Miércoles 02 de Febrero de 2022
De lo que más se habló en Central en estos últimos meses es de la llegada de marcadores centrales, posición en la que uno de los que está es Facundo Almada, quien a fin de 2021 extendió el contrato (hasta 2024) porque en junio próximo vencía el viejo vínculo. Tuvo ofrecimientos pero optó por quedarse a pelear un puesto porque siente que tiene todavía “mucho por demostrar” y porque quiere ganar algo en el club del que es hincha. Y en medio de una danza de nombres interminable, nada mejor que conocer cómo pega en un jugador cuando la búsqueda de futbolistas en su puesto es tan marcada. “A veces es difícil porque da la sensación de que no hay nadie en ese puesto”, confió el zaguero en el extenso diálogo que mantuvo con Ovación, en el que reconoció que en el último torneo cometió errores, pero de la misma forma cree que tiene mucho para dar.
¿Cómo vive un jugador cuando hay una búsqueda tan notoria de futbolistas en la posición en la que vos jugás?
A veces se hace difícil porque da la sensación de que no hay nadie en ese puesto, pero entiendo que los que estábamos éramos dos juveniles, como el Gato (Avila) y yo. Cometimos algunos errores y eso también lleva a la búsqueda de querer traer centrales. Es difícil, pero jamás se debe bajar los brazos, sino pelear el día a día. Uno va aprendiendo de sus errores y siempre hay revancha para todo. Lo importante es aprender de los errores que se cometen.
A fin de año pasado podrías haber firmado algo con otro club porque en junio se ten vencía el contrato. ¿Qué te llevó a quedarte en Central?
Siendo tan joven podría haber salido libre en junio, pero no era mi idea porque Central me dio mucho, me ayudó a cumplir el sueño de ser jugador profesional en el club del que uno es hincha. Eso tuvo mucho que ver en mi decisión y no me quería ir sin devolverle al club algo de todo lo que me dio. Obviamente quiero ganar algo y demostrar el potencial que tengo. Si lo logró podré dejar una marca en este hermoso club.
¿Sentís que gestos de este tipo no siempre se valoran?
Mirá, muchas veces hay cosas y situaciones que desde afuera no se ven y si se conocieran se valorarían, pero es entendible que los hinchas no sepan todo lo que sucede puertas adentro. Sentí que con 23 años haberme ido libre era una locura. Me quedé por decisión mía, de mi familia y por querer ganar algo en Central. Hay compañeros de mucha experiencia como Ruben, Vecchio, Broun, Caraglio y hasta el propio Kily González, que te dan la confianza todo el tiempo y lo único que uno quiere demostrar es gratitud hacia eso.
Decís “me quedé porque quise”, pero desde Central también consideraron que debías quedarte.
Por supuesto. El club quería seguir contando conmigo, lo mismo que el cuerpo técnico. Ellos te dan siempre la confianza y uno intenta retribuir esa confianza. Central me dio la oportunidad de poder renovar y tomé la decisión de hacerlo, sabiendo que al poco tiempo me podría haber ido con el pase en mi poder.
¿En ese momento hablaste algo con el Kily?
Habíamos tenido una charla unos meses antes porque sentíamos que había sufrido algunas desconcentraciones por el tema de mi contrato. Por eso decidí estirar las charlas hasta diciembre para jugar el torneo más tranquilo y después sí sentarme a negociar mi renovación. Sentí que debía hacerlo y quería quedarme en Central.
Ya llegó Báez, y se supone que va a venir alguien más para el mismo puesto. ¿Te sentís capacitado para ganarte un lugar y terminar jugando vos, pese a los nombres que se sumen?
Me siento capacitado para seguir defendiendo el lugar que en su momento se me asignó en el equipo. Estamos hablando de jugadores con trayectoria, de jerarquía. Pero uno entiende que el gran desafío es demostrar día a día que está en condiciones de defender la camiseta de Central. No es fácil, sobre todo por la exigencia de la gente, pero el empuje de los hinchas y el apoyo de los compañeros te ayuda para meterle para adelante. Todo eso te va haciendo mejor jugador y mejor persona.
¿El tuyo es de esos puestos en los que te exige siempre un máximo de concentración?
Y, es un puesto en el que tenés que aprender a sobrellevar algunas situaciones. Todos cometimos errores y en particular tuve los míos, pero nadie es perfecto. Entre todos tenemos que resolver las cosas que hicimos mal en el torneo pasado. Uno siempre trata de hacer lo mejor para no cometer errores.
¿Te das cuenta en el momento de los errores que cometés, más allá de que algunas veces no sean groseros?
Seguro, en el momento te das cuenta. Uno sabe cuándo juega bien o cuándo juega mal, por eso la autocrítica siempre debe estar porque es la única forma de mejorar como jugador, es lo que te ayuda a crecer.
Si el Kily te eligió para jugar junto a Avila, pese a que había varios competidores es esos puestos, es porque algunas virtudes debés haber tenido.
Sin dudas que tuve virtudes e indudablemente las mismas fueron valoradas por el cuerpo técnico. Nadie te banca si hacés las cosas siempre mal. Creo que en determinadas situaciones me pasó factura la inexperiencia y a veces es como que te pasás de revoluciones. Ahí es donde cometés errores, pero es algo con lo que tenés que aprender a convivir.
¿En qué creés que te debés esforzar para mejorar?
Hay muchas cosas que tengo que pulir para ser un jugador más completo y las estoy trabajando. Una de ellas es la concentración y la atención.
¿La propuesta del Kily hace que los centrales no puedan distraerse un segundo?
El planteo de Cristian es jugar alto, intenso y defenderte con la pelota. Por nuestra forma de atacar muchas veces quedamos expuestos, pero son cosas que se trabajan día a día y creo que tuvimos resultados más favorables que negativos.
¿Sentís que están para dar el salto de calidad del que todos hablan?
Creo que sí porque tenemos la jerarquía, el plantel y la capacidad para lograrlo. Tenemos todos para demostrar qué clase de equipo somos.
¿Cómo están llevando adelante esta pretemporada?
Muy bien, tenemos un grupo muy unido, sabemos que va a ser un gran año y nos estamos preparando para eso, para intentar lograr los objetivos que nos propusimos.
¿Por qué creés que va a ser un gran año?
Lo pienso así porque lo veo y lo siento en el día a día, por cómo nos cambió la cabeza con respecto al torneo anterior. Tuvimos muchos altibajos y nos estamos preparando mejor de ese lado. Creo que de la experiencia pasamos a la madurez y de la madurez debemos pasar a la inteligencia y por eso tenemos mucha confianza en el equipo.
¿En este torneo que se viene se va a ver un Central más maduro?
Sí, así va a ser. Aparte, con las incorporaciones que tuvimos sabemos que entra experiencia, jerarquía, y sin dudas que suma. Al ser un plantel joven, que entren jugadores como Montoya, Servio y Báez aporta muchísimo.