El equipo de Russo llegó al inicio del torneo internacional con dudas, pero se mostró competitivo en un arranque con los dos adversarios más duros del grupo
Viernes 12 de Abril de 2024
Dos primeras fechas de la Copa Libertadores y un camino larguísimo por recorrer todavía, pero algunas señales importantes en este corto trayecto de la competencia, tanto para Central como para el resto de los equipos del grupo G. El equipo de Miguel Angel Russo lució competitivo hasta aquí y, habiendo enfrentado a los dos rivales más complejos de la zona, la sensación es que no sólo no debe bajar los brazos sino mejorar bastante, pero que ya demostró que no se conformará sólo con participar y que irá en busca de la clasificación a octavos de final. Es más, por cómo está planteado el tema hoy, el futuro ofrece una chance de al menos de Copa Sudamericana, pero se insiste, estos dos primeros encuentros le sirvieron para demostrar hacia afuera e incluso a sí mismo que está en condiciones de mantener las expectativas.
Antes del inicio de la Copa el primer objetivo que se planteó era el de lucir de manera competitiva, por la exigencia que implica toparse contra los mejores equipos de Sudamérica, independientemente del país que sean. Y Central venía de varios malos pasos en la Copa de la Liga, en la que ya había quedado sin posibilidades de clasificación.
De hecho, se recuerda cuál fue el partido previo al inicio del camino internacional: la derrota ante Barracas Central en el Gigante, terminando con un invicto en condición de local de 32 partidos. Allí estaba el principal desafío de este Central, que de inmediato pareció recobrar parte de su identidad.
Y llegó la Libertadores
Así fue como llegó el momento de demostrar que la excursión internacional no debía ser un mero tránsito, sino jugar con el convencimiento necesario como para sentir que puede aspirar a algo. Y en las dos primeras fechas algunas conclusiones ya pudo sacar.
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Enfocar todo desde los números podría llevar a un análisis de menor valor, teniendo en cuenta que hubo un partido que ganó y otro que perdió, pero no es recomendable escindir quiénes fueron los rivales, que de local se logró el objetivo y que de visitante estuvo muy cerca de traerse al menos un punto.
De los tres equipos que se suponen más fuertes del grupo, para Central fue el arranque más complicado, porque tuvo que enfrentarse al histórico Peñarol y al fuerte Atlético Mineiro. Esos dos equipos pudieron cruzarse con Caracas, el equipo que hasta aquí sumó dos derrotas, con nueve goles en contra.
Pero no es sólo el resultado, ni las chances que se puedan imaginar o cualquier otra cosa, sino lo que demostró Central. Y lo que expuso este equipo de Russo fue un crecimiento, que puede parecer escaso todavía en relación a lo que exige la Copa Libertadores, pero crecimiento al fin.
Después de Barracas Central no era del todo fácil salir a la cancha a tener que demostrar contra Peñarol, y sin embargo se las arregló para enderezar el navío, tanto desde el resultado (clave en un inicio de competencia) como desde el juego y la actitud.
Y de inmediato el compromiso y la prueba de fuego contra el que se supone es el rival más complejo del grupo y encima en condición de visitante. Allí el resultado fue lapidario, pero hay una veta positiva de la cual en Central pueden valerse, y es la que tiene que ver con ese nivel de competitividad que mostró el canalla en Belo Horizonte. Mineiro hizo los méritos suficientes como para ganarlo, pero Central, aun conectándose de manera plena durante 45 minutos (los del complemento) también dejó su huella. Russo de hecho valoró la actuación de ese segundo tiempo y estableció cierto conformismo.
El salto de calidad y la confirmación de lo que hizo hasta aquí en Copa Libertadores deberá darlo cuando se tope con Caracas, pero para eso todavía falta y el equipo tiene demasiado tiempo por delante para preparar ese partido. Lo concreto es que frente a esa necesidad de demostrar competitividad en un torneo de tanto prestigio, Central se viene manejando de manera convincente. Fue más inestable desde el resultado que desde el funcionamiento y esto último es lo que seguramente buscaba Russo antes de que su equipo saliera al ruedo internacional. Con mucho camino por delante todavía, el paso por ahora es convincente.