Alberto y Cristina juntos en la Asamblea Legislativa y el "desorden" del FdT
El discurso de Alberto el próximo miércoles será con el debate abierto por la sucesión presidencial en el peronismo. El kirchnerismo espera que el presidente se autoexcluya y que avancen otros candidatos.

Domingo 26 de Febrero de 2023

En un clima de creciente de incertidumbre política se viene el próximo 1º de marzo la última Asamblea legislativa de apertura de sesiones ordinarias del actual ciclo presidencial de Alberto Fernández, en el Congreso de la nación. El cuarto discurso –último año del mandato-, con la presencia de Cristina Kirchner, presenta siempre una complejidad: ya no es tiempo de promesas y planes a mediano plazo, el mandato presidencial declina temporalmente.

Sólo podría perdurar la centralidad presidencial si los planes reeleccionistas fueran consistentes –no sería el caso de Alberto Fernández-, o bien el discurso en el recinto de la Cámara baja fuera utilizado para golpear con anuncios sorpresivos que pongan en marcha una orientación política económica fuera de pronóstico para el próximo semestre.

Con todo, el presidente repasará una gestión que fue jaqueada desde el mismo inicio por factores ajenos (pandemia, inflación mundial, guerra y también por desacuerdos internos en el frente gobernante, entre otras dificultades), pero que mantuvo el equilibrio, la paz social y la gobernabilidad sin afectar aún mas las condiciones de vida de los argentinos, incluso mejorándola en varios sectores y actividades.

El rubro sucesión y mantenimiento de la expectativa de poder del peronismo para el próximo diciembre está cargado de incertidumbre. El presidente dio un paso importante, y abrió un debate sincero hace 10 días cuando constituyó y puso en marcha la mesa política electoral del Frente de Todos (FdT), un movimiento necesario, aunque por ahora insuficiente para dotar de proyección ganadora a la fuerza política que preside, el Partido Jusiticialista.

La novedad que golpeó fuerte en los últimos días en el Senado fue cuando cuatro de los treinta y cinco miembros del interbloque oficialista, decidieron separarse del conglomerado hasta entonces mayoritario en la Cámara alta, no hace más que colocar otro elemento de volatilidad. Y debilitar a la Casa Rosada.

De todos modos, sería apresurado interpretar de manera definitiva la movida que impulsan los cuatro representantes que se fueron del bloque, el con el jujeño Guillermo Snopek, secundado por la cordobesa Alejandra Vigo (con monobloque opositor, esposa del lanzado precandidato presidencial Juan Schiaretti), y en compañía de representantes peronistas de tres provincias como Entre Ríos, Corrientes y San Luis.

Cada cual tiene sus razones, cuitas personales, locales, pero no es claro el porqué de esa unión en el nuevo “ bloque Unidad Federal, de realidades tan distantes y diversas. Es innegable que el efecto de semejante escisión en un año electoral ya lanzado trae gran revuelo político; y que siempre resulta tentador jugar a la política tomando distancia de un oficialismo en problemas, sobre todo en el momento electoral.

Pero la pregunta persiste, es qué habrá en común entre Snopek, que fue con los tapones de punta contra Alberto Fernández por su presunta inacción frente a los desquicios de un sistema judicial como el jujeño, dominado por el gobernador Gerardo Morales; y la senadora Vigo, que hasta acá jamás se pronuncio contra la Justicia jujeña, que mantiene presa a Milagro Salas.

Nada en común, en principio, entre Snopek y Vigo, sin embargo, son las dos figuras principales de nuevo bloque.

El “control de daños”, por parte del oficialismo en el Senado, se puso en marcha desde el minuto cero, cuando se sorprendieron con la noticia. Ya el jueves pasado, en la denominada sesión preparatoria –se ratificaron las autoridades del Senado, tal cual viene funcionando-, el retornado José Mayans, titular del interbloque y recuperado del problema de salud que lo alejó del Palacio por unos meses, dijo la frase que mejor resume el momento (evocando a Juan Perón) “hay que acostumbrarse a conducir en el desorden, porque el orden no existe jamás”.

Luego Mayans abundó, “hay que evaluar las situaciones y no enojarse. Yo hablé con Snopek y coincidimos en muchas cosas, y en otras no. Vamos a darle al país las leyes que necesita”, completó el formoseño para un medio local de su provincia.

Lo cierto es que el único ámbito legislativo seguro para constituir mayoría para el oficialismo, el Senado, ahora se ha vuelto un signo de preguntas. Todo puede pasar.

Entre tanto, la vice presidenta Cristina Kirchner, el mismo día de la fractura del bloque, dio la orden de difundir una carta que le escribió Snopek con las razones del alejamiento, donde apunta sin piedad contra Alberto Fernández, y exime de responsabilidades a la presidenta del Senado.

Es claro, domina el desorden en el FdT. Si quiera seguir vivo, necesitará prontamente, reestablecer sus liderazgos. Tal vez el 1º de marzo, con el discurso presidencial, asome un aporte novedoso. O sencillamente, será un Asamblea Legislativa más que no cambie nada. El juego está abierto.