Lunes 14 de Febrero de 2022
Mientras los dirigentes locales de Juntos por el Cambio trajinan llamados y reuniones en pos de crear las condiciones para confluir junto al Frente Progresista en una gran alianza opositora que se convierta en opción de gobierno en la provincia –el ya famoso "frente de frentes"–, la ganadora de los últimos comicios en Santa Fe, la ahora vicepresidenta del Senado Carolina Losada, empezó a trazar una estrategia de acumulación política que se desarrollará, en forma paralela, en dos planos: el nacional y el provincial.
La idea de la periodista y su entorno más cercano –que incluye al jefe político de su sector, el diputado provincial Julián Galdeano, y a su hermana Georgina, mentores de su salto a la política– es dosificar sus apariciones en los medios porteños con actividades en la provincia, mientras desarrolla una agenda de trabajo que apuntará fundamentalmente a la Argentina posacuerdo con el FMI. Cómo conseguir dólares, podría ser el título.
Hasta ahora Losada mostró carisma y habilidad para moverse en terreno de campaña. Así, construyó un triunfo en la interna de Juntos por el Cambio primero y en las elecciones generales después, en la que le sacó más de 8 puntos al peronista Marcelo Lewandowsky, que la consagró como revelación política en su debut electoral: ganó una de las provincias grandes y eso la ubica en un lugar de expectativa de cara al recambio de los ejecutivos en 2023, pero a la vez se convirtió en una figura interesante para un radicalismo que se revitalizó después de los resultados.
Claro, todo eso sin siquiera haber comenzado su nuevo trabajo, pues el Senado está prácticamente paralizado mientras se discute cómo se distribuyen las comisiones.
El desafío ahora es salirse del discurso y la actitud de campaña –en su aparición de la semana pasada en TN habló una vez más con tono crispado de la inseguridad en Santa Fe, mientras que su foto en la que se la vio luciendo un amplio escote al lado del padre Ignacio generó enorme repercusión y polémica pacata– y empezar a mostrarse capaz de trabajar otros contenidos.
En eso está su equipo, que cree que a la periodista le sobra carisma y energía para realizar un aprendizaje rápido y posicionarse con expectativas.
¿Expectativas para qué? “No hay apuro por definirse, ella puede jugar en la provincia –como candidata a gobernadora– pero también a nivel nacional”, dijo una fuente de su sector consultada por este diario.
Justamente por eso, en la escudería de Julián Galdeano, que por ahora evita definiciones públicas y solo dice que la prioridad de su sector es trabajar en la construcción de un programa y equipos para gobernar Santa Fe más allá de los nombres, calienta motores otro eventual precandidato a gobernador dentro de un esquema en el que aparecen nombres fuertes como el de Maximiliano Pullaro, Pablo Javkin –que duda entre dar el salto provincial o ir por la reelección en Rosario– y Federico Angelini: el también senador nacional y ex intendente de Avellaneda Dionisio Scarpin.
A priori suena a mucho, a demasiado meteórico que alguien como Carolina Losada, que entró en política en 2021, y que aún no expresó una idea clara de lo que quiere hacer, pueda aspirar tan rápido a gobernar una provincia o integrar una fórmula presidencial.
Pero Santa Fe ya tiene al antecedente de Carlos Reutemann, que debutó en el 91 como candidato a gobernador y le ganó –gracias a la ley de lemas– a en aquel momento un peso pesado como el radical Horacio Usandizaga.
Y en cuanto a lo nacional, en el entorno de la legisladora creen que la interna de Juntos por el Cambio está absolutamente abierta y que en ese escenario Losada tiene fortalezas que sumarían en varios esquemas: es radical pero su discurso puede resultar seductor para los “halcones” del PRO a los que no les termina de cerrar Horacio Rodríguez Larreta; tiene aún una cuota de outsider que favorece su empatía con sectores sociales que bordean la antipolítica; sabe comunicar, tiene “rating”.
"Hay tiempo, hay que ver cómo se van configurando los escenarios. Nosotros, mientras tanto, vamos a ir desarrollando nuestra propia agenda de trabajo legislativo y político", dicen en el entorno de Losada.
Por lo pronto, en las últimas semanas la senadora mantuvo reuniones con el propio Rodríguez Larreta, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, que se sumaron a las que ya compartió con los líderes del radicalismo, entre ellos el presidente del partido Gerardo Morales, junto a quien volverá a mostrarse esta semana en Rosario y Santa Fe.
Es una paradoja. La irrupción de Losada, como en su momento la de Reutemann o incluso la del propio Lewandowsky –aunque el ex comentarista deportivo tiene una historia de militancia en el peronismo–, es signo de la debilidad de la política tradicional, desde ese lugar se abrió paso. Pero, como de hecho lo hizo el Lole, ahora deberá aprender a manejarse en ella si quiere proyectarse e ir por más.
Voluntad y ambiciones, dicen quienes trabajan cerca de ella, no le faltan.