Boca de Monje: un "pueblo mágico" en medio de la Santa Fe profunda
El pequeño poblado de 150 habitantes volverá a ser sede del Festival del Agua, que paulatinamente lo está convirtiendo en un gran mueso a cielo abierto, con la naturaleza como inspiración. Este año será del 17 al 20 de febrero

Domingo 13 de Febrero de 2022

La Boca de Monje, balneario y poblado ubicado e 87 kilómetros de Rosario, en la desembocadura del arroyo Monje en el río Coronda, es y ha sido lugar de disfrute, pero también de reunión. A la tradicional y multitudinaria Fiesta de los Balnearios, que se ha visto interrumpida por la pandemia del coronavirus, desde hace dos años se sumó un encuentro de singular importancia: el Festival por el Agua, que va ahora por su tercera edición y paulatinamente está convirtiendo al caserío en un verdadero "museo de arte a cielo abierto"... o un "pueblo mágico" (como los llaman en México), con la naturaleza y la ecología como inspiración. Se trata de una convocatoria de muralistas y arte público que atraerá este año a una treintena de creativos de la región y distintos puntos del país. La cita será entre el jueves 17 y el domingo 20 de febrero. Para este año, se incorporará, además de los pintores, un escultor, y habrá incluso un artista trabajando en la localidad de Monje, distante a unos 10 kilómetros de la pequeña Boca.

"El Festival por el agua Agua es básicamente un encuentro de artistas, no es un espectáculo que convoque a mucha gente, aunque por supuesto todo interesado en ver cómo se desarrollan las obras puede hacerlo", explica Lisandro Urteaga, integrante del Equipo Imagina (el mismo que pintó el mural gigante de Messi en Avenida de la Libertad 320, Rosario) y uno de los organizadores. La idea es integrar a la región, y por eso participa gente de Monje y de Puerto Gaboto, además de trabajar en torno al arte y el agua como motivador, pensar en su importancia, su historia y el contexto del humedal, entre otros tópicos.

FESTIVAL POR EL AGUA PARED.jpg

Las obras transforman la atmósfera urbana en el pequeño poblado.

Los murales se realizan en las fachadas de la Boca, un poblado de unos 150 habitantes, que se llena de colorido. Con esta tercera edición, se estima que llegarán a unas 60 las paredes pintadas por artistas de nivel.

Marlene Zuriaga también es parte de la organización. Y afirma: "Nos emociona más el hecho de generar magia en nuestros espacios vitales y habitables, es hablar de vida, movimiento, transformación; no hacia una ilusión, sino a través del reconocimiento y la esperanza"

El pequeño paraíso

De La Boca de Monje ya se ha hablado bastante. Basta con decir, como ya lo publicó La Capital en otras ocasiones, que es es una playa de arena ubicada a unos 10 kilómetros de la localidad propiamente dicha de Monje. Una playa rodeada de un entorno natural maravilloso, y alrededor de la cual se fue asentando con las décadas un caserío, primero, y luego complejos de cabañas, campings, casas de alquiler, un dispensario y hasta una escuela. La visitan muchos turistas de la región que van a pasar un fin de semana, e incluso varios días de vacaciones.

Además, el pequeño poblado que se fue formando, con su balneario como escenario principal, ha sido sede de la Fiesta anual de los Balnearios, que llegó a congregar a más de 10 mil personas. No obstante, con la pandemia, esta convocatoria multitudinaria dejó de hacerse, e incluso hay un signo de interrogación respecto de su continuidad, ya que requiere una logística muy importante para congregar a tanta gente, sobre todo adolescentes y jóvenes.

FESTIVAL POR EL AGUA MUJER.jpg

Arte y ecología se juntan en la Boca de Monje.

La localidad de Monje se fundó 15 de junio de 1891, día en que se inauguró la estación del ferrocarril que unía Santa Fe con Rosario. A su alrededor se fueron instalando las primeras casas, se armaron las manzanas originales y se instalaron los comercios. La estación de trenes se llamó Monje, al igual que el arroyo, y el nombre fue usado después para bautizar al pueblo, cuya principal actividad hoy, además del miniturismo, es la producción agrícola y ganadera.

La Boca de Monje nació como un balneario de uso local, pero con el tiempo se fue haciendo cada vez más turístico. Ahora, el lugar está más complicado, como todos los cursos de agua, por la bajante histórica. Pero eso no los amedrenta. El Festival por el Agua nació y sigue pensado en "aportar nuestro grano de arena desde el arte, su historia su entorno", afirman los organizadores.

FESTIVAL POR EL AGUA BESO.jpg

Las obras transforman muros y fachadas, algunas más humildes, otras construidas como albergues turísticos.

Los artistas y el agua

El festival se desarrolla desde 2020, y este año va por su tercera convocatoria. Los artistas pintan las casas del poblado y esa es la actividad principal. Pero no es solamente eso. Los organizadores tienen proyectado para la primera noche de esta edición brindarles a los artistas el espectáculo regional "La huella en la arena", producido en Puerto Gaboto, una suerte de cuento cantado que narra la historia del río.

El viernes 18, por la noche, se hará un taller de filtros purificadores, y el sábado, otro taller, abierto para todo el público, sobre compostaje. El domingo, la actividad tendrá su cierre con un paseo por todas las obras, y un almuerzo para despedir a los artistas. Todo, con el agua como inspiración y el arte como herramienta.

La fiesta de los balnearios no se pudo realizar la pandemia, y ahora que cambiaron las autoridades, están viendo la posibilidad de barajar y dar de nuevo. "Está en el tintero, la propuesta nuestra hoy tiene que ver con otras cosas", dice Arteaga.

FESTIVAL POR EL AGUA FACHADA.jpg

Con los años, la Boca de Monje se va llenando de color.

El festival es una forma de valorar el agua a través del arte, en un lugar que año tras año va atesorando más murales. Pero además de pintura, la música y el encuentro, siempre se ofrecieron otras actividades, como charlas sobre historia de la región y distintos talleres que hacen a la concientización sobre la importancia y el uso del agua.

"Esperamos a unos 30 artistas de distintos lugares del país, desde Jujuy a Río Negro, de Tucumán a Entre Ríos, desde Córdoba a Buenos Aries, y por supuesto, de Santa Fe. Uno de los muralistas va a empezar a trabajar en Monje, para empezar a pintar también esa localidad. Estarán las chicas de la Agrupación de Mujeres Muralistas de Argentina (Ammura), que también es algo importante para nosotros", dijo el organizador. Ammura es la agrupación de mujeres muralistas convocadas por la necesidad de problematizar la escena laboral del arte urbano argentino desde una perspectiva que pone el foco en la desigualdad de genero y en el acceso a las oportunidades de trabajo.

FESTIVAL POR EL AGUA SOL.jpg

El festival convoca a artistas de la región y de distintos lugares del país.

Zuriaga, por su parte, afirma : "Creo que esto abre un paradigma nuevo, la puerta a valorar y cuidar, que los ojos del espíritu se sintonicen con los del cuerpo físico, se abran nuestros sentidos y nos habilitemos a vivir, no desde la saturación del estímulo, sino de afinar la sensibilidad de nuestras percepciones".

En México, a los lugares que generan arte vinculado a la cultura local, les dan el estatus de "Pueblos Mágicos", y el Estado los apoya y los promueve como tales. Sólo como dato de color, Lisandro participó y expuso en uno de esos parajes, en Mixquiahuala, Estado de Hidalgo.

Así, la Boca de Monje vuelve a ser escenario de un nuevo encuentro que, con los años, va convirtiendo al caserío en una galería de arte ecológico, lleno de color y de atractivo, con las pinturas que cubren muros y fachadas. Un "pueblo mágico" en medio de la Santa Fe profunda.

FESTIVAL POR EL AGUA FLYER.jfif

El flyer de la convocatoria.