canalla debiera dar un vuelco de 180 grados para mostrar o hacer algo distinto a todo eso que hizo en el plano local. Entonces, la otra cara de la moneda, de la localía fuerte, es la que también entra en consideración y en la que muchos se aferran en esta previa que va tomando cada vez más temperatura.

En la Libertadores 2023

Tampoco es caprichoso el análisis o el dato de la importancia que podría tener una localía fuerte (una efectividad del ciento por ciento implicaría sumar 9 unidades) si se lo mira desde lo que fueron los números de la última edición de la Copa Libertadores, en la que sólo un equipo logró sacar el pasaje a octavos de final sumando 8 puntos. Fue el caso de Deportivo Pereira de Colombia, que en el grupo G tuvo la suerte de que Boca (13) se cortara solo y que los otros dos equipos Colo Colo (6) y Monagas (5) nunca alcanzaran a despegar.

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El último paso de visitante fue con derrota, como tantas otras veces. Muchas salidas del Gigante fueron un dolor de cabeza.

Pero lo sucedido en ese grupo fue la excepción, porque en los restantes, a todos los equipos les hizo falta algunos puntos más. Es más, exceptuando a Pereira, hubo tres equipos que tuvieron que sumar al menos un punto más (10) de esos 9 que asegura una localía efectiva. Fueron los casos de River (grupo D), Atlético Mineiro (G) y Atlético Nacional de Medellín (H), los que llegaron a los 10 unidades para lograr la clasificación.

Puede pasar que a Central (y esto corre para los otros equipos también) se le salte la térmica, que pierda efectividad como local, pero que gane todos los encuentros de visitante. Antes del inicio de la competencia es todo una mera especulación. Lo que es más realidad que especulación es la fortaleza del canalla jugando en su estadio y las debilidades cuando le toca viajar. Y también el mínimo de puntos que debieran hacerle falta para sortear la fase de grupos y meterse entre los mejores 16 de la copa.

Por eso, si este equipo de Russo hace extensivo al plano internacional el andar que viene mostrando puertas hacia adentro, estará prácticamente en la obligación de ponerse espalda con espalda con el Gigante de Arroyito y desde ese lugar bancar la pelea por llegar a los octavos de final.